Autor: Laura Galve

Katia Hueso: «Pensamos que el desarrollo económico y la protección del medio ambiente son antagónicos, y en realidad deberían ir de la mano»

La bióloga y autora de libros como Jugar al aire libre o Educar en la naturaleza aboga por nuevas generaciones que asienten su relación con el entorno natural desde la infancia, pero sobre todo desde el cuidado y la horizontalidad, y no desde el abuso y la jerarquía.


Katia Hueso no concibe la naturaleza y el ser humano en dos planos diferenciados, sino como parte de un mismo sistema. La bióloga y autora de libros como Jugar al aire libre, Educar en la naturaleza o Somos naturaleza aboga por nuevas generaciones que asienten su relación con el entorno natural desde la infancia, pero sobre todo desde el cuidado y la horizontalidad, y no desde el abuso y la jerarquía. Sus valores y convicciones la llevaron hace ya más de 12 años a cofundar Saltamontes, la primera escuela infantil al aire libre en España, y el proyecto Naturaleza Inclusiva, dirigido a familias con niños y niñas con discapacidad. Además, es cofundadora de la Federación Nacional de Educación en la Naturaleza (EdNa) y embajadora del movimiento Children of nature worldwide hand in hand.

¿Qué importancia tiene la conexión con la naturaleza desde pequeños? ¿Qué beneficios nos aporta?

El vínculo con la naturaleza es muy fuerte y al asentarlo en una edad temprana conlleva toda una serie de experiencias significativas que configurarán, en cierto modo, el acervo personal de cada uno. Además, debemos tener en cuenta que este tipo de vivencias no van hacia lo cognitivo, sino hacia lo emocional, convirtiéndose así en recuerdos indelebles.

Esta conexión en la infancia es importante en el sentido de que nos va a vincular en primera persona con algo más grande que nosotros. Nos permitirá conectar de forma tangible con la lluvia, el frío, las flores, los insectos, las plantas, los árboles.

A través de estas experiencias tempranas en el medio natural vamos a desarrollar capacidades como la autonomía, la gestión de riesgos, la tolerancia, la flexibilidad. Son todas habilidades que nos van a ayudar no solo a querer cambiar las cosas, sino a liderar el cambio y a invitar a otras personas a formar parte de él. 

Eres cofundadora de Saltamontes, la primera escuela al aire libre de España, en la que tenéis a niños y niñas de entre 3 y 6 años. ¿Cuáles son los puntos base de este modelo educativo?

Los pilares pedagógicos de Saltamontes son tres: contacto con la naturaleza, estando fuera casi todo el tiempo; el juego al aire libre como herramienta de aprendizaje, siendo este una alternativa más espontánea al currículo oficial, pero con la que se adquieren todas las habilidades que se espera de un niño y niña de 6 años; y las relaciones de respeto porque no solo se trata de jugar en la naturaleza, sino de estar y relacionarse de una determinada manera.

Estas relaciones de respeto contienen tres planos: el respeto hacia uno mismo, es decir, conocer el propio cuerpo, la mente, nuestros gustos, promoviendo así el autocuidado y la prevención de encontrarnos en situaciones peligrosas; el respeto hacia los demás, y con esto me refiero a todo el conjunto de personas que forman parte del proyecto, no hay jerarquías más allá de la que pueda haber en el cuidado entre acompañantes e infantes; y, finalmente, el respeto al entorno, a las plantas, a los animales. Todos estos elementos juntos tienen lógica, funcionan bien, pero si quitamos uno, el edificio se tambalea. 

«A través de experiencias tempranas en el medio natural podemos desarrollar la autonomía, la gestión de riesgos, la tolerancia y la flexibilidad»

¿Con la edad tendemos a desvincularnos cada vez más de la naturaleza?

Se suele decir que en la adolescencia se produce un bajón de interés por la naturaleza, y es un hecho lógico porque es un periodo de transformación y afirmación personal, en el que todo aquello que hay fuera de nosotros pierde importancia. Hay un distanciamiento, pero es una ruptura natural y que no será grave si previamente se han insertado bien las bases. Si es así, al llegar a la edad adulta, muchas veces se vuelve a la naturaleza, pero no desde la nostalgia, sino desde el convencimiento de que ese vínculo es importante y hay que cuidarlo. 

A nivel global, ¿qué relación tiene la sociedad actualmente con la naturaleza?

