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Eleonora Esposito: «Nos cuesta reconocer la humanidad de las personas con las que estamos interactuando virtualmente»

En un mundo cada vez más digitalizado, la violencia de género se reinventa y plantea nuevos retos. Para entender mejor este problema, hablamos con Eleonora Esposito, investigadora del Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra especializada en violencia de género en la red. Como becaria Marie Skłodowska-Curie y como experta nacional destacada en el Instituto Europeo de la Igualdad de Género (EIGE), Eleonora Esposito ha liderado diferentes proyectos de investigación sobre la ciberviolencia de género y, actualmente, también trabaja en la aplicación de la nueva Ley de Servicios Digitales en la Dirección General de Redes, Contenidos y Tecnología de Comunicaciones (DG Connect) de la Comisión Europea.


¿Cómo se traslada la violencia de género a las pantallas? 

Antes se entendía internet como una esfera separada de la vida real, pero ahora comprendemos que todo lo digital está totalmente involucrado en nuestra vida. Desde el EIGE, hemos utilizado mucho el término continuum de violencia. Fue acuñado por la académica feminista Liz Kelly en los años 80 para explicar cómo la violencia podía ser vivida de muchas formas y de manera simultánea. Dentro de un contexto de violencia, puedes ser víctima de violencia psicológica, violencia económica, sexual…

Con la violencia digital, el término continuum de violencia resulta aún más útil porque nos permite incluir y mapear diferentes formas de violencia más allá de la física, e identificar una raíz común de género entre ellas.

¿Este continuum de violencia se refleja en la posibilidad de que la violencia virtual se traduzca en agresiones físicas?

Es un predictor de exposición a la violencia, pero es difícil entender cuándo la violencia empieza en el mundo digital y continúa en el mundo físico y viceversa, u ocurre en las dos esferas a la vez. Hay una relación muy osmótica entre estos dos mundos, especialmente si el agresor es alguien conocido y cercano a la víctima. Si este ejerce violencia en la red, es muy probable que también ejerza formas de violencia física o sexual.

Sin embargo, con la llegada de internet surge otra cuestión. Desde siempre los agresores habían sido personas conocidas por la víctima, pero el problema con la violencia digital es que los perpetradores pueden ser anónimos y no conocerla, lo que supone un nuevo desafío. 

Esta violencia digital anónima, ¿es un tipo de violencia más grupal?

Sí, tenemos el problema de los grupos de hombres unidos por la misoginia, como los incels, que forman parte de esta manosfera. Pero, además, hay otro problema en internet. Aunque no formes parte de esos grupos misóginos, hay una tendencia a la imitación, llamada también memética. Alguien crea un meme de humor sexista y, de repente, se crean alternativas «divertidas» sobre el tema y todo el mundo contribuye a esa discusión colectiva. Es un fenómeno que reproduce y amplifica la violencia simbólica contra las mujeres. Pensamos que no estamos haciendo daño a nadie, nos cuesta reconocer la humanidad de las personas con las que estamos interactuando virtualmente. Creemos que al ser internet no habrá consecuencias.

¿Cuáles son las formas de violencia de género digital más frecuentes?

Las más frecuentes son el ciberacoso y el ciberacecho. Aunque es difícil distinguirlas, en el EIGE hicimos una diferenciación basada en la cantidad y calidad de interacciones violentas. El acoso sería una forma más grave. Se trata de episodios que, vistos de una manera aislada, quizás no parecen tan serios, pero la repetición constante, obsesiva y maliciosa de actos violentos hace que la víctima sienta que su vida está en peligro.

La violencia basada en la imagen también es muy frecuente. A veces, se la llama «porno venganza», pero es un término erróneo. Por un lado, la motivación principal es hacer daño, no la venganza. Por otro lado, no es material pornográfico, que presupone un consentimiento que aquí no hay. Por eso, hablamos de abuso sexual basado en la imagen, de material sexual no consentido.

Tenemos también un problema con los deepfakes, materiales creados con Photoshop o con inteligencia artificial, pero que parecen reales.

¿Cómo se integra la perspectiva de género en la Ley de Servicios Digitales

Esta ley tiene una perspectiva de género muy fuerte. En primer lugar, identifica cuatro macroáreas de riesgo: para los derechos fundamentales; para los procesos democráticos, el discurso cívico, los procesos electorales y la seguridad pública; los asociados a la difusión de contenidos ilícitos y otros tipos de usos indebidos y para nuestra salud física y mental.

En esta ley el riesgo se valora desde una perspectiva interseccional. Se reconoce que, como todas las personas no somos iguales en el mundo físico, tampoco lo somos en el mundo digital. Nuestro sexo, nuestra edad, nuestra etnia e, incluso, nuestro idioma hace que no seamos iguales. Por ejemplo, ¿cuántas cosas están escritas solo en inglés en internet? Si no sabes inglés, ¿cuánto te pierdes? Esto tiene un impacto enorme sobre nuestra experiencia. Debemos abordar la violencia digital desde este enfoque, solo así podemos proteger a todo el mundo en internet.

«En la violencia hacia las mujeres con exposición pública, la imagen es muy importante. El discurso de odio basado en el género se muestra en los abusos sexuales basados en la imagen y en los deepfakes»

¿Qué papel juega la inteligencia artificial en la violencia de género? ¿Se puede borrar el daño digital de esa violencia?

