Jaime Lerner, el creador de la «acupuntura urbana»

Curitiba no se convirtió en una ciudad modelo por azar. Detrás de su transformación estuvo Jaime Lerner, arquitecto, urbanista y político brasileño que entendió la ciudad como un organismo donde pequeñas intervenciones eran capaces de generar grandes cambios. 


Jaime Lerner nació en 1937 en Curitiba (Brasil), en el seno de una familia de inmigrantes judíos polacos. Se formó como arquitecto y urbanista en la Universidad Federal de Paraná y, desde muy joven, entendió la planificación urbana como una gran herramienta de transformación social. Con apenas 33 años fue nombrado alcalde de Curitiba por primera vez. Corría el año 1971 y la ciudad crecía de manera acelerada, arrastrando problemas de tráfico, contaminación y desigualdad. Frente a los grandes planes teóricos y las soluciones a largo plazo, Lerner optó por actuar de inmediato.

Lerner entendió el espacio público como una infraestructura esencial para la calidad de vida

Aquel primer mandato, junto con los dos posteriores, marcó un punto de inflexión en la historia urbana de la ciudad. Lerner fue también gobernador del estado de Paraná y presidente de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA). Gracias a toda esta experiencia, desarrolló una intensa labor como asesor de ciudades y organismos internacionales como ONU-Hábitat, participando en proyectos urbanos en América Latina, Europa y Asia.

Transformando la ciudad

La transformación de Curitiba no respondió a un único gran proyecto, sino a una manera coherente de intervenir en la ciudad. El ejemplo más conocido es el sistema BRT (Bus Rapid Transit). En lugar de construir un metro, Lerner impulsó un sistema de autobuses rápidos con carriles exclusivos, estaciones cerradas y tarifas integradas. La propuesta era sencilla y adaptable al crecimiento urbano y, con el tiempo, el modelo se convirtió en una referencia internacional replicada en más de 150 ciudades, según el Institute for Transportation and Development Policy (ITDP). Sin embargo, el transporte fue solo un pequeño paso de una estrategia urbana mucho más amplia.

Lerner: «Una acción rápida en el lugar adecuado puede cambiar la dinámica de toda una ciudad»

Lerner entendió el espacio público como una infraestructura esencial para la calidad de vida y multiplicó las zonas verdes de la ciudad hasta superar los 50 metros cuadrados por habitante, muy por encima de las recomendaciones internacionales. También abordó la gestión del agua desde una lógica ambiental, pues en lugar de canalizar ríos y construir costosas obras de ingeniería, creó parques y lagos artificiales capaces de absorber las crecidas y, al mismo tiempo, ofrecer nuevos espacios de convivencia. Esa misma lógica integradora se aplicó a la gestión de residuos con programas como Lixo que não é lixo que mejoraron las tasas de reciclaje vinculando educación ambiental, empleo y cohesión social, especialmente en los barrios con menos recursos. 

El concepto «acupuntura urbana»

Cada intervención, por pequeña que pareciera, formaba parte del reto de resolver problemas urbanos complejos mediante soluciones simples centradas en las personas. Así nació el concepto por el que Lerner sería conocido internacionalmente: la «acupuntura urbana». La idea, que desarrolló más tarde en su libro Urban Acupuncture, parte de la premisa de que las ciudades funcionan como sistemas vivos y pueden mejorar mediante intervenciones pequeñas pero estratégicas. «Una acción rápida en el lugar adecuado puede cambiar la dinámica de toda una ciudad», escribió. Su enfoque, basado sobre todo en la rapidez y la creatividad, iba acompañado de una visión muy concreta de la gestión pública: «Si quieres creatividad, reduce un cero del presupuesto. Si quieres sostenibilidad, reduce dos», repetía con frecuencia, subrayando que la escasez puede ser un motor de innovación. La biografía de Jaime Lerner, fallecido en 2021, refleja la historia de una forma distinta de hacer urbanismo, siendo profundamente consciente de que una pequeña intervención bien pensada puede cambiar el rumbo de toda una ciudad.