Creo que, en términos generales, en Occidente tenemos una relación muy vertical respecto a la naturaleza. Existe la necesidad de manejarla. Predomina una visión antropocéntrica que se construye desde arriba, desde la gestión dirigida. Mientras que, en otras culturas y miradas, como las del niño, no existe esa jerarquía, sino que se entiende que el ser humano es parte de la naturaleza. 

Obviamente, existe una relación de uso, ya que para sobrevivir el ser humano necesita de la naturaleza, pero la gran diferencia es cómo tomamos esta relación. En Occidente manejamos el ganado, los cultivos, los recursos, mientras que en otras culturas se trata más bien de una cuestión de cuidado. Se trata de una relación más horizontal en la que se difumina esa distancia entre yo como ser humano y la naturaleza como «otra cosa», cuando lo cierto es que formamos parte de la misma entidad. 

«Al llegar a la edad adulta, muchas veces se vuelve a la naturaleza desde el convencimiento de que ese vínculo es importante y que hay que cuidarlo»

El cambio climático es una problemática de causas antrópicas. ¿Este maltrato hacia el planeta tiene que ver con nuestra desconexión de él y con esta relación jerarquizada que describes? 

Totalmente. Tendemos a pensar que el desarrollo económico y la protección del medio ambiente son antagónicos, y en realidad deberían ir de la mano. 

También, hay que tener en cuenta que vivimos en entornos privilegiados que se aprovechan de los recursos de otras zonas del planeta. Y es en estos territorios, la mayoría en vía de desarrollo y con poca capacidad de respuesta frente a las consecuencias del cambio climático, donde sí se están dando cuenta de que cada vez hay menos suministros naturales. 

El periodista estadounidense Richard Louv menciona en su libro Los últimos niños en el bosque el concepto «déficit de naturaleza», referente al cada vez mayor distanciamiento de la vida al aire libre. A nivel individual, ¿qué consecuencias comporta este déficit?

Para hablar de este distanciamiento, Richard Louv buscó una palabra que llamara la atención, como es el caso de «déficit». Pero con el tiempo se dio cuenta de que había médicos que estaban empezando a ver cómo aquella desvinculación comportaba toda una serie de consecuencias sobre la salud física y psicológica de las personas. 

Hay cada vez más profesionales de la salud que están recetando naturaleza para cubrir las consecuencias del distanciamiento con el entorno natural, como pueden ser la falta de forma física, la obesidad o cualquier enfermedad relacionada con el sedentarismo.

Revolución sostenible a golpe de ley en el sector textil

La Unión Europea integra la lucha contra el fast fashion como uno de los puntos clave para alcanzar los compromisos del Pacto Verde Europeo. La propuesta responde a la voluntad de reconvertir el sector textil, desde un enfoque basado en la economía circular, la reducción del impacto ambiental y el respeto por los derechos humanos.


La industria de la moda se ha convertido en las últimas décadas en uno de los sectores más contaminantes del planeta, así como en uno de los principales focos de escándalo en materia de derechos humanos. A esta realidad se suman los datos poco alentadores que presenta el Pacto Verde Europeo –conjunto de propuestas con las que la Unión Europea pretende reducir las emisiones a más de la mitad en 2030 y alcanzar la neutralidad en 2050 –, según los cuales se espera que la producción de ropa aumente un 63% de aquí a 2030, pasando de los 62 millones de toneladas a los 102 millones. 

Se espera que la producción de ropa aumente un 63% de aquí a 2030, pasando de 62 millones a 102 millones de toneladas

La vida útil de las piezas de ropa y calzado es cada vez más corta, mientras que la huella de carbono sobre el planeta va en dirección ascendente.  Sin embargo, la Comisión Europea se ha decidido a poner freno a esta problemática, elaborando una nueva estrategia industrial que busca acabar con el fast fashion y la impunidad de las firmas de moda que no respeten el medio ambiente y el bienestar de sus trabajadores. 

Para ello, el organismo ha lanzado toda una serie de medidas que pretenden combatir el exceso de producción y promover el uso de materiales reciclados, la reducción de residuos textiles y un modelo de negocio más justo y transparente en toda la cadena de suministros. 