Ahora, por fin, hemos llegado a un acuerdo sobre la nueva Directiva sobre violencia contra las mujeres y violencia doméstica. Es una celebración a medias porque, al final, no se ha incluido, por ejemplo, el crimen de violación. Sin embargo, es un gran logro que se criminalicen cuatro formas de violencia: el ciberacoso, el ciberacecho, el abuso sexual basado en la imagen y el discurso de odio basado en el género. El texto también reconoce el impacto que pueden hacer los deepfakes.

Además, se está hablando de esto en el contexto de la Ley de Servicios Digitales y en el de la Ley sobre Inteligencia Artificial. Ahora, en todas las plataformas debe indicarse si una imagen o un vídeo ha sido generado por inteligencia artificial. Esto es algo que puede cambiar un poco las cosas.

¿Qué dificultades existen para implementar todas estas medidas a nivel europeo? 

Tenemos 27 modelos legislativos, 24 idiomas, definiciones distintas, que también se utilizan para fines estadísticos y recopilaciones de datos que muchas veces no son comparables entre sí. Existen dificultades, pero también oportunidades. Con la Directiva europea sobre la lucha contra la violencia machista y doméstica, por fin tenemos un instrumento para perseguir estas cuatro formas de violencia de género digital que ya son consideradas eurocrímenes.

Además, la Ley de Servicios Digitales es un reglamento activo en todos los países desde 2022. Esta ley explica que todo lo que es ilegal en los estados europeos en el mundo físico, también es ilegal en el mundo digital. La Ley de Servicios Digitales y la Directiva se refuerzan una a la otra y ofrecen nuevos instrumentos para luchar contra la violencia contra las mujeres.

También, tras diez años, en 2024 va a salir la nueva encuesta de Eurostat sobre violencia de género, hecha gracias a la ayuda de la Agencia de los Derechos Fundamentales y el EIGE. Vamos a poder comparar los datos con los de 2014 y esta encuesta va a contribuir al desarrollo de políticas más actualizadas contras las nuevas formas de violencia de género. Aunque los problemas de falta de armonización existen, quizás, por primera vez, tenemos herramientas para superarla.

«Se tiene que ayudar más a que las mujeres se sientan cómodas e iguales en el mundo digital porque también tiene un impacto sobre su vida profesional y económica»

¿Cómo puede saber una mujer que está sufriendo violencia de género digital? ¿Qué consejos le darías?

Las asociaciones de mujeres , a pesar de la falta de financiación, siguen siendo la ayuda más grande que existe. También la Guardia Civil y la Policía se están poniendo al día. Saben que necesitan herramientas para detectar y reconocer este tipo de problemas y poder ayudar de una forma efectiva a las víctimas. Por otro lado, todos los consejos sobre el control como forma de violencia siguen siendo válidos. Si tu pareja tiene tu contraseña, te pide tu geolocalización o que le envíes fotos para saber dónde y con quién estás, hay una voluntad de control. 

También nos estamos encontrando con el problema de las aplicaciones spyware y stalkerware, que sirven para stalkear a las víctimas. Por eso, cuando una pareja controladora regala un móvil, hay que revisar que no tenga instalada ninguna aplicación de este tipo. Aunque no se ven, se pueden descargar herramientas para detectarlas.

Para las víctimas que no conocen a sus perpetradores es más difícil. La solución que encuentran muchas mujeres es dejar de utilizar una plataforma. El hecho de que las niñas y chicas jóvenes no se sienten seguras frente a un ordenador tiene un impacto en sus oportunidades y posibilidades de futuro. Se tiene que ayudar a que se sientan cómodas e iguales en el mundo digital, porque también tiene un impacto sobre su vida profesional y económica.

Las desigualdades en la ingeniería frenan el desarrollo sostenible

Se necesitan más profesionales de la ingeniería para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y hacer frente a la crisis climática. En 2019, la Unesco designó el 4 de marzo como el Día Mundial de la Ingeniería para el Desarrollo Sostenible con el objetivo de concienciar sobre la importancia de esta profesión para nuestra sociedad y animar a más jóvenes, sobre todo mujeres, a estudiar ingeniería. 


La educación y el empleo son derechos humanos básicos, pero las desigualdades de género siguen siendo muy significativas en carreras y profesiones de alta cualificación como la ingeniería. Según la Unesco, las mujeres representan solo entre el 10 y el 20% del total de la mano de obra de la ingeniería.

Del total de 750.000 profesionales de la ingeniería que hay actualmente en España, solo el 20% son mujeres

A nivel nacional, según el primer informe elaborado por el Observatorio de la Ingeniería de España en 2022, hay 750.000 profesionales en el sector, pero solo el 20% son mujeres. Este porcentaje es similar al de otros países de Europa.

Esta escasez de ingenieras está relacionada con la persistencia de muchos estereotipos de género, con la ausencia de referentes y, también, con la falta de políticas adecuadas que ayuden a mejorar la diversidad y la inclusión en los entornos de trabajo, que tradicionalmente han estado muy masculinizados. También existen múltiples factores que provocan que las mujeres abandonen su profesión o que se estanquen en puestos menos cualificados, como el hecho de tener que enfrentarse constantemente a prejuicios sobre sus propias capacidades, el acoso sexual o el impacto negativo que, aún hoy, tiene la maternidad en la carrera profesional. 

