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Feria Presura: Hoy, lo rural es vanguardia

“La cultura se crea en los pueblos …” El escritor Miguel Delibes describía con estas palabras la realidad que percibía tras esas migraciones, muchas casi forzosas, que se producían (y todavía se producen) del campo a las grandes urbes. Durante la última década, esta dinámica ha sido el día a día de tres de cada cuatro municipios de nuestro país que han perdido población. Muchos de esos territorios siguen todavía desangrándose.

La recuperación de las zonas despobladas empieza por reconocer que los pueblos son cuna de arte, cultura y, sobre todo, de calidad de vida. Como si fuera un movimiento vanguardista, el mundo rural se alza como mucho más que ese lugar olvidado durante el año al que uno se escapa en verano para huir de la vida tumultuosa de la ciudad: “Lo rural es a menudo un espacio privilegiado para la experimentación y el desarrollo de prácticas culturales innovadoras, capaces de inducir dinámicas de cambio más amplias a nivel social. Se puede posicionar, en determinados contextos y circunstancias, como vanguardia”, explican los organizadores de Presura20, la Feria Nacional para la Repoblación de la España Rural, que ha arrancado hoy en el Museo Reina Sofía de Madrid.

En su cuarta edición, la feria pretende reivindicar la gran capacidad de creación artística que tienen los pueblos. “Si el año pasado transmitimos un mensaje de Orgullo Rural, este 2020 damos un paso más y decimos claramente y, con orgullo, que LO RURAL ES VANGUARDIA”, explica Joaquín Alcalde, director de la feria.

El año pasado, la Gira del Autobús de la Repoblación que también se presentó en el Museo Reina Sofía, recorrió más de 40 pueblos de 17 provincias de la España rural poco poblada, unos 10.000 kilómetros de carretera para llevar a cabo su misión: reconocer, visibilizar y mostrar al mundo el potencial de innovación social que poseen los habitantes de esa España a la que llaman ‘vaciada’.

Joaquín Alcalde (Presura): “Este 2020 decimos claramente y, con orgullo, que lo rural es vanguardia”

Este año 2020 ese viejo autobús volverá a recorrer el país proclamando que LO RURAL ES LA VANGUARDIA. Según los organizadores, este vehículo será “transmisor de cultura e innovación en el espacio rural, de manera que artistas, intelectuales, periodistas, músicos, cineastas, actores y escritores de todo el país puedan descubrir en este viaje una cultura rural que tal vez desconocen (o no), que luego puedan incorporar a su visión artística, y a su visión de la vida en general”.

Para llevar a cabo este despliegue, el Grupo Red Eléctrica se une, por segundo año consecutivo, al colectivo El Hueco en el patrocinio de Presura20. Juan Ávila, jefe de departamento de Innovación Social de Red Eléctrica explica que “apostamos por la innovación social como la mejor herramienta para conseguir repoblar el mundo rural, hasta el punto de convertirnos en una empresa de referencia en este ámbito. Nuestro compromiso de sostenibilidad se extiende hasta la generación de valor compartido con la sociedad allí donde hace más falta”.

Luces, cámara… ¡repoblación!

Una de las novedades de esta edición girará en torno a la necesidad cada vez más acuciante de impulsar la conectividad en el mundo rural. Por este motivo, este año, el Autobús de la Repoblación de Presura20 contará con una característica muy especial: “La gran novedad de la Gira del Autobús de la Repoblación de este año es que el vehículo se convierte en una plataforma de televisión sobre ruedas que retransmitirá en directo desde las localidades en las que recale. PresuraTV será posible gracias a la empresa Hispasat. El operador español de satélites del Grupo Red Eléctrica ha facilitado la instalación en el autobús de un terminal satelital para comunicaciones en movilidad con sus equipos técnicos correspondientes y le prestará capacidad espacial de su satélite Hispasat 30W-6, ubicado en 30º Oeste, y un servicio de conectividad gestionado a través de su plataforma de banda ancha de iDirect”, detalla Alcalde.

Reconciliar la España rural y la urbana

Ávila recuerda que se debe poner fin a los desequilibrios actuales entre lo rural y lo urbano: “No puede hablarse propiamente de un modelo de desarrollo sostenible sin una corrección de los desequilibrios entre los dos escenarios”, sostiene. Precisamente, esta es la dirección en la que lleva tiempo trabajando Red Eléctrica, que ha impulsado múltiples iniciativas para mejorar la calidad de vida de aquellas personas que nunca se fueron del mundo rural –o que han decidido volver–.