Ropa más duradera, sostenible y reciclable

«Para 2030, los productos textiles disponibles en el mercado de la UE serán duraderos y reciclables, en su mayoría fabricados con fibras recicladas […]. Los consumidores podrán disfrutar de productos textiles de alta calidad y asequibles durante más tiempo, mientras que el concepto de ‘moda rápida’ quedará obsoleto», expresaba así la Comisión Europea en el Parlamento de la UE en un comunicado de marzo de 2022. Partiendo de esta premisa, la Comisión pretende abordar esta cuestión desde el mismo diseño de la pieza, mejorando su calidad y composición para así aumentar su durabilidad. 

Con tal propósito, la UE plantea la producción de textiles fabricados en gran medida con fibras recicladas, libres de sustancias tóxicas, y evitar la mezcla de materiales para asegurar un efectivo sistema de clasificación y reciclaje. Además, la hoja de ruta que se pretende seguir prohíbe la destrucción de productos no vendidos o devueltos, así como la exportación de residuos textiles a otros países. «Las grandes empresas deberán hacer público el número de productos que desechan o destruyen, y su tratamiento posterior en cuanto a preparación para la reutilización, el reciclaje, la incineración o el depósito en vertederos», afirmó la Comisión. 

Por otro lado, el texto introduce el término «responsabilidad ampliada del productor», según el cual el fabricante asume una mayor responsabilidad sobre su producto, debiendo conocer en todo momento el ciclo de vida de la pieza y velar por ella desde el momento de su creación hasta que es transformada en desecho.  De esta forma, se promueven prácticas más sostenibles, como el reciclaje y la reutilización, disminuyendo así la cantidad de residuos que llegan a los vertederos. Asimismo, la gestión del producto al final de su vida útil puede llegar a crear oportunidades de empleo en el sector vinculados a la gestión de residuos y la economía circular.  

La importancia de la transparencia: por una moda ética y sostenible

Uno de los ejes fundamentales de esta iniciativa es garantizar la transparencia de los fabricantes y proporcionar al consumidor una información clara y veraz sobre el producto que está adquiriendo, facilitando así que apueste por una moda ética y sostenible. Con el fin de asegurar este punto, la Comisión ha trazado toda una serie de garantías y mecanismos digitales que permitirán verificar que las empresas cumplen con los futuros requisitos que se plantean en la propuesta. 

Las firmas de moda sólo podrán autodenominarse como «verdes» si cuentan con los certificados o etiquetas que así lo confirmen

Por un lado, se establecerán no solo etiquetados sobre la composición de la pieza de ropa o de la presencia de elementos de origen animal, sino que también se proporcionará información vinculada a su durabilidad, sostenibilidad y circularidad. En este sentido, la Comisión tiene el objetivo de romper con el greenwashing, también conocido como «postureo verde». 

De esta manera, a partir del 2030, las firmas de moda únicamente podrán autodenominarse como «verdes» si cuentan con los certificados o etiquetas que así lo confirmen. Además, dichas marcas deberán presentar un análisis exhaustivo del ciclo de vida de sus productos y especificar si la sostenibilidad proviene de una parte concreta del producto o de su totalidad. En cuanto a la ética empresarial, los fabricadores deberán garantizar que se están respetando los derechos de todos sus trabajadores y quedará prohibida la comercialización dentro de la UE de productos que hayan sido elaborados a través de trabajo forzoso o infantil. 

Para lograr afianzar estos requisitos, la Comisión ha creado herramientas digitales como el denominado Pasaporte Digital de Productos, un mecanismo que permitirá verificar si se cumple o no con las normativas del reglamento, y que expondrá de forma detallada el ciclo de vida de la pieza de ropa o calzado, así como el tipo de producción, el país en el que se ha elaborado el producto y los responsables que hay detrás de la fabricación. 

Cinco personalidades comprometidas con el planeta y los derechos humanos

Imagen de: UNHCR/O.Laban-Mattei

Su labor traspasa pantallas y escenarios. Sus rostros son reconocidos por todo el mundo. Movilizan a la multitud hacia la acción, convirtiéndose en grandes portavoces en la defensa de un mundo más justo y sostenible. Frente a los múltiples desafíos medioambientales y sociales que atraviesa nuestra sociedad, cada vez más personalidades hacen de la lucha climática, el feminismo o la crisis de refugiados su bandera. Figuras internacionales como Leonardo DiCaprio, Emma Watson y Angelina Jolie, y nacionales como Dani Rovira y Jesús Vidal se han convertido en incansables activistas y líderes de numerosas acciones que promueven la concienciación ciudadana sobre la urgencia de proteger el planeta y los derechos humanos.

