Plantas invasoras, amenazas para el medio natural

especies exóticas

La introducción y proliferación de especies exóticas se ha convertido, desde hace unos años, en uno de los grandes causantes de la pérdida de biodiversidad en nuestro país. 


La introducción de especies exóticas en nuestros territorios es una de las grandes amenazas para la biodiversidad autóctona. En algunos casos porque la capacidad de crecimiento y regeneración de muchas especies autóctonas queda completamente alterada, y en otros, porque impacta directamente sobre la salud y la capacidad regenerativa de otras especies. 

Frenar el avance de las invasoras tiene sus desafíos, debido a la rápida proliferación en diferentes entornos naturales. En España tenemos un Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, detallado en la Ley 42/2007, donde se recogen todos los tipos de especies invasoras del territorio. Este es uno de los mayores esfuerzos de documentación de fauna y flora de la Península. Algunas de ellas son la Agave americana, originaria de Méjico, o la Acacia mimosa, proveniente de Australia. 

Algunas de las especies invasoras más comunes son el Jacinto de Agua o el Plumero de la Pampa

Pero, entre las especies invasoras más problemáticas del territorio español destacan el Jacinto de Agua y el Plumero de la Pampa, también conocido como Cortaderia selloana. Estas plantas, en términos generales, impiden el desarrollo de las especies nativas, alteran el hábitat de la zona modificando su físico y la química de sus suelos, compiten por espacio y alimento con especies autóctonas y se hibridan con las especies nativas. Además, introducen nuevos parásitos y enfermedades. A nivel particular, el Jacinto de Agua provoca una gran cantidad de materia orgánica que se junta en un denso tapiz sobre el agua que dificulta el intercambio de oxígeno con la atmósfera y obstruye el paso de la luz del sol. Así, limita altamente el desarrollo de otros animales y plantas y reduce la producción primaria bentónica. 

Algunas de las principales fórmulas para frenarlas son técnicas como el manejo integrado del territorio, la prevención de su expansión mediante la vigilancia y monitoreo e inspecciones en puertos y fronteras. Otra herramienta de intervención más lenta es la educación pública sobre los peligros que tiene la expansión de estas especies. 

La cortaderia es un problema de emergencia ecológica alrededor del mundo, y una de las 100 especies más dañinas en Europa

Existen una gran variedad de iniciativas en España que buscan frenar su propagación por nuestros ecosistemas, como Stop Cortaderia, un programa colaborativo que busca frenar la extensión de la cortaderia en zonas como Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco, así como en el norte de Portugal, y la región de Nueva Aquitania en Francia. 

La cortaderia es un problema de emergencia ecológica alrededor del mundo, y una de las 100 especies más dañinas en Europa, tal y como recoge el proyecto Delivering Alien Invasive Species Inventories for Europe (DAISIE). Por ello, sector público y privado (con empresas como Redeia) se han unido en este desafío y se han comprometido a detener la expansión de la planta así como a restaurar las zonas recuperadas. 

La colaboración de las empresas, los gobiernos y la sociedad en general en la lucha contra la pérdida de la biodiversidad es fundamental para garantizar el desarrollo y supervivencia de las especies del territorio. Stop Cortaderia es solamente uno de los muchos ejemplos existentes, y es solo una de las prácticas a las que se pueden sumar diferentes actores en nuestro país. Ante un contexto de emergencia climática, frenar la expansión de especies invasoras es uno de los pasos que harán que la acción local se convierta en global.