Recientemente, por ejemplo, la compañía ha impulsado una plataforma para ayudar a pequeños agricultores a comercializar sus productos y ‘hacer llegar a los consumidores productos de máxima calidad disminuyendo la huella de carbono del transporte por carretera” informa Juan Ávila. Además, en el contexto de la pandemia, que afectó de forma significativa al sector primario, la compañía se alió con la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) con la que puso en marcha el proyecto #Alimentos_Solidarios para colaborar con pequeñas explotaciones agropecuarias del mundo rural y donar su producción a entidades que ayudan a quienes más lo necesitan como Cáritas, Mensajeros de la Paz y bancos de alimentos de toda España.

Juan Ávila (Grupo Red Eléctrica): “Apostamos por la innovación social como la mejor herramienta para repoblar el mundo rural”

También, la compañía apuesta por la implantación de la movilidad eléctrica en el mundo rural, y el pasado publicó la Guía de movilidad eléctrica para entidades locales junto con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y en colaboración con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Esta guía informa a las localidades de cuestiones como las pautas para la instalación de puntos de recarga, costes de la recarga y la proyección a futuro del modelo de movilidad y transporte sostenible. Para impulsarlo, este año, entre otros proyectos, la compañía promoverá junto a El Hueco un programa de car sharing en el mundo rural, que incluirá los automóviles de personas mayores que ya no conducen.

Otra de las líneas es la conectividad del mundo rural, una de las grandes lacras. Junto a Hispasat y Reintel, Red Eléctrica está buscando soluciones para disminuir la brecha digital del mundo rural en aquellos lugares donde se necesita, del entorno rural inmediato a las instalaciones del Grupo.

Con todo, el mundo rural aún tiene mucho que aportar al desarrollo de nuestro país. Según expone Alcalde, todavía quedan retos que superar: “queremos seguir creciendo de una manera sostenible y contribuir a que nunca más se olvide a la España rural”. Por eso, este año, con la cultura y la innovación como hilo conductor, la feria Presura20 se presenta como una fuente de repoblación para la España vaciada.

#Coronavirus y turismo: una vuelta a los orígenes

Valeria Cafagna

Hasta hace relativamente poco, viajar era una actividad reservada para unos pocos afortunados cuyos ingresos podían costear los altos gastos asociados a pasar unos días fuera del hogar, o incluso de su propio país. Sin embargo, el incremento del nivel de vida medio de los ciudadanos y la reducción considerable de los precios del turismo con la llegada, por ejemplo, de compañías de transporte low cost, han democratizado la actividad del turismo. Ejemplo de este cambio es que en 2019 hubo 1.460 millones de turistas internacionales en el mundo, un crecimiento del 117% respecto al año 2000, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT). Todo apuntaba a que la tendencia estaba al alza, hasta que el coronavirus ha irrumpido en nuestras vidas.

Las medidas adoptadas para frenar la expansión del coronavirus han puesto al mundo tal y como lo conocíamos en pausa, obligando a muchos sectores económicos a disminuir o incluso frenar por completo su actividad. El turismo es, sin duda, uno de los más damnificados debido al cierre total o parcial de las fronteras y al confinamiento general de la población mundial, lo que ha llevado a los diferentes países a restringir los viajes. “A fecha de 6 de abril, el 96% de los destinos del mundo habían introducido restricciones a los viajes en respuesta a la pandemia. Alrededor de 90 destinos han cerrado total o parcialmente sus fronteras a los turistas, mientras que otros 40 se encuentran cerrados a ciertos turistas, dependiendo del país de origen”, explica el informe Covid-19 Related Travel Restrictions A Global Review for Tourism, elaborado por la OMT.

Todo apunta a un turismo dentro del país, cerca de casa y más corto temporalmente

Aunque todo apunta a que de cara al verano lo peor de la crisis habrá pasado, parece muy improbable que se reactive el turismo internacional. Ese escenario supondría la reapertura de fronteras, algo que para los Estados miembro de la Unión Europea debe consensuarse de manera conjunta. Además, hay que tener en cuenta la huella psicológica que la crisis podría dejar en los turistas del futuro. Al menos, durante un tiempo. “El trauma que supondrá esta crisis sanitaria hará que las personas cambien sus prioridades, y cuando opten por viajar, serán mucho más prudentes y se preocuparán más por su seguridad”, explica en un estudio de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) Joan Miquel Gomis, director del programa de Turismo.