 

Leonardo Di Caprio

Además de ser uno de los actores más cotizados de este siglo y uno de los favoritos más recurrentes en los Óscar, Leonardo DiCaprio es también conocido por su extensa labor como activista medioambiental. DiCaprio, nombrado Mensajero de la Paz por el Secretario General de las Naciones Unidas, se ha encargado durante años de transmitir la importancia de cuidar al planeta y divulgar las diversas amenazas a las que se deberá enfrentar la humanidad si no logramos frenar el aumento de la temperatura global. Con tan solo 24 años, el actor creó la Fundación Leonardo DiCaprio, dedicada a la protección de los ecosistemas y al apoyo de proyectos dedicados a la conservación de la fauna y la flora amenazada por el cambio climático. Según Naciones Unidas, esta organización respalda en todo el mundo más de 35 iniciativas. Asimismo, el actor es uno de los co-creadores de Earth Alliance, una organización dedicada a la lucha ecológica, a través de la que se han destinado fondos millonarios para colaborar en la restauración de la selva Amazonas y los bosques de Australia, que se han visto castigados por los incendios.

 

Emma Watson

Su carrera como actriz se catapultó con tan solo 10 años cuando inició su aventura en la exitosa saga Harry Potter interpretando a Hermione Granger. Tras el final de aquel capítulo, Watson continuó con su profesión en la gran pantalla, pero la mayor parte de sus esfuerzos se dirigieron hacia un nuevo camino: la lucha por la igualdad de género. Aquel cambio la ha convertido hoy en día en un importante icono feminista para muchas personas. Desde siempre, la actriz ha mostrado una clara concienciación sobre los estereotipos de género y la desigualdad entre hombres y mujeres. Frente a esta problemática, su decisión no fue hacerse a un lado, sino actuar.

En 2014, como Embajadora de Buena Voluntad de la ONU Mujeres, pronunció un discurso que no dejó indiferente a ninguno de los presentes y que se ganó no solo el aplauso del público, sino de todo el mundo. “Tanto los hombres como las mujeres deberían sentir que pueden ser sensibles. Tanto los hombres como las mujeres deberían sentirse libres de ser fuertes. ... Ha llegado el momento de percibir el género como un espectro y no como dos conjuntos de ideales opuestos”, declaró la actriz en ese escenario. Su lucha por los derechos de las mujeres ha sido una constante en todas sus acciones, participando en numerosas manifestaciones y actos vinculados a la lucha feminista. Además, ha sido la promotora de grandes iniciativas como el lanzamiento de una línea telefónica gratuita que ofrece asesoramiento legal a víctimas de acoso sexual en el trabajo. Por otro lado, Watson ha colaborado en diversas campañas dedicadas a promover la educación de las niñas de diferentes países del mundo, al empoderamiento de las mujeres y contra la violencia de género.

 

Angelina Jolie

Angelina Jolie es una de las actrices de mayor renombre en la industria cinematográfica de todo el mundo y uno de los rostros más conocidos en la causa de los refugiados. En el 2001, Jolie inició su colaboración con ACNUR como Embajadora de Buena Voluntad, pero en el 2012 pasó a ser nombrada enviada especial. Bajo este cargo, la actriz participó en más de 60 visitas sobre el terreno para conocer de primera mano la tragedia de los desplazamientos forzados y la situación de los campos de refugiados de todo el mundo. A lo largo de su participación en la labor de ACNUR, entre muchas otras acciones, Jolie visitó a los desplazados en Irak; a los refugiados sirios en Jordania y el Líbano; a las personas refugiadas en Burkina Faso; y, recientemente, pidió protección y apoyo para la población de Yemen, dando visibilidad a las víctimas de la guerra que azota el país. Asimismo, llevó a cabo labores de incidencia política y de representación diplomática de la organización. No obstante, en 2022 emitió un comunicado en el cual informaba del fin de su cargo en la ONU para poder dedicar sus esfuerzos a asociaciones “dirigidas por las personas más directamente afectadas por los conflictos”, expresó Angelina Jolie en una publicación en sus redes sociales.