A lo largo de la historia, la ingeniería ha encontrado soluciones a problemas relacionados con cuestiones tan importantes como el transporte, el acceso al agua potable, el cultivo de alimentos o la generación de energía. Actualmente, ingenieras e ingenieros se enfrentan a enormes retos, entre otros, abordar el impacto de los fenómenos meteorológicos causados por el cambio climático, especialmente, en países en desarrollo. Por eso, el Día Mundial de la Ingeniería para el Desarrollo Sostenible tiene el objetivo de concienciar de la importancia de esta profesión en el diseño de un futuro acorde a los ODS y animar a jóvenes, especialmente mujeres, a estudiar ingeniería. 

El segundo informe de ingeniería elaborado por la Unesco muestra la necesidad de promover una ingeniería más inclusiva y diversa para alcanzar los ODS e insiste en que la falta de ingenieros y, sobre todo, ingenieras, está siendo un gran obstáculo, especialmente en algunas regiones y países de bajos ingresos. 

Este informe también explica cómo la ingeniería contribuye a alcanzar los diecisiete ODS de forma específica y, a su vez, cómo todos estos objetivos están interrelacionados. Por ejemplo, el desarrollo de tecnologías que mejoren el acceso a servicios básicos, como el agua potable, tiene un impacto positivo en la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento (ODS2), pero también en la erradicación de la pobreza (ODS1). Del mismo modo, el informe reconoce que promover una ingeniería más diversa contribuiría a conseguir todos los ODS.

El papel de la ingeniería es clave para el desarrollo sostenible, pero el desarrollo sostenible no puede existir sin igualdad

En África, donde el porcentaje de ingenieras no alcanza el 10%, aumentar la participación de las mujeres en este sector no solo ayudaría a abordar el déficit de profesionales, sino que también daría respuesta a muchos problemas sociales y comunitarios, evitando sesgos y discriminaciones. Tal y como recoge el proyecto Mujeres con ciencia, las ingenieras africanas están contribuyendo de forma muy significativa al desarrollo.

Algunos ejemplos son Beatrice Kanyamuna-Pole, quien ha trabajado en diferentes proyectos para facilitar el acceso al agua de la población de Zambia a través de la perforación de pozos y la recolección de agua de lluvia; Armelle Sidje, quien ha desarrollado un proceso de fabricación sostenible que convierte los tallos de banano y plátano en productos de embalaje de papel biodegradable en Camerún o Norah Magero, ganadora del Premio África a la Innovación en Ingeniería en 2022 por la creación de un pequeño refrigerador móvil alimentado por energía solar que almacena y transporta de forma segura medicamentos.

La participación de las mujeres ayuda a detectar situaciones que históricamente han sido invisibilizadas y a diseñar soluciones más efectivas y adecuadas a los diferentes contextos sociales y culturales. El papel de la ingeniería es clave para el desarrollo sostenible, pero el desarrollo sostenible no puede existir sin igualdad. Solo desde una perspectiva inclusiva, se puede conseguir no dejar a nadie atrás

Enfermedades raras: una realidad pero no una prioridad

El 29 de febrero se celebra el Día Internacional de las enfermedades raras para dar visibilidad a estas afecciones, generar mayor conciencia a nivel global y ayudar a reducir la brecha de desigualdad frente a otras patologías más comunes.


Patricia Cavanillas es madre de Marta, una adolescente de 14 años de edad que padece Idic15, una duplicación del cromosoma 15q que está relacionada con el trastorno del espectro autista (TEA), el retraso mauritano, el déficit de atención, la hiperactividad, la epilepsia y los problemas de psicomotricidad. «Un auténtico cóctel molotov», según lo define Patricia, que es miembro de la Asociación Idic15, que aglutina a los afectados por esta enfermedad rara.

Las enfermedades raras, como el Idic15 que padece Marta, son aquellas que tienen una baja prevalencia en la población y afectan a menos de 5 personas por cada 10.000 habitantes, según datos de la Federación de Enfermedades Raras (FEDER). En total, existen en el mundo más de 300 millones de personas con este tipo de enfermedad (3,5% de la población mundial), y tres millones en España. El 72% de ellas son genéticas.

Las enfermedades raras afectan a menos de 5 personas por cada 10.000 habitantes.

Según datos de Orphanet, organización dedicada a nuclear información sobre enfermedades raras y medicamentos huérfanos en Europa,​​ existen más de 7.000 enfermedades raras, que se caracterizan por una diversidad de trastornos y síntomas que varían no sólo de una enfermedad a otra sino también de un paciente a otro. Esta especificidad en las diferentes patologías lleva, en muchas ocasiones, a la confusión del diagnóstico derivando en el retraso del tratamiento final, según los estudios realizados por el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras del Instituto de Salud Carlos III (IIER, ISCIII) y otras organizaciones especializadas.

En esta línea, y según las mismas investigaciones, más del 56% de las personas que padecen una enfermedad rara ha esperado más de un año en obtener un diagnóstico para su enfermedad y casi el 21%, más de una década. Mientras se demora el tiempo de diagnóstico, el paciente no suele recibir ningún apoyo ni Tratamiento, o peor aún, en muchas ocasiones, reciben tratamientos inadecuados.

Enfermedades raras en la agenda global

Para paliar las dificultades a las que se enfrenta este colectivo, la mejor solución es apostar por un abordaje global de las enfermedades raras, y como sugiere FEDER, incluyéndolas en las prioridades de la Agenda 2030. «Hay que tener en cuenta que la inclusión, la equidad y la salud son principios que vertebran la Agenda 2030. Las personas con enfermedades raras afrontan desafíos significativos como el diagnóstico tardío, la falta de opciones de tratamiento o el aislamiento social, con lo que están mucho más expuestas a la pobreza y a la exclusión» explica Ana Múgica, coordinadora del Plan Familia de la Fundación Adecco, institución que colabora con FEDER por la inclusión laboral de las personas con enfermedades raras.

