Davos se ‘resetea’: en busca de un capitalismo más sostenible

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A menos de una semana de su celebración, el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) calienta motores para su cita anual que reunirá a la élite política y económica mundial del 21 al 24 de enero en la fría ciudad de Davos-Klosters (Suiza). Esta edición es especialmente relevante porque se cumplen 50 años de estas reuniones.

Fundado en 1971 por el profesor Klaus Schwab, el foro dio sus primeros pasos centrado en el campo de la gestión empresarial. Sin embargo, rápidamente adquirió una visión más amplia y global de la economía y los retos sociales. En concreto, fue en 1974 cuando por primera vez se invitó a líderes políticos. Desde entonces, los principales referentes mundiales de estos ámbitos –economía y política– y los representantes de grandes corporaciones, organizaciones sociales y culturales desafían las gélidas temperaturas para debatir sobre los principales desafíos que afronta el mundo.

Para celebrar este importante hito en su historia, el foro ha presentado recientemente un nuevo manifiesto (Manifiesto de Davos), que sustituye la primera versión de 1973 y da una vuelta de tuerca a la responsabilidad que tienen las empresas para con sus grupos de interés. El nuevo documento recuerda a las compañías que son organismos sociales y no solo actores con ánimo de lucro, y que, por tanto, deben asumir un papel diferente en el marco de la Cuarta Revolución Industrial. “Debe asegurarse que el valor de las compañías no se mida únicamente en términos financieros sino también en términos medioambientales, sociales y de buen gobierno”, explicaba Klaus Schwab en una entrevista con el diario el País pocos días después del lanzamiento del manifiesto.

El Foro de Davos celebrará su 50 aniversario con un nuevo manifiesto

En concreto, la nueva Biblia de Davos establece que el propósito de las empresas debe ser “colaborar con todos sus stakeholders en la creación de valor compartido y sostenido” porque, al crearlo, las compañías cumplen con sus accionistas, pero también “con todos sus empleados, clientes, proveedores, comunidades locales y la sociedad en general”.

De esta forma, Schwab y el foro se suman así a las voces que desde hace algún tiempo abogan por una profunda reforma del capitalismo. En concreto, el manifiesto de Davos desempolva el concepto de ‘capitalismo colectivo o de las partes’. Este difiere del tradicional ‘capitalismo de los accionistas’ preconizado hace ahora también medio siglo por Milton Friedman en las páginas del New York Times, donde sostenía que “la única responsabilidad de las empresas es hacer negocios”. En contraposición, este nuevo sistema propone reconectar el éxito de los negocios con el progreso social.

Y aunque este modelo no es nuevo resuena ahora con fuerza en el escenario empresarial. De hecho, el pasado mes de agosto, la Business Roundtable –una poderosa organización que aglutina a directivos de las principales compañías estadounidenses– se mostró a favor de esta forma de entender el mundo económico. Pero si ya es un concepto conocido, ¿por qué resurge ahora con fuerza?

Para el fundador del Foro Económico Mundial este fenómeno es consecuencia natural de una perceptible transformación de la sociedad, en todas sus expresiones, que exige cada vez más y de manera más urgente, un cambio radical. La joven Greta Thunberg agitando las conciencias de jóvenes de todo el mundo, los inversores apostando por la financiación sostenible, las grandes empresas impulsando la economía circular… El mundo está transformándose a pasos agigantados y Davos quiere ser parte.

El foro de Davos será totalmente neutro en carbono

De ahí que el manifiesto no sea la única novedad. De hecho, el leitmotiv del encuentro será Grupos de interés para un mundo cohesionado y sostenible. Con este marco, el programa publicado indica que la reunión dará cuenta de los retos que afronta el mundo a nivel económico, geopolítico e industrial, pero también desde el punto de vista del medioambiente y la tecnología.

Además, la organización ha comunicado que esta cumbre será un evento sostenible. El foro de Davos ha logrado el estándar ISO 20121 y será totalmente neutro en carbono. Para lograrlo, ha implantado diferentes iniciativas respetuosas como el medioambiente como el suministro de electricidad 100% renovable, la reducción del uso de materiales no reciclables y el uso de vehículos eléctricos.

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