 

Dani Rovira

Dani Rovira, además de ser un humorista de éxito y actor de la gran pantalla con taquillazos como Ocho apellidos vascos, es también un ferviente defensor de los derechos de los animales. Su discurso se opone a la caza y a la tauromaquia, impulsa iniciativas para dar visibilidad a la adopción de animales y ha jugado un importante papel en la movilización ciudadana para solicitar cambios legislativos que mejorasen la protección de los derechos de los animales. En esta carrera de fondo, Rovira ha colaborado con numerosas asociaciones animalistas y en el 2013, junto con la actriz Clara Lago, creó la Fundación Ochotumbao, una organización sin ánimo de lucro que apoya proyectos dirigidos a mejorar la vida de los animales más desfavorecidos y la conservación del medio ambiente. Por otro lado, Rovira, a través de su fundación, junto con varias organizaciones animalistas, consiguió en el 2022 reunir más de 100.000 firmas para que el Consejo de Ministros aprobara una ley estatal de protección animal, iniciando así su tramitación en el Parlamento.

 

Jesús Vidal

En el año 2019, Jesús Vidal se convirtió en la primera persona con discapacidad en ganar un Goya por su papel en la película Campeones, de Javier Fesser. Al subir a recoger su estatuilla a Mejor Actor Revelación, aprovechó aquella oportunidad en la que todo el mundo tenía la mirada puesta en él, no solo para agradecer el apoyo recibido, sino para lanzar un discurso en el que reivindicó la importancia de visibilizar y representar la inclusión y la diversidad en la cultura. “Señores de la Academia, han distinguido a un actor con discapacidad, no saben lo que han hecho. Ahora solo se me ocurren tres palabras: inclusión, diversidad y visibilidad. ¡Qué emoción siento!”, aseguró Vidal. El actor nació con una discapacidad visual del 90% a causa de una miopía magna, sin embargo, aquello no fue nunca un obstáculo para él. Además de licenciarse en Filología Hispánica y hacer un Máster de periodismo de la Agencia EFE, Vidal luchó por hacerse un hueco en el mundo del cine y la interpretación. Hoy en día, sus esfuerzos le han convertido en un actor de renombre, escritor y director de obras de teatro, y en uno de los afortunados en conseguir el premio más importante de la industria cinematográfica del país.

Rutas alternativas al Camino de Santiago para descubrir la naturaleza este verano

El Camino de Santiago atrae cada año a miles de personas, convirtiéndose en la ruta de peregrinación más famosa de Europa. Solo en 2022, más de 437.500 peregrinos obtuvieron la Compostela, según la Oficina de Acogida al Peregrino de Santiago de Compostela, recorriendo sus senderos a pie, en bicicleta o incluso a caballo, en busca de fe o aventuras. Sin embargo, más allá de este emblemático viaje, existen otros horizontes cargados de kilómetros, pero sobre todo de naturaleza.

A través de tres alternativas como la Ruta de DonQuijote, el Camino del Cid y la Senda Pirenaica, descubrimos alternativas para un verano sostenible y diferente cargado de belleza, tradición y paisajes indómitos.

La Ruta de Don Quijote

¿Te imaginas vivir las aventuras de uno de los caballeros andantes más famosos de la historia de la literatura? La Ruta de Don Quijote ofrece la oportunidad de conocer las impresionantes tierras manchegas, siguiendo los pasos de Don Quijote, el inolvidable personaje de la novela de Miguel de Cervantes. El recorrido, que abarca aproximadamente 2.500 kilómetros y atraviesa 148 municipios, ha sido reconocido como Itinerario Cultural Europeo y fue creado en conmemoración de los 400 años desde la publicación del libro.

La Ruta de Don Quijote ha sido reconocida como Itinerario Cultural Europeo y fue creada en conmemoración de los 400 años del libro

La ruta nos lleva por extensas llanuras doradas con campos de trigo que se extienden hasta donde alcanza la vista; emblemáticos molinos de viento que se confunden con gigantes; lugares de gran valor cultural e histórico como el Castillo de Almonacid de Toledo, el Castillo de Peñas Negras o el encantador pueblo de El Toboso, lugar de nacimiento de la musa de Don Quijote, Dulcinea; y parques y reservas naturales de gran belleza, como el de las Lagunas de Ruidera o el Parque Natural del Alto Tajo.