Cuando Marta alcance la edad para integrarse en el mercado laboral, tendrá que enfrentarse a otros de los retos que pretenden alcanzar los ODS como es el acceso a un trabajo decente (ODS 8). En este sentido, Ana Múgica subraya que el trabajo es un vehículo esencial para que las personas con enfermedades raras se realicen y lleven una vida normalizada. Igualmente, asegura que desde la fundación demandan medidas que protejan el derecho al trabajo de estas personas y sus familias como la flexibilización de horarios, la adecuación de condiciones laborales en función del tipo de necesidad, el incremento de ayudas, oportunidades de formación y desarrollo profesional adaptadas a este colectivo, la sensibilización en el ámbito laboral, así como la información y asistencia sobre derechos laborales.

Solo en España más de 3 millones de habitantes padecen una enfermedad rara

Su plena inclusión, tal como explica la coordinadora de Adecco, se alinea con los ODS de salud y bienestar, la reducción de las desigualdades, el fin de la pobreza y el trabajo decente para todos. Por su propia naturaleza, las enfermedades raras requieren de una investigación especializada que exige colaboración, alianzas e inversión, elementos presentes en la agenda de Naciones Unidas.

El día de las enfermedades raras

El 29 de febrero, el día más raro del año, es también el día de las enfermedades raras. Creado y coordinado por EURORDIS, sirve para crear conciencia y reivindicar medidas a favor de esta población vulnerable.

Policrisis, ¿la palabra para definir nuestra época?

Policrisis

En un mundo cada vez más conectado, una serie de factores como el cambio climático, los conflictos o la crisis de materias primas se interrelacionan y nos obligan a modificar la forma de gestionar los desafíos. 


Para algunos, es el término con el que deberíamos explicar el mundo actual. La policrisis, es decir, la combinación de crisis globales interrelacionadas, fue la palabra utilizada por el Foro Económico Mundial en Davos en 2023 para ilustrar la situación actual del planeta en su Informe de Riesgos Globales

Cuando hablamos de crisis globales nos referimos al cambio climático, el peso creciente de la inflación, la polarización política y social, las tensiones geoeconómicas y la crisis de materias primas, entre otras: factores críticos que, en un mundo cada vez más integrado, se entrelazan entre ellos. 

El Foro Económico Mundial predice que el fracaso de la acción climática marcará la próxima década

Un ejemplo de este efecto dominó lo vimos con la invasión rusa en Ucrania: el conflicto provocó un fuerte aumento en los precios de los alimentos y de la energía que ha sacudido los mercados globales y ha provocado un aumento del hambre en el mundo. Otro ejemplo son los cada vez más visibles efectos del calentamiento global (como las inundaciones o las sequías), que han convertido en refugiadas climáticas a millones de personas

Una mirada a la próxima década

El informe del Foro Económico Mundial hace un análisis de estos desafíos a largo plazo. Entre sus predicciones, señala que el coste de vida dominará los riesgos globales en los próximos dos años, mientras que el fracaso de la acción climática marcará la próxima década. Además, predice que las crisis de alimentos, combustibles y costes exacerbarán las vulnerabilidades sociales y que empeorarán los conflictos y los riesgos asociados a la ciberseguridad. 

¿Y cuál será el colectivo más afectado? La infancia, como advierte el informe Prospects for Children in the Polycrisis de UNICEF. Un ejemplo lo encontramos en el aumento de precios, que impacta dramáticamente en las familias más vulnerables; otro, en el cambio climático, cuyos efectos vivirán más intensamente las generaciones futuras. 

Revertir la policrisis

Sin embargo, aún podemos dar la vuelta a esta década que se presenta sombría, cambiando la forma de gestionar sus desafíos. 

El informe de UNICEF propone, en primer lugar, invertir en la previsión y la gobernanza anticipada de riesgos futuros. En segundo lugar, llevar a cabo cambios sistémicos en la gobernanza de los bienes públicos y las instituciones internacionales, por ejemplo, en la infraestructura sanitaria, los sistemas alimentarios y energéticos, la arquitectura financiera global y la tecnología digital. 

Debemos escuchar las necesidades y propuestas de todos los ciudadanos, incluyendo a la infancia

Finalmente, los autores sugieren una mayor cooperación y coordinación entre las naciones y las distintas generaciones. Para ello, debemos escuchar las necesidades y propuestas de toda la ciudadanía, incluyendo especialmente a la infancia: ya que será quien más sufran los impactos de la policrisis. Los niños, niñas y adolescentes deben ser parte del proceso de búsqueda de un futuro mejor. 

Eleanor Roosevelt, «la primera dama del mundo»

Eleanor Roosevelt

Ilustración de Valeria Cafagna

Eleanor Roosevelt fue mucho más que la esposa del presidente de Estados Unidos: tenía el compromiso y la convicción de mejorar la vida de las personas y su trabajo fue clave en la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.


Aventurera, curiosa y trabajadora, Anna Eleanor Roosevelt supo aprovechar al máximo su vida. Nació en Nueva York en 1884 en una familia rica e influyente. Cuando se casó no se cambió el apellido, ella ya era una Roosevelt: su padre era el hermano de Theodore Roosevelt. Sin embargo, no tuvo una infancia fácil. Se quedó huérfana y vivió con su abuela desde los 7 años. Cuenta en su libro Lo que aprendí viviendo que fue una niña tímida, insegura y necesitada de afecto, pero con muchas ganas de aprender y experimentar. Muy pronto entendió que, si quería tener una vida plena, tenía que plantar cara a sus miedos. Y así lo hizo. 