Priorizar la seguridad a la hora de viajar pasa, de manera casi inevitable, por reducir la distancia de los viajes escogiendo destinos nacionales. También cambiará el método de desplazamiento en las largas distancias: los vehículos privados ganarán peso frente a alternativas como el avión, donde guardar distancia social con desconocidos es casi  imposible en la actualidad. La predicción de la revista Forbes coincide con el estudio de la UOC y vaticina un turismo “dentro del país, cerca de casa y más corto temporalmente”. Un patrón que supondría volver a los orígenes de los viajes de hace medio siglo, cuando el turismo mayoritario se resumía en “carretera y manta”.

El turismo nacional ante su gran reto

Esta situación requiere repensar el turismo. Muchas comunidades autónomas ya preparan la puesta en marcha de campañas para promocionar el turismo nacional este verano. En Andalucía, una de las regiones más castigadas por este parón en uno de los sectores principales de su economía, las cifras son alarmantes. Solamente en la Costa del Sol, se espera que hasta cuatro millones de turistas hayan dejado de visitar la zona debido al confinamiento, lo que supondrá 4.000 millones de euros de pérdidas solo en la provincia de Málaga. Por ello, la Diputación de Málaga destinará un millón de euros a una campaña de promoción del destino para atraer al mercado nacional con unos precios competitivos.

Otras comunidades dependientes económicamente en gran parte del turismo ya han solicitado al Gobierno central ayudas económicas para paliar los efectos de la crisis, pero para ello es necesario la colaboración del turista local durante el estío. Incluso en la Comunidad de Madrid, una de la que más viajeros exporta al resto del territorio nacional, la consejera de Turismo y Cultura de la región, Marta Rivera, ha animado a los madrileños a viajar dentro de la provincia para estimular la economía local.

El turismo nacional podría contribuir a reactivar la España vaciada

A priori, todo cambio asusta, pero la alternativa más probable a no participar en el “nuevo” modelo de turismo será quedarse en casa durante las vacaciones. Algo difícil de imaginar para el 62,5% de los españoles, que viaja al menos entre dos y tres veces al año, mientras que sólo el 6% de la población afirma que nunca realiza un viaje, según datos del informe Radiografía del turista español elaborado por Rastreator. Además, lo que en principio no parece ideal, puede derivar en una mejora para las personas y los entornos naturales. "La idea es que la conciencia de salubridad e higiene contra las enfermedades derive en una conciencia a favor de la sostenibilidad", apunta Pablo Díaz, profesor de Economía y Empresa de la UOC. Un turismo sostenible dentro de nuestro propio país puede ser el impulso necesario para cumplir con una de nuestras tareas pendientes: volver a llenar la España vaciada. Teniendo en cuenta que el 90,4% de los viajes de los españoles tienen como destino algún punto del territorio nacional, escoger pueblos y zonas rurales poco conocidas como alternativa ante el tradicional turismo de sol y playa. Con una afluencia de turistas mayor este verano, se conseguirá reactivar la economía de la España rural y se fomentará la creación de nuevos yacimientos de empleos en la zona, un primer paso para afrontar uno de los grandes retos de nuestra sociedad en esta próxima década.

De esta manera, la “nueva normalidad” que vendrá después de la crisis del coronavirus puede contribuir a cumplir la Agenda 2030 optando por un turismo más sostenible. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas tienen como una de sus metas conseguir un modelo de vida en el que nadie se quede atrás y el cuidado del medio ambiente sea la pauta a seguir a la hora de producir y consumir. El abandono de las zonas rurales solo puede traer desigualdad económica entre las urbes y los pueblos, pues como apunta el Plan de Acción para la Implementación de la Agenda 2030, “no es posible alcanzar los ODS dejando atrás las zonas rurales y a sus habitantes".