El Camino del Cid

Esta vez, no son los pasos del Quijote los que nos guían, sino los del legendario Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar. Esta ruta turística y cultural atraviesa cuatro comunidades autónomas (Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón y la Comunidad Valenciana) y ocho provincias (Burgos, Soria, Guadalajara, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia y Alicante), cubriendo más de 2.000 kilómetros en total. Dada su amplia extensión, el camino está dividido en rutas tematizadas de entre 50 y 300 kilómetros aproximadamente, a lo largo de los que podrás explorar lugares declarados Patrimonio Mundial y encontrar joyas de la arquitectura románica, mozárabe, mudéjar, islámica y gótica; así como descubrir una gran variedad de paisajes naturales, como los más de 70 espacios protegidos que ofrece el camino.

El viaje, que se inicia en Burgos y finaliza en Alicante, se rige por el poema épico medieval hispánico del Cantar de mío Cid. Todos los parajes y castillos que aparecen en el texto pueden disfrutarse a través de este itinerario, aunque también se recorren parajes que no figuran en el poema, pero que están vinculados a la figura del Cid. A través de toda una serie de rutas tematizadas, este camino se ha convertido en toda una referencia internacional, combinando arte, historia, naturaleza y la diversidad cultural que caracterizaba la España medieval.

La Senda Pirenaica

En este recorrido, que une el mar Cantábrico y el Mediterráneo a través de un camino de 800 kilómetros, existe el ritual entre los caminantes de tomar agua del Mediterráneo en un frasco y verterla en el Cantábrico. Esta ruta serpentea la cordillera de los Pirineos, comenzando en el Cabo de Higuer y finalizando en el Cabo de Creus. No obstante, también existe la opción de realizar el camino a la inversa.

La Senda Pirenaica cuenta con 14 etapas repartidas en 800 kilómetros

A lo largo del trayecto, uno puede disfrutar de mares azules y cristalinos, pueblos donde reina el silencio, bosques de alcornoques y selvas de hayas. Algunas de las maravillas naturales que pueden encontrarse son el Parque Natural de los Valles Occidentales, el Parque Nacional de Ordesa, el Monte Perdido o el Parque Natural Posets-Maladeta. Además, en cada una de sus catorce etapas, se pueden encontrar diferentes albergues y refugios donde poder descansar y reponer fuerzas para el día siguiente.

Cinco mujeres de referencia en la ingeniería actual

Aunque las mujeres han alcanzado ya un merecido protagonismo en el mercado laboral, en algunos sectores persisten brechas considerables: los últimos datos extraídos del Observatorio de la Ingeniería de España, concluyen que de 750.000 ingenieros de todo el país, ellas tan solo representan el 20%. Una infrarrepresentación que comparten otros países de la Unión Europea como Francia (22%), Italia (18%) y Alemania (17%). Además, el Instituto Mujer UNESCO alumbró que tan solo el 29% de los cargos alto-medios dentro del sector tecnológico están ocupados por mujeres.

El Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, que se celebra cada 23 de junio,  nos recuerda la urgente necesidad de derribar esas barreras, y nos ofrece la oportunidad de recuperar los logros y contribuciones de miles de ingenieras y  reivindicar su papel en los avances científicos y tecnológicos.

Un problema estructural

La falta de mujeres en el mundo de la ingeniería tiene su origen en una problemática estructural que lleva a la invisibilización de las aportaciones de muchas profesionales del sector. Este es uno de los motivos por los que  cada año el porcentaje de ingenieras matriculadas es menor, puesto que les faltan referentes que las motiven.

Según la profesora asociada de Comportamiento Organizacional de la Escuela de Posgrado de Negocios de Standford, Adina Sterling, este fenómeno responde, entre muchos otros motivos, a una cuestión cultural. “Los arquetipos culturales como los brogrammers (acrónimo inglés para hacer referencia a los programadores, estereotípicamente masculinos) son problemáticos porque ofrecen un esquema mental de cómo es el ingeniero ideal, una imagen prototípica que no incluye a las mujeres”.

Referentes femeninos

Aunque aún queda mucho camino por recorrer para reducir la brecha, es fundamental señalar y reconocer el trabajo de todas aquellas ingenieras que han conseguido llegar a la cumbre en las profesiones de este sector. Todas ellas empiezan a cambiar las reglas del juego y a demostrar que el talento, en la ingeniería, trasciende los géneros.