Con 15 años, se fue a estudiar a un internado de Londres, donde sintió por primera vez una gran libertad y entró en contacto con profesoras como Marie Souvestre que le ayudaron a desarrollar su pensamiento crítico. Cuando regresó a Estados Unidos, Eleanor conoció a un primo lejano que se convertiría en su marido y padre de sus 6 hijos: Franklin Delano Roosevelt. 

Cuando se casó no necesitó cambiarse el apellido: su padre era el hermano de Theodore Roosevelt

Era un joven que parecía tener una carrera prometedora. Ascendió rápidamente en el Partido Demócrata, pero cuando enfermó de polio pensó en abandonar la política influenciado por su madre. Eleanor Roosevelt fue quien lo convenció para que no dejara de lado sus aspiraciones y se convirtió en un apoyo clave en su campaña. Franklin D. Roosevelt ganó por primera vez las elecciones en 1933 y se convirtió en el presidente que consiguió sacar a Estados Unidos de la Gran Depresión con el New Deal.

A pesar de que en el terreno político funcionaron muy bien, su relación fue complicada. Cuando Eleanor se enteró de las infidelidades de su marido, estuvieron a punto de divorciarse, pero llegaron a un acuerdo. Seguirían juntos, pero ella dejaría para siempre el tradicional perfil de primera dama en el que nunca había encajado y pasaría a tener una agenda política propia. 

Durante los doce años que Franklin D. Roosevelt fue presidente, Eleanor Roosevelt trabajó intensamente en las políticas del Gobierno, defendió los derechos civiles y demostró un interés real por los problemas de la gente. Estaba convencida de que no bastaba con saber que había personas que tenían necesidades: era preciso conocerlas y ponerse en su lugar. Por eso, visitaba a la gente en sus casas, en sus lugares de trabajo y le gustaba moverse en entornos distintos al suyo. Siempre mostró sus opiniones, aunque le pudieran crear algún conflicto diplomático y más de una polémica.  

Su empeño por alcanzar un compromiso internacional la convirtió, en palabras del presidente Harry S. Truman, en «la primera dama del mundo»

Cuando su esposo murió en 1945, Eleanor no dejó su activismo. Se convirtió en delegada de la Asamblea de las Naciones Unidas y fue elegida presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU por unanimidad. Su trabajo y su capacidad para consensuar y confrontarse con otras personas fueron esenciales en la redacción y aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 1948. 

En un contexto cargado de incertidumbre tras la Segunda Guerra Mundial, su empeño por alcanzar un compromiso internacional la convirtió, en palabras del presidente Harry S. Truman, no solo en la primera dama de Franklin D. Roosevelt, sino en «la primera dama del mundo». Defendió en múltiples ocasiones la participación de las mujeres en asuntos internacionales y reclamó la adopción de la Convención sobre los Derechos Políticos de la Mujer. También presionó al presidente John F. Kennedy para que incluyera a más mujeres en puestos de poder y presidió la primera Comisión Presidencial del Estatus de la Mujer de Estados Unidos.

Convencida de que el proceso de aprendizaje y de crecimiento debe continuar a lo largo de toda la vida, Eleanor Roosevelt aprovechó sus días hasta el final y siempre supo mirar al mundo con curiosidad. Falleció a los 78 años tras una vida dedicada a promover la justicia social.

Educación, un derecho básico que no todos tienen

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El Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 persigue conseguir una educación de calidad que mejore la vida de las personas y contribuya al desarrollo sostenible. Un desafío no menor ya que muchas personas todavía no tienen asegurado este derecho humano fundamental y la desigualdad educativa sigue presente tanto en los países más ricos como en los menos desarrollados. 

La travesía incalculable de la infancia migrante

Cada año miles de niños y niñas llegan a las costas mediterráneas en busca de un futuro mejor, pero muchas esperanzas se quedan por el camino o su rastro desaparece en una travesía que puede durar años.


Aissata llegó a Mallorca en una patera con solo cinco años, tras vivir una odisea desde Guinea Bissau. Ousman pisó España después de dejar su tribu de Fiasco, en Ghana, con 13 años. Riteg cruzó el Sáhara y el Estrecho con 15 años para poder estudiar aviación…  

Aunque sus nombres, sus edades o sus orígenes difieren, todos tienen algo en común: migraron solos y eran menores de edad. Sus casos, recogidos en la prensa en los últimos años, son algunos de los que están detrás de los miles de niños y niñas que cada año se juegan la vida buscando un futuro mejor en Europa.

Según el Registro de Menores no Acompañados, en 2022 llegaron a España 11.417 menores no acompañados, una cifra que aumenta año a año. 2018 fue el año en el que más niños llegaron a territorio español sin compañía de padres, madres ni tutores legales. Y el ritmo de llegadas está aumentando a pasos agigantados superada la pandemia. 


El camino que deben recorrer, a menudo durante años, está minado de obstáculos y peligros. Por eso, muchos nunca llegan a su destino y su rastro se pierde en el olvido junto con la esperanza de sus familias. De enero a julio de este año, se calcula que al menos 289 niños y niñas han muerto o desaparecido al intentar cruzar la peligrosa ruta migratoria del Mediterráneo Central desde África del Norte hasta Europa, según UNICEF. Son una docena de muertes cada semana. Casi dos al día.