El futuro tiene nombre de mujer (rural)

mujeres rurales

En el planeta hay 3.764 millones de mujeres. Es decir, son el 49,6% de la población. La mitad del mundo. De ellas, las mujeres rurales representan más de un tercio de la población mundial y el 43% de la mano de obra agrícola, según las últimas cifras de la ONU. Sin embargo, ellas también son algunas de las que más sufren la desigualdad: por ejemplo, menos del 13% de las propietarias de las tierras de cultivo son mujeres. Además, como alertan desde Naciones Unidas, las mujeres rurales también tienen un 38% menos de posibilidades de dar a luz asistidas de forma profesional que sus congéneres en zonas urbanas en países de ingresos bajos o, en el caso de las niñas rurales, el doble de posibilidades de casarse que otra que viva en zonas urbanas de algunos países africanos, latinoamericanos y caribeños. Desde la FAO apuntan, asimismo, que «las mujeres rurales son exponencialmente más vulnerables y están más marginadas», por ejemplo, en el acceso a los recursos, la educación y la atención médica, y que también sufren una «discriminación sistemática» que agrava sus situaciones de pobreza.

«Las zonas rurales ofrecen unas condiciones de vida específicas en debido al del reducido tamaño de los núcleos de población y de la dispersión del poblamiento. Para las mujeres, que siguen siendo las principales responsables de los trabajos de cuidado, esto supone una carga añadida, ya que la asignación prioritaria de la responsabilidad de cuidadoras, unido a la escasa oferta de servicios y a la precariedad del transporte condiciona su acceso al mercado laboral, a la formación, a los puestos de decisión, y en definitiva dificulta el camino a la obligada igualdad entre mujeres y hombres», explica Ana Sabaté Martínez, profesora de Geografía Humana en la Universidad Complutense de Madrid en el dossier Mujeres y mundo rural: nuevos y viejos desafíos elaborado por Fuhem.

En nuestro país, la sangría demográfica del interior peninsular es uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos. Ahora que el concepto de España vaciada ha sustituido al de España vacía, el papel de las mujeres es fundamental para garantizar la permanencia de los servicios y del futuro de los pueblos. «Todavía hoy, al hablar del medio rural, se vislumbra el retrato de una sociedad que gira en torno a lo agrario. Un retrato que se aleja mucho de la realidad actual en España y en la mayor parte del mundo. Esas evocaciones, más que un reconocimiento de la importancia de la agricultura y la ganadería, son simplificaciones estereotipadas que invisibilizan la complejidad de la propia actividad agraria y del entramado productivo y social que existe actualmente en los territorios rurales», explica en el mismo informe Fátima Cruz, profesora de Psicología Social de la Universidad de Valladolid.

Las mujeres rurales tienen un 38% menos de posibilidades de dar a luz asistidas de forma profesional

Entre las iniciativas presentadas por instituciones públicas y privadas para hacer frente al problema de la despoblación y apoyar la igualdad de las mujeres en el mundo rural, Red Eléctrica firmó este año un convenio con la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur), un primer paso para sentar las bases de una futura colaboración entre ambas entidades. «A partir de aquí firmaremos acuerdos específicos para las acciones concretas que desarrollemos en el futuro», explicó Teresa López, presidenta de Fademur, que indicó que las primeras beneficiarias del acuerdo serán las emprendedoras que participan en la lanzadera Ruraltivity y todas aquellas mujeres que vivan en el medio rural. Como expresaron ambas entidades, la colaboración tiene como objetivo final de «contribuir a mejorar la igualdad de género y la sostenibilidad en nuestro país» y contará con el seguimiento de una comisión constituida con paridad de representantes de ambas entidades. Por parte de Red Eléctrica, los responsables indicaron que, con esta firma, se avanza en su «compromiso con la igualdad de género» y se trabaja de forma activa en un gran número de actuaciones que contribuyen de manera positiva al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con los que la compañía ha mostrado su compromiso en reiteradas ocasiones. «El testimonio de las mujeres es ver lo de fuera desde dentro. Si hay una característica que pueda diferenciar el discurso de la mujer, es ese encuadre», decía la escritora Carmen Martín Gaite. Y, desde los núcleos pequeños, con pocos habitantes, las mujeres rurales también son capaces de ver un mundo más justo para todos.

Feria Presura: cómo repoblar la España Vacía con innovación social

vacía

"¡Las figuras del campo sobre el cielo!