Janeth Bonilla

 

Janeth Bonilla es una ingeniera agropecuaria de la región de Kichwa (Ecuador) que, a través de su trabajo y excelente currículum, ha logrado derribar muchos estereotipos vinculados al hecho de ser mujer e indígena. Actualmente, Bonilla es la Oficial Comercial Agrícola del Banco Pichincha y vicepresidenta de la Fundación Kichwa Institute of Sciencie of Technology (KISTH), donde trabajó en un proyecto dedicado a impulsar la educación científica entre niños y niñas indígenas, y colaboró en el desarrolló de un sistema para cultivar microvegetales en el espacio. Además, ha sido reconocida con galardones de prestigio como el Women that Build Awards.

 

Tracy Chou

Tracy Chou es una empresaria e ingeniera de software estadounidense conocida sobre todo por su trabajo en la lucha contra el sexismo y defensa de la diversidad e inclusión en el sector tecnológico. Actualmente, es fundadora y directora ejecutiva de la plataforma Block Party, dedicada a proporcionar soluciones a los usuarios en materia de seguridad en línea y lucha contra el acoso online. Chou, que ha trabajado en Facebook, Google y Pinterest, impulsó  junto con Github nuevas prácticas digitales, instando a muchas empresas a entregar informes que ilustraran el porcentaje de representación de mujeres en sus estructuras. Además, creó junto con siete compañeras del sector la organización sin ánimo de lucro Project Include, la cual ofrece herramientas y recomendaciones a las empresas sobre diversidad. Su trayectoria ha sido mundialmente reconocida, ha sido incluida en Forbes Tech 30 under 30 y reconocida dentro de los Innovadores Menores de 35 del MIT Technology Review.

 

Natalia Larrea

Natalia Larrea es una ingeniera aeroespacial española que fue seleccionada por la Mars Society como líder de una misión simulada a Marte junto con siete tripulantes más. La operación se llevó a cabo en el desierto de Utah (Estados Unidos) y allí llevó a cabo diversos proyectos como observaciones astronómicas, estudios sobre la producción de alimentos y técnicas de navegación, etc. Su trayectoria es realmente extensa. Participó en el programa NASA Academy, la primera española en participar en el programa, y ha trabajado en la Agencia Espacial Europea (ESA), dentro del campo de la astronomía, como ingeniera de sistemas en MDA Corporation e investigadora asociada en Ames Research Center de la NASA en el campo de la exploración planetaria. Actualmente, trabaja en Montreal como consultora senior especializada en el sector espacial para Euroconsult. Su nombre acompaña premios y reconocimientos a nivel mundial como haber estado en la lista 35 under 35 del International Institute of Space Commerce  (IISC).

Dra. Wiratni Budhijanto

La Dra. Wiratni Budhijanto es ingeniera química y profesora en la Universidad de Gadjah (Indonesia). Budhijanto, junto con otros compañeros, creó un nuevo sistema para tratar las aguas residuales, el cual ha resultado ser diez veces más eficiente que los métodos tradicionales, ya que requiere menos tierra que los sistemas de retención de estanques y no libera gases de efecto invernadero. Este proyecto fue encabezado por la Universidad de Cornell (Nueva York, Estados Unidos). El trabajo de la Dra. Wiratni Budhijanto siempre ha estado dirigido a desarrollar una tecnología en beneficio de la comunidad desde un enfoque multidisciplinar y multisectorial. Gracias a su trabajo, se ha convertido en una figura de gran relevancia y prestigio en el mundo de la ingeniería química.

 

Cristina Aleixendri

Cristina Aleixendri es ingeniera aeronáutica, cofundadora y COO de bound4blue, una startup dedicada al desarrollo y comercialización de un innovador sistema de propulsión de vela rígida  que funciona de forma autónoma. Este nuevo mecanismo no solo permite ahorrar en combustible al utilizar el viento para impulsar las embarcaciones, sino que además reduce las emisiones de dióxido de carbono. A través de su proyecto, Aleixendri ha hecho de la industria náutica un sector más rentable y sostenible. Hasta el momento, ha recibido numerosos reconocimientos como el premio EIT Woman o el galardón a Mujer Ingeniera Excelente 2022 de Talgo. Además, Forbes la incluyó en la lista de los jóvenes más influyentes menores de 30 años.

 

La arquitectura inclusiva, el camino hacia una ciudad justa y accesible

La arquitectura inclusiva se ha convertido en los últimos años en un gran apoyo en la defensa por una sociedad más igualitaria y respetuosa con determinados colectivos. Su razón de ser se encuentra en su compromiso por crear ciudades accesibles y habitables para todo el mundo, independientemente de sus capacidades, género o edad. Al considerar la diversidad de individuos a la hora de trazar sus diseños, es posible crear nuevas cartografías que no dejen fuera a nadie.

