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Cinco documentales medioambientales para este verano

Fotograma de 'La tierra de noche'

El séptimo arte sirve para entretener, pero también para mostrar y recordarnos verdades que a veces pasan desapercibidas. En los últimos años han proliferado las películas, series y documentales que intentan, a través de los recursos cinematográficos más artísticos, lanzar un mensaje sobre uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos como humanidad: el cambio climático. A día de hoy, y a través de plataformas como Netflix o HBO, son muchos los filmes que, sin caer en la ciencia ficción, nos ayudan a reflexionar sobre la emergencia climática, sus consecuencias y sobre lo que podemos hacer para combatirla. A continuación, presentamos cinco documentales medioambientales para disfrutar de un verano tan entretenido como responsable.

1 - Our Planet (2019)

Mostrándonos la belleza de nuestro —y único— planeta, esta serie, producida por el equipo que está detrás de la serie documental de la BBC Planeta Tierra, nos impulsa a reflexionar sobre la fragilidad de nuestro entorno. Y no solo lo hace a través de unas impresionantes imágenes captadas con sistemas de producción de última generación, sino que su hilo argumental la convierte en una obra muy completa. A través de profundas y enmarañadas selvas, hondos océanos, recios bosques y suaves praderas, cada capítulo nos invita a conocer la asombrosa diversidad de vida que hay en la tierra y a recordar que los hábitats de nuestro planeta están conectados entre sí. De esta manera, el documental se presenta como un aviso del impacto que tienen nuestras acciones sobre los lugares antes descritos. Ante todo, Our Planet plantea un solo manifiesto: la defensa de nuestro hogar común.

2- La tierra de noche (2020)

Emitida a inicios de año, esta serie documental de Netflix de 6 capítulos utiliza tecnología de grabación más innovadora para mostrarnos la vida nocturna de animales de todo el mundo, desde leones en plena caza hasta murciélagos volando. Añadiendo luz donde no suele haber a través de cámaras de vídeo ultrasensible y sensores, esta obra nos revela las maravillas del planeta y descubre el lado menos explorado del entorno natural.

3 - Before The Flood (2016)

Con el actor Leonardo DiCaprio, también activista medioambiental y Mensajero de la Paz de Naciones Unidas contra el cambio climático, como conductor del filme, este nos muestra los efectos que el cambio climático ya tiene en nuestro entorno y la forma en que la sociedad puede luchar contra ellos. Las emisiones de gases de efecto invernadero, la contaminación industrial o la ineficacia energética son algunos de los problemas que aborda el documental, en el que se nos da la posibilidad de observar, pero también de escuchar: toda la historia se vertebra a través de entrevistas a influyentes personalidades del entorno ecologista y político como Barack Obama o Ban Ki-Moon. Con todo, Before The Flood no se presenta como una lección, sino como una advertencia.

4 - More Than Honey (2012)

En las últimas décadas han desaparecido millones de abejas en todo el mundo. Sin duda, son datos preocupantes, no solo porque nos recuerdan el peligro que corre la biodiversidad, sino porque estos pequeños insectos rayados suponen la primera de una larga fila de piezas de dominó: sin abejas, no hay plantas (ya que de éstas, un 80% requieren ser polinizadas), ni ciertas frutas o vegetales. El filme aborda este fenómeno, conocido como “trastorno del colapso de la colonia”, que hace referencia a la desaparición abrupta de una cantidad considerable de abejas obreras de una colonia, y analiza el trabajo de apicultores y agricultores en el funcionamiento de las colmenas. Desde esta particular mirada, More Than Honey refleja la existente relación simbiótica entre el ser humano y la naturaleza, puesto que, queramos o no, todos compartimos las mismas cadenas.

5- Terra (2015)

Terra es un viaje al mundo animal, un canto a la vida. Tras constatar cómo a lo largo de los últimos años se han ido perdiendo miles de especies, su director, el fotógrafo Yann Arthus-Bertrand, nos plantea una pregunta que todavía planea sobre nuestras cabezas: ¿qué podemos hacer para preservar el maravilloso mundo natural que nos rodea? A lo largo de 90 minutos de impactantes imágenes y poderosas frases, uno empieza a tomar conciencia de la necesidad de crear una nueva relación consciente entre todos los seres vivos y proteger así, la Tierra.

Día Mundial del Medio Ambiente: los hitos verdes que han marcado nuestra historia reciente

Ilustraciones: Valeria Cafagna

Hoy 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, la fecha más importante en el calendario verde de Naciones Unidas desde 1974. Este año, las celebraciones miran hacia el rol crucial de la biodiversidad, por lo que la ONU ha aprovechado la situación en la que nos encontramos para invitar a reflexionar sobre cómo el coronavirus es “un recordatorio de que la salud humana está vinculada a la salud del planeta”. Este año es momento de repensar cómo hemos convivido con el planeta hasta ahora. Por eso, aunque todavía queda mucho camino por recorrer, echamos la vista atrás y recordamos los hitos medioambientales de la última década que han marcado la hoja de ruta hacia un modelo de vida más sostenible.

2012: en busca del “futuro que queremos

“Confiamos en que durante las 72 próximas horas antepongan nuestro interés a cualquier otro. El tiempo corre: tic, tac, tic, tac…”. Subida al estrado frente a más de 100 líderes mundiales, la estudiante neozelandesa Brittany Fold (17 años) reflejó así el descontento de la sociedad ante la falta de políticas verdes. Era la ceremonia inaugural de la Conferencia de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible Rio+20 y el discurso que resonaba era el mismo que en 1997 pronunció otra estudiante, Seern Cullis, en la misma cumbre.