Dos lentos bueyes

aran en un alcor, cuando el otoño empieza,

y entre las negras testas doblegadas bajo el pesado yugo,

pende un cesto de juncos y retama,

que es la cuna de un niño; 

y tras la yunta marcha

un hombre que se inclina hacia la tierra,

y una mujer que en las abiertas zanjas arroja la semilla".

Antonio Machado describía así una tarde de otoño en los campos de Soria. Con sus versos, el poeta sitúa a un buey, a un niño, a un hombre y a una mujer como protagonistas de una escena que a inicios del siglo XX representaba el día a día de la población de Castilla. Ahora, las tierras que inspiraron al poeta cuentan cada vez con menos figuras del campo: Soria es la provincia con la densidad de población más baja de España y, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), pierde cerca de diez habitantes a la semana.

Lejos de ser un caso aislado, la despoblación rural es un fenómeno cada vez más evidente en zonas de Castilla y León, Castilla La-Mancha Extremadura, Galicia o Aragón. Una vasta superficie (cerca del 80%) en el que vive mucho menos de la mitad de los habitantes. O, dándole la vuelta al porcentaje, cerca del 85% de la población vive concentrada en apenas el 20% del territorio que ocupan las ciudades. Estos datos reflejan una España vaciada o vacía -según la expresión acuñada por el periodista Sergio del Molino- que se desangra a ritmos cada vez mayores.

Para ayudar a redefinir el futuro de las zonas rurales, el Grupo Red Eléctrica se ha comprometido a luchar contra la despoblación del medio rural español a través de acciones que promueven iniciativas emprendedoras para el desarrollo social y económico del entorno rural.

Este es también el foco de Presura, la Feria Nacional para la Repoblación de la España Rural, que celebrará su tercera edición en Soria los días 8, 9 y 10 de noviembre. Presura es una iniciativa que organiza El Hueco – un ecosistema de fomento de la innovación social – y que cuenta con el apoyo de Red Eléctrica.

El reto es atraer a personas con espíritu emprendedor

Estas jornadas se presentan como un punto de encuentro de académicos, expertos en demografía e innovación y emprendedores que explorarán los principales retos a los que se enfrentan las zonas del país con menos habitantes. El reto es atraer a personas con espíritu emprendedor que quieran poner en marcha una idea, un negocio o un proyecto de vida en los territorios rurales. De hecho, el término que da nombre a la feria es ya toda una declaración de intenciones.

En la España medieval existía un sistema conocido como ‘derecho de presura’, una fórmula jurídica destinada a atraer a gente hacia las zonas despobladas. Salvando las distancias, la misma idea planea sobre esta feria Presura que busca facilitar la llegada de nuevos pobladores a esos lugares que han ido perdiendo esas “figuras del campo” por las que suspiraba Machado.

La necesaria apuesta por el desarrollo rural

Esta feria pone fin a la gira Presura que ha recorrido a bordo de un autobús este verano 26 municipios de la geografía española. La gira ha puesto de manifiesto las dificultades que entraña vivir en áreas rurales y también ha dado visibilidad a los proyectos innovadores que ya se están desarrollando.

Pero Presura no es la única iniciativa apoyada por el Grupo Red Eléctrica focalizada a echarle un pulso al éxodo rural: desde 2018, la compañía apuesta claramente por implementar proyectos innovadores y de futuro en los territorios rurales, con el fin de que las zonas rurales se conviertan en lugares atractivos donde vivir, sin que la distancia con los núcleos urbanos sean una barrera para el desarrollo económico y social.

Desde hace algunas semanas, el pueblo palentino de Paredes de Nava cuenta con un centro de coworking en donde se presta asesoramiento a aquellos emprendedores que deseen poner en marcha ideas innovadoras en este municipio de poco menos de 2.000 habitantes. Se llama Open Space y su objetivo principal, según define en su página web, es “pararse a pensar” y consiste en la creación de un ecosistema comercial donde la innovación deje de ser una idea para convertirse en un proyecto emprendedor a partir de la creación de sinergias entre los diferentes componentes de la comunidad.

Desarrollado también por El Hueco y abrazado por el Grupo Red Eléctrica, la idea, de ser un éxito, podría replicarse en otros puntos de la geografía española como medio para hacer del medio rural un lugar con las mismas oportunidades de crecimiento que ofrece una ciudad con, tal y como ellos matizan, “orgullo rural”.