La arquitectura inclusiva se alza como la pieza imprescindible en el camino hacia una sociedad más conectada, equitativa y accesible para todo el mundo

Alrededor de 87 millones de personas en la UE tienen algún tipo de discapacidad y, sin embargo, hoy en día todavía pueden encontrarse infinitas muestras de arquitectura tradicional que no les garantizan libertad de movimiento y seguridad. Las barreras arquitectónicas, como la falta de rampas de acceso, baños amplios o señalizaciones claras, provocan que las personas con discapacidad vean limitado su disfrute de los espacios públicos, llevándolas así al aislamiento social. Frente a esta problemática, la arquitectura inclusiva plantea la configuración de un entorno favorable a sus necesidades que, como consiguiente, no solo incentivará su participación en la comunidad, sino que también favorecerá su autonomía.

La arquitectura inclusiva trabaja desde un enfoque integral, creando entornos flexibles y adaptativos que tienen en consideración las necesidades de todo tipo de individuos: personas con discapacidades físicas, como movilidad reducida, ceguera o sordera; personas mayores; familias con niños; mujeres embarazadas; entre muchos otros. Además, este tipo de arquitectura contempla las diferencias culturales existentes en una ciudad y los diferentes usos del espacio que hacen cada una de ellas.

Cómo construir una ciudad inclusiva

Una ciudad hecha por y para todos requiere de un diseño de carácter universal, de una localización adecuada para toda la población, independientemente de su ubicación geográfica, la implementación de medidas de seguridad inclusivas, y la integración de una tecnología que mejore la comunicación entre toda la ciudadanía. Por otro lado, es también imprescindible la participación de las comunidades en el proceso de diseño y construcción de la ciudad, ya que es la forma más eficaz para conocer sus necesidades en todo momento.

Algunas de las características comunes que podemos encontrar en todos los espacios creados desde una perspectiva inclusiva es que cuentan con complementos como rampas, barandas de apoyo o plataformas móviles; suelos antideslizantes y sin irregularidades para garantizar la seguridad durante los desplazamientos; incorporación de lenguajes inclusivos como el braille o el lenguaje de señas en el transporte público, así como el uso de colores llamativos como el amarillo y líneas rugosas para que las personas con discapacidad visual y auditiva puedan guiarse con plena independencia.

Luxemburgo, la ciudad más inclusiva de Europa en 2022

Desde 2010, la Comisión Europea celebra de forma anual el Access City Award (Premio a las Ciudades Accesibles) con el objetivo de “concienciar a la población sobre la situación de las personas con discapacidad y fomentar iniciativas de accesibilidad en ciudades europeas de más de 50.000 habitantes”, expresa la web oficial de la Unión Europea. Dentro de los criterios que se tienen en cuenta a la hora de valorar las propuestas, se encuentra el espacio público, el tipo de edificaciones, el transporte y sus infraestructuras, las tecnologías de información y comunicación, las instalaciones públicas y los servicios.

Alrededor de 87 millones de persones en la UE tienen algún tipo de discapacidad y, sin embargo, hoy en día todavía pueden encontrarse muestras de arquitectura tradicional que no les garantiza libertad de movimiento y seguridad

En 2022, durante la 12ª edición, fue seleccionada con el primer puesto la ciudad de Luxemburgo por sus soluciones innovadoras y la accesibilidad de sus espacios para las personas con discapacidad. Según indican en la web de la Comisión Europea, “la ciudad ha hecho de la accesibilidad una prioridad. Sigue un principio de «diseño para todos» […] Tiene autobuses de piso bajo equipados con rampas en toda la ciudad, así como anuncios visuales y de audio en autobuses y paradas de autobús. La ciudad consulta periódicamente a sus ciudadanos con discapacidad para velar porque sus medidas tengan el efecto deseado. Además, la ciudad de Luxemburgo facilita a todo el mundo información sobre las decisiones políticas al incluir en los principales plenos del ayuntamiento el lenguaje de signos y la transcripción accesible”. Entre el 24 y 25 de noviembre de 2023 se espera que se publique el nombre de la ciudad ganadora de la nueva edición.