En 2022 llegaron a España 11.417 menores no acompañados, una cifra que aumenta año a año

La vía marítima es la más habitual para llegar a la península: se tiene constancia de que al menos 2.375 menores extranjeros no acompañados llegaron a España en 2022, en pateras u otras embarcaciones frágiles, aunque pueden ser muchos más. También es la vía más peligrosa: entre junio y agosto de este año, al menos 990 personas (incluidos niños) han muerto o desaparecido cuando intentaban cruzar el Mediterráneo central debido a las malas condiciones de traslado, a menudo precarias y a merced de las mafias.  A España llegan sobre todo embarcaciones procedentes de Marruecos, el Sáhara Occidental, República de Guinea, Malí o Costa de Marfil. 


«En un intento por encontrar seguridad, reunirse con la familia y buscar un futuro más esperanzador, un gran número de niños y niñas se embarcan en las costas del Mediterráneo solo para perder la vida o desaparecer en el camino», asegura Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF.

Entre 2018 y 2020, en toda Europa se ha perdido el rastro de 18.000 niños y niñas que viajaban solos

Muchos otros desaparecen una vez pisan España, a menudo el primer destino de una travesía más larga hacia países del centro y norte de Europa, donde suelen tener familiares y el sistema de protección es más eficaz. Entre 2018 y 2020, se ha perdido el rastro de 18.000 menores extranjeros no acompañados en todo el continente, como reveló la plataforma de periodistas Lost In Europe. Según el Centro Nacional de Desaparecidos de España, desde 2010 han desaparecido 8.215 menores de los centros de tutela donde se encontraban. Solo en 2022 se dieron 173 casos, en su mayoría en Canarias, donde la tasa de niños, niñas y adolescentes tutelados es mucho mayor por ser uno de los principales puntos de llegadas marítimas. 


Para mitigar esta problemática, UNICEF sugiere proporcionar vías seguras y legales para que los niños y niñas migren, reforzar la coordinación en las operaciones de búsqueda y salvamentos, y mejorar los sistemas nacionales de protección de la infancia, entre otras propuestas. «Se deben tomar más medidas a fin de establecer vías seguras y legales para que los niños y niñas accedan a servicios de asilo, al tiempo que se refuerzan las operaciones para rescatar vidas en el mar. En última instancia, hay que hacer mucho más para abordar las causas profundas que fuerzan a los niños a arriesgar sus vidas en primer lugar», añade Russell.

En noviembre de 2020, la Comisión Europea adoptó un Plan de Acción en materia de Integración para los próximos años, que promueve la inclusión entre las comunidades migrantes y locales, la sociedad civil y todos los niveles de gobierno.

Cinco discursos sobre la igualdad de género que han hecho historia

Rigoberta Menchú: La voz indígena por la justicia social

Activista indígena guatemalteca, recibió el Premio Nobel de la Paz en 1992 por su lucha contra la opresión y la violencia en su país. En su discurso de aceptación, Menchú habló de la situación de los pueblos indígenas, especialmente de las mujeres que sufren doble discriminación por su origen y por su género. Afirmó que “la mujer indígena es la depositaria de una cultura milenaria y su papel es fundamental para la preservación de la identidad y la diversidad cultural”. 

Su discurso traspasó fronteras y se convirtió en una llamada a la acción para proteger los derechos humanos y promover la igualdad en todas las comunidades, independientemente de su origen étnico o género.

Malala Yousafzai: La educación como poder transformador

Malala Yousafzai sobrevivió a un atentado talibán por defender el derecho a la educación de las niñas con tan solo 15 años. Esta joven paquistaní se convirtió en la persona más joven en recibir el Premio Nobel de la Paz. Un acto en el que conmocionó al mundo hablando de su experiencia personal y del sueño de ver a todas las niñas en las escuelas: “Un niño, un maestro, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo. La educación es el único camino para el progreso y la paz”. Yousafzai dejó claro que la educación no solo es un derecho fundamental, sino también una herramienta vital para empoderar a las mujeres y romper los ciclos de pobreza y desigualdad. 

Emma Watson, #HeForShe y la lucha conjunta por la igualdad

La actriz británica, popularmente conocida por dar vida a Hermione Granger en la saga Harry Potter, fue nombrada embajadora de buena voluntad de ONU Mujeres y lanzó la campaña HeForShe, que busca involucrar a los hombres en la lucha por la igualdad de género. En su discurso en la sede de Naciones Unidas, Watson enfatizó que la igualdad no es solo un asunto de mujeres, sino una cuestión que afecta a toda la sociedad. Afirmó que “si las mujeres pueden participar en todos los aspectos de la sociedad, los beneficios serán para todos. Quiero que los hombres se pongan esta camiseta, para que sus hijas, hermanas y madres puedan estar libres de prejuicios”. Su grito a la solidaridad y la acción resonó en todo el mundo, invitando a las personas a ser agentes activos del cambio. 

Michelle Obama, la primera dama de la igualdad

“Cuando alguien te menosprecia o te trata mal por ser mujer, no te rebajes a su nivel. Cuando te enfrentes a obstáculos o dificultades, recuerda siempre que eres poderosa e inteligente”. Así de contundente fue Michelle Obama, primera dama de Estados Unidos entre 2009 y 2017, en su discurso en la Convención Nacional Demócrata, donde apoyó la candidatura presidencial de Hillary Clinton. Durante su mandato, Obama prestó gran atención a la lucha por la igualdad y el empoderamiento de las mujeres, valores que quería transmitir a sus hijas y a las futuras generaciones. Un ejemplo de ello es el proyecto “Lets Girl Learn”, asociación impulsada por el matrimonio Obama que lucha por garantizar el derecho a la educación de las menores de edad de todo el mundo. 