Tras varios días de negociaciones nació “El futuro que queremos”, un manifiesto que apuntaba hacia la erradicación de la pobreza como “el mayor reto que afronta el mundo y una condición indispensable del desarrollo sostenible”. En él, los líderes prometían adoptar medidas urgentes para lograr un desarrollo sostenible y “promover un crecimiento sostenido, inclusivo y equitativo, creando mayores oportunidades para todos”. Como colofón, se dedicó un subtítulo específico a las ciudades sostenibles y la importancia de la planificación transversal.

Sin embargo, hubo cierto sentimiento de decepción generalizado. Organizaciones sociales y gobernantes de algunos países, como el entonces primer ministro francés François Hollande, sintieron que pocas cosas había cambiado en 20 años. El entonces secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lo dijo bien alto: “Los esfuerzos no han estado a la altura del desafío”.

2015: nace el Acuerdo de París, primer compromiso internacional para reducir emisiones

Tres años después de Rio+20 nació el Acuerdo de París, el primer tratado universal de la lucha contra el cambio climático. Se gestó en un tiempo récord, tan solo 11 meses después de que fuera planteado. Era la primera vez que casi todos los países del mundo fijaban un marco legal para llegar juntos a la meta: no superar los 2 ºC de aumento en la temperatura de la Tierra.

Ese mismo año nacieron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como una llamada universal para poner fin a la pobreza y proteger el planeta de manera decisiva antes de 2030. Los 17 ODS reconocen que las intervenciones deben mantener un buen equilibrio entre la sostenibilidad ambiental, económica y social, por lo que tocan temas que van desde la igualdad de género hasta la industria, pasando por la educación, la energía sostenible y la economía circular.

2018: Los jóvenes salen a la calle bajo el lema #FridaysForFuture

La joven activista sueca Greta Thunberg hizo historia aquel frío viernes en el que faltó a clase para sentarse frente al Parlamento sueco y exigir una mayor acción política en la lucha contra el cambio climático. La imagen de la adolescente ataviada con su abrigo, impasible, corrió como la pólvora por Internet hasta conseguir que, en pocas semanas, más de 100.000 jóvenes de todo el mundo se manifestaran de la misma forma para denunciar la situación límite a la que se enfrenta el planeta debido a la contaminación del planeta.

Nació así #FridaysForFuture, un movimiento estudiantil que consiguió llevar la preocupación medioambiental de los jóvenes a Naciones Unidas y al Foro Económico de Davos. En este sentido, el despertar de la conciencia medioambiental ha supuesto un hito en cuanto a la movilización ciudadana por la lucha contra el cambio climático.

2019: nace el Green Deal

Según un informe de la ONU, 2019 fue uno de los años más negros en materia medioambiental, pero pasará también a la historia gracias a la aprobación del Green Deal europeo, el plan más ambicioso en materia medioambiental o “el momento ‘hombre en la luna’ de la UE”, como lo definió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.

El pacto verde, presentado en la COP25 que se celebró en Madrid el año pasado, promete ser una bocanada de aire fresco para el planeta y propone alcanzar la neutralidad de carbono en 2050, además de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la mitad en diez años. Las medidas pasan por garantizar el acceso a energía limpia y asequible, impulsar la economía circular y los edificios eficientes así como reducir la polución a cero, proteger la biodiversidad e impulsar una movilidad sostenible y un modelo agroalimentario más justo.

A pesar de lo ambicioso de su paquete de medidas, la iniciativa pone en marcha un camino definitivo hacia la salud del planeta a través de un sistema económico más sostenible. Eso sí, siempre que este vaya de la mano de la justicia social: “O la transición es justa para todos o no funcionará”, sostuvo Von der Leyen durante la presentación del pacto.

Otro de los momentos más relevantes de 2019 fue el envío del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC) por parte de España a la Comisión Europea. En él se definen los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, de penetración de energías renovables y de eficiencia energética. El resto de miembros europeos también presentaron ante el ejecutivo europeo su propio plan en materia de energía y clima.

2020: España aprueba el anteproyecto de Ley del Cambio Climático

A pesar de que este año ha quedado completamente congelado por la pandemia del coronavirus, el escenario dibujado por la COVID-19 no frena el avance de la transición energética: aun con menor demanda de electricidad a nivel nacional, las renovables han incrementado en un 10,2% su generación durante los primeros cinco meses de 2020 con respecto al mismo periodo del 2019, tal y como reflejan los datos de Red Eléctrica de España. En lo que llevamos de año también hemos sido testigos de un avance importante para el futuro de nuestro país: la aprobación del Proyecto de Ley de Cambio Climático, un texto legal que sitúa a España en el camino hacia la neutralidad en emisiones de carbono en 2050. El texto hace además hincapié en la educación ambiental, una asignatura pendiente en nuestro país desde hace décadas.

Con el confinamiento y el parón de la actividad económica hemos visto nuestra forma de vida desde otro ángulo. Las medidas de distanciamiento social han demostrado que las ciudades no son tan sostenibles como cabría pensar: hacen falta más espacios para bicicletas, aceras anchas, más zonas verdes para limpiar el aire y menos coches.

Si bien es cierto que el parón ha mejorado la calidad del aire y del agua tras décadas de daño desmedido, esto no es más que un espejismo. Mucho antes del coronavirus, los científicos ya alertaron de que la pérdida de biodiversidad favorecería la expansión mundial de enfermedades infecciosas y cabe recordar que ahora estamos en camino de perder una de cada ocho especies en las próximas décadas, según el IPBES.  

Tras una larga racha de hitos históricos en el medio ambiente, este es el momento perfecto para dar el paso definitivo hacia políticas más sostenibles que sitúen al Green Deal en el eje de la recuperación económica. En el horizonte quedan pendientes la legislación contra los plásticos de un solo uso, la mejora de la eficiencia energética de las viviendas y otras tantas normativas que servirán para seguir cuidando a nuestro planeta.