Autor: Rafael Hernández

Dorothy Day, la activista santa que quiso poner fin a la pobreza

Desde el corazón de Brooklyn, Dorothy Day dedicó su vida a combatir la desigualdad. Activista, periodista y católica comprometida, fundó el Catholic Worker Movement para dar esperanza a los más desfavorecidos. 


Conocida como «La Radical Piadosa», Dorothy Day fue una escritora norteamericana, defensora de los derechos de la mujer y de los obreros que se convirtió en una de las figuras más influyentes del activismo social en Estados Unidos. Nacida en 1897 en Brooklyn (Nueva York), creció en una familia de ascendencia irlandesa y británica, y desde muy joven se sintió atraída por la literatura y las causas sociales, dos intereses que definirían su camino. 

Dorothy Day canalizó toda su energía hacia la acción comunitaria y la solidaridad con los más vulnerables

Y es que, en un momento de profunda incertidumbre en Estados Unidos, Day trabajó como periodista en publicaciones que promovían el socialismo y el cambio social, defendiendo activamente los derechos de la mujer, el amor libre y el aborto. Sin embargo, la transformación más profunda de su vida llegó en 1927, cuando decidió convertirse al catolicismo. A partir de ese momento, la escritora canalizó toda su energía hacia la acción comunitaria y la solidaridad con los más vulnerables, inspirada por los valores cristianos de compasión y justicia. Encontró en la fe una razón para luchar contra la pobreza y la exclusión y, junto al filósofo Peter Maurin, fundó en 1933 el Movimiento del Trabajador Católico (Catholic Worker Movement).

Esta iniciativa nació en pleno corazón de la Gran Depresión, un periodo en el que millones de estadounidenses perdieron sus trabajos y sus hogares. Day y Maurin crearon casas de acogida donde todo el que lo necesitara podía encontrar un plato de comida caliente y un lugar donde dormir. Era una respuesta directa y tangible a la pobreza, y también una declaración política, pues la sociedad no podía dar la espalda a los más desfavorecidos.

El Catholic Worker Movement sigue funcionando actualmente, inspirando a nuevas generaciones a trabajar por una sociedad más justa

El Catholic Worker Movement se construyó sobre los principios de la no violencia y la acción directa, ya que Day rechazaba la guerra y el uso de la violencia, convencida de que el cambio verdadero solo podía lograrse a través del amor y la solidaridad. Su compromiso con la paz la llevó a participar en diversas manifestaciones y a ser arrestada en varias ocasiones. Sobrevivió a una huelga de hambre en prisión por oponerse a la entrada de su país en la Primera Guerra Mundial y por la cuestión del voto femenino. «A mi alrededor solo percibía oscuridad y desolación», reflejó en su autobiografía, La larga soledad.

De radical a santa

Aunque Dorothy Day nunca quiso ser considerada una santa, su vida estuvo marcada por una búsqueda constante de la justicia y el amor al prójimo. Para ella, la fe no era algo abstracto, sino una llamada a la acción. En 1980, a los 83 años, Dorothy Day falleció, tras una vida llena de pobreza voluntaria. Sin embargo, el Movimiento del Trabajador Católico sigue funcionando actualmente, inspirando a nuevas generaciones a luchar contra la pobreza y a trabajar por una sociedad más justa.

Day demostró que una vida dedicada a los demás, a los pobres y desfavorecidos, puede ser una inspiración en tiempos de desesperanza. La activista que quiso poner fin a la pobreza sigue siendo un ejemplo de cómo la compasión y la acción comunitaria pueden transformar la sociedad desde sus cimientos.

Asa Philip Randolph, a la vanguardia de los derechos laborales

En una época donde se separaba a las personas por el color de su piel, la incansable labor de Asa Philip Randolph como activista y su habilidad para unir movimientos sindicales con demandas de justicia social dejaron una huella imborrable en la historia.


En 1925, Asa Philip Randolph tomó una decisión que marcaría un antes y un después en la historia laboral y social de Estados Unidos: fundó el Sindicato de Trabajadores de los Ferrocarriles (Brotherhood of Sleeping Car Porters), el primer sindicato afroamericano reconocido oficialmente en el país. Randolph fue testigo, durante su estancia en Nueva York, de las duras condiciones laborales que sufrían los afroamericanos. La explotación y la discriminación eran parte de la vida cotidiana, especialmente en el trabajo.

Randolph creía profundamente en la fuerza de los sindicatos para cambiar realidades

Inspirado por el poder de la organización colectiva, Randolph creía profundamente en la fuerza de los sindicatos para cambiar realidades y veía en la unidad de los trabajadores la clave para derribar barreras consideradas infranqueables durante generaciones. Consideraba que la igualdad racial y la justicia económica estaban entrelazadas y que la clase trabajadora afroamericana podía lograr avances significativos a través de la organización sindical. Este pensamiento le llevó a convertirse en una de las voces más influyentes de su tiempo, tanto en el ámbito laboral como en la esfera de los derechos civiles. 

La marcha sobre Washington: un punto de inflexión

Uno de los momentos más destacados en la carrera de Randolph fue su participación en la organización de la histórica Marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad en 1963. Este evento reunió a más de 250.000 personas en la capital del país y fue la plataforma en la que Martin Luther King Jr. pronunció su famoso discurso «I Have a Dream». La marcha fue clave para la aprobación de la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Ley de Derechos Electorales de 1965.

Su visión de un país donde las oportunidades laborales estuvieran abiertas para todos, sin importar el color de su piel, sigue siendo relevante en la lucha por la equidad en el trabajo y en la sociedad

Randolph, con su habitual discreción, prefirió dejar el protagonismo de la jornada a los jóvenes líderes emergentes del movimiento, pero su influencia fue innegable. Su trabajo contribuyó a la integración racial en el ámbito laboral y a la consolidación de los derechos civiles en Estados Unidos. Y es que el sindicalista soñaba con un país donde las oportunidades laborales estuvieran abiertas para todos, sin importar el color de su piel. Randolph fue un visionario que comprendió que la justicia social es un esfuerzo colectivo, que requiere tanto la voz de la protesta pacífica como la organización sindical para construir un futuro más justo.

Rosa Parks, la mujer que comenzó su lucha por la igualdad racial en un autobús

¿Qué pasaría si un simple acto de rebeldía en un autobús pudiera desencadenar un movimiento revolucionario? Rosa Parks se convirtió en el símbolo de la resistencia contra la injusticia racial, iniciando un cambio que resonaría en todo el país. 


El 1 de diciembre de 1955, en la fría noche de Montgomery, Alabama, un acto aparentemente inofensivo en un autobús desencadenó una serie de eventos que