Chimamanda Ngozi Adichie, el feminismo como meta

La autora nigeriana Chimamanda Ngzi Adichie realizó un impactante discurso titulado “Todos deberíamos ser feministas” durante el TEDxEuston en 2012, donde exploraba la importancia del feminismo en la sociedad moderna y sus complejidades, ilustrando cómo las nociones preconcebidas de género limitan las oportunidades y perpetúan la desigualdad. “El feminismo no es solo una lucha de mujeres, sino una causa que busca liberar a hombres y mujeres por igual de las limitaciones”. La autora destacó cómo desde una temprana edad, las expectativas y roles de género son impuestos en la sociedad perpetuando normas y estereotipos perjudiciales. Adichie afirma que el feminismo no es un movimiento de confrontación, sino una búsqueda de igualdad y justicia.

¿España es racista? Radiografía de la discriminación

Se llamaba Lucrecia Pérez. Tenía solo 33 años y cenaba con unos amigos dominicanos en una discoteca de Aravaca, en la periferia de Madrid, cuando recibió dos disparos de un grupo de neonazis que iban buscando “sudacas”. Han pasado ya tres décadas, pero su asesinato marcó un antes y un después en España: fue el primer caso contabilizado de un caso racista.

Además de iniciar una estadística que no ha dejado de crecer desde entonces, supuso la primera vez que la sociedad española se miró a sí misma y se cuestionó si era racista. Una pregunta cuyo eco aún resuena con cada nuevo delito de odio que salta a las noticias. El último, el de Vinicius Jr., el jugador del Real Madrid que ha denunciado los gritos xenófobos que recibió en el estadio de Mestalla por parte de la afición valenciana. “España se conoce como país de racistas”, dijo el jugador brasileño.

Al margen de los encendidos debates que han tenido lugar desde ese partido, lo cierto es que el racismo y la xenofobia representan el primer motivo de delito de odio en España, con un 37% de los casos, por delante de la orientación sexual (27%) y la ideología (18%). Son datos del último ‘Informe sobre la evolución de los delitos de odio’, que realiza cada año el Ministerio de Interior, correspondiente a 2021. En total, ese año se contabilizaron 639 casos de racismo en toda la geografía española, un 68% más que en 2013, cuando hubo 381 hechos conocidos.

 

 

Territorialmente, el número de infracciones penales por xenofobia es muy desigual en función de la comunidad autónoma. En 2021, las regiones donde más hechos de este tipo se constataron fueron Euskadi (149), Comunidad de Madrid (125) y Cataluña (81). Donde menos, Extremadura (2), La Rioja (4) y Cantabria (7). Los altos datos de Euskadi corresponden, según el informe, a la formación específica que la Ertzaintza recibe sobre estos delitos y el avance en los análisis cualitativos, lo que les permite identificar más este tipo de infracciones.

 

 

Denunciar delitos de odio es aún una tarea complicada en España. El estigma, la sensación de impunidad y el miedo a una contradenuncia (especialmente en personas en situación irregular) provoca que solo el 18,2% de las personas que han experimentado una situación discriminatoria por motivos raciales o étnicos haya presentado alguna queja, reclamación o denuncia, según los resultados de una encuesta del Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial o Étnica (CEDRE).

El racismo representa el primer motivo de delito de odio en España, con un 37% de los casos, por delante de la orientación sexual y la ideología

En los últimos años, se han dado pasos a nivel autonómico, estatal e incluso europeo para corregir o minimizar estos comportamientos discriminatorios y animar a ponerlos en conocimiento de las autoridades. El más importante a nivel nacional ha sido la aprobación de la Ley 15/2022, de 12 de julio, para la igualdad de trato y la no discriminación. Además de reforzar los mecanismos de protección y asistencia a las víctimas, facilitando la denuncia y asegurando la confidencialidad y la protección de su intimidad, establece sanciones y medidas de reparación que amplían los ámbitos de protección más allá del entorno laboral. Desde la aprobación del texto, la educación, la vivienda, los servicios públicos, la sanidad, el acceso a bienes y servicios o la participación política también son considerados ámbitos donde puede darse discriminación.

El entorno laboral ha pasado de ser el primer espacio donde las personas sufren más racismo en 2013, al tercer lugar en 2020, superados por el ámbito de la vivienda y los establecimientos abiertos al público,  según datos del CEDRE.

 

 

El texto, aprobado el verano pasado por las Cortes, también recoge la posibilidad de establecer acciones positivas para promover la igualdad de oportunidades y corregir desigualdades estructurales, así como la creación de un Observatorio de la Igualdad de Trato y la no Discriminación, un órgano independiente encargado de realizar estudios, análisis y evaluaciones sobre la situación de la igualdad y la no discriminación en España.

 

El color de piel, principal motivo

El color de piel es el principal motivo porque el que sufren racismo las personas racializadas, con un 55% de los casos, seguido de sus costumbres (38%) y, por último, sus creencias religiosas (33%), según el estudio de CEDRE. Pero a menudo este fenómeno es interseccional ya que “se mezclan estereotipos específicos sobre ciertos grupos de origen, con características personales como el sexo, el nivel educativo o el nivel de ingresos”.

