Aeropuertos de todo el mundo incorporan sistemas de generación de energías limpias y modelos para reducir el consumo de agua.
La descarbonización del transporte aéreo no se limita solamente a los aviones. También los aeropuertos, como colosales infraestructuras de comunicación, comienzan a repensar su arquitectura y su consumo energético para adaptarse a las necesidades de la transición ecológica.
El reciente ejemplo del aeropuerto de Dalaman, en Turquía, ha puesto en portada de medios de todo el mundo el compromiso del sector con un nuevo modelo energético. Este aeropuerto se ha convertido en la última terminal del mundo en cubrir la totalidad de su demanda eléctrica mediante paneles solares. Una planta fotovoltaica instalada en la cubierta del edificio permite producir más de 20.000 MWh de electricidad limpia al año y evitar cerca de 8.500 toneladas de emisiones de CO₂.
El Aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas construirá una de las mayores plantas de autoconsumo solar en un aeropuerto europeo
Pero la iniciativa de la terminal turca no es la única. Se trata solo de la punta de lanza de un esfuerzo global por parte de los operadores aéreos por reducir su impacto ambiental y su consumo energético. El Aeropuerto Internacional de Cochin, ubicado al sur de la India y el cuarto con mayor tráfico de pasajeros del país, lleva más de una década operando de manera exclusiva a través de energía solar. La instalación en un terreno cercano de más de 46.000 paneles solares fotovoltaicos genera 52.000 kilovatios diarios capaces de cubrir la demanda energética del aeropuerto e incluso producir un excedente que retorna a la red eléctrica.
En España, esta transición verde de los aeropuertos también gana terreno año tras año. El Aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas se encuentra inmerso en un ambicioso plan de sostenibilidad que incluye la construcción de una de las mayores plantas de autoconsumo solar en un aeropuerto europeo. Esta inversión de casi 100 millones de euros está determinada a generar energía equivalente al consumo de miles de hogares. El Plan Fotovoltaico de Aena, integrado en su Plan de Acción Climática, aspira a alcanzar el 100% de abastecimiento eléctrico mediante energías renovables en todos sus aeropuertos para este año 2026.
Los aeropuertos quieren seguir siendo ese lugar desde el que se parte para explorar el mundo, pero sin comprometer la sostenibilidad del planeta
Dicho plan contempla asimismo una revolución en la gestión hídrica de los aeropuertos. Las terminales españolas ya implementan sistemas de recogida de agua de lluvia para el mantenimiento de zonas verdes y sistemas sanitarios. El Aeropuerto de Alicante-Elche es uno de los más avanzados en este aspecto gracias a la implantación de un sistema pionero de captación y reutilización de agua que permite un ahorro del 15% de su consumo. Por su lado, el Aeropuerto de Ibiza o el de Barcelona-El Prat cuentan con iniciativas similares destinadas a reducir y optimizar su uso de agua.
El gran reto de todos estos proyectos estriba en disminuir la huella ecológica sin sacrificar la eficiencia operativa ni comprometer la seguridad de las terminales. Integrar fuentes de energía renovable, potenciar el reciclaje y apostar por un diseño ecológico permite que los aeropuertos sigan siendo ese lugar desde el que partir para explorar el mundo, pero sin poner en riesgo la sostenibilidad y salud del planeta.