El color de piel es el principal motivo de racismo entre las personas racializadas, con un 55% de los casos

“Las personas que son víctimas del racismo, no lo son por lo que han hecho, si no por lo que son y representan. Alegan que muchas veces la normalización del racismo lleva a asumir que estos hechos son inevitables, dada la supuesta condición intrínseca de las personas gitanas, migradas y racializadas. De alguna forma, aseguran que representa ‘pagar un precio’ por ‘estar aquí'”, explica la organización SOS Racismo,  en un informe correspondiente a 2022.

En cuanto a las nacionalidades que más lo sufren, destacan las personas de América del Sur -con un gran peso migratorio en España-, en un 34% de los casos, seguido de África subsahariana (22%) y el Magreb (21%). Las personas migrantes señalan además las diferencias en el trato que ven en función de su origen y rasgos físicos ante las mismas condiciones de llegada a España. “Se hace alusión a la bienvenida en España y en la Unión Europea de las personas ucranianas, en detrimento de otras, que también se ven forzadas a abandonar su hogar por guerras y conflictos bélicos”, explican los autores del estudio de la ONG.

 

 

Según SOS Racismo, las entidades públicas son además las que más ejercen la discriminación racista (42%), por delante incluso de particulares (29%) y entidades privadas (26%). Por tipo de discriminación, la denegación de acceso a prestaciones y servicios privados es donde más barreras y dificultades se encuentran las personas que llegan a España. “Experimentan la discriminación dentro de un contexto social, económico y cultural determinado, en donde se construyen y reproducen los privilegios y las desventajas. En ese sentido, son discriminadas no por quiénes son, sino por lo que se piensa que son o representan; es decir, en virtud de la asignación de estereotipos sociales o culturales negativos”, explica la organización.

 

 

Edadismo: cuando la edad importa negativamente

Aunque la palabra edadismo fue incorporada al Diccionario de la Lengua Española, por la Real Academia Española (RAE) el pasado 20 de diciembre de 2022, el término viene de lejos, y fue formulado por primera vez por Robert Neil Butler, gerontólogo y psiquiatra estadounidense a mediados de los años 60. Butler dedicó gran parte de su vida profesional al estudio del envejecimiento y acuñó el término “ageism” para referirse a los estereotipos y prejuicios alrededor de las personas mayores.

Alrededor de un año antes de que la RAE incorporase al diccionario la traducción española del término, un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertaba sobre la actitud discriminatoria hacia las personas de avanzada edad que ostenta la mitad de la población mundial.

La discriminación por razón de edad, especialmente de las personas mayores o ancianas, tiene graves consecuencias para el conjunto de la sociedad

En nuestro país, el edadismo se ha convertido en un problema que ha reclamado la atención del propio Ministerio de Sanidad. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en la actualidad, las personas mayores de 65 años en nuestro país superan los 20 millones, y las previsiones apuntan a que llegaremos a los 25 millones en solo 10 años. Por ello, la Dirección General de Salud Pública de dicho Ministerio ha elaborado varias infografías orientadas a la sensibilización ciudadana acerca de este tipo de discriminación y sus consecuencias, así como una serie de recomendaciones para combatirla.

Como apuntan desde el propio Ministerio, las consecuencias del edadismo van desde un aislamiento social y una inseguridad económica que merma la salud mental, hasta una menor calidad de vida que redunda en el aumento de muertes prematuras entre la población de mayor edad. El Informe Mundial sobre el Edadismo publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que las personas que sufren esta discriminación ven mermada su esperanza de vida en 7,5 años.

El material de sensibilización difundido por el Ministerio de Sanidad hace referencia también al aumento de la brecha digital que supone el edadismo. Según la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP), el 40,5% de las personas mayores nunca ha accedido a internet. Teniendo en cuenta la aceleración de la digitalización en que estamos inmersos, esto supone que algunas personas sean incapaces de realizar esa clase de gestiones cotidianas que solo se pueden hacer a través de canales digitales. El porcentaje, además, sube hasta el 60% en aquellas personas mayores cuya capacidad de gasto es insuficiente.

En nuestro país, a día de hoy, el edadismo supone un tipo de discriminación más generalizado que el sexismo o el racismo

Otra de las graves consecuencias del edadismo es la regulación del mercado laboral. El límite de edad en que una persona aún sigue considerándose activa para los empleadores se está reduciendo de manera significativa. Según se desprende del Mapa de Talento Senior 2021, elaborado por la Fundación Mapfre, el 85% de los currículums de personas mayores de 55 años son desechados automáticamente. De hecho, el paro a partir de dicha edad se ha triplicado desde 2008, situándose en un 12,75% en el momento de realización del informe. Tal como señala el propio Ministerio de Sanidad, este tipo de discriminación puede ser, a día de hoy, más generalizado incluso que el sexismo y el racismo.

Desde la Confederación Española de Organizaciones de Personas Mayores aplauden esta labor de sensibilización, pero reclaman la urgencia de acometer medidas legislativas concretas que logren paliar el edadismo. Para impulsar dichas medidas, la organización publicó el año pasado un Manifiesto que defiende el envejecimiento saludable en nuestro país. Entre las medidas reclamadas, se encuentra la de un Plan Nacional sobre Envejecimiento Saludable que incluya la reorganización de los recursos sanitarios y el desarrollo de más servicios de geriatría hospitalarios. Algo en lo que actualmente trabaja el Ministerio de Sanidad.

Una justa valoración de las personas mayores nos permitirá erradicar este tipo de discriminación, y nos ayudará a construir una sociedad más justa, inclusiva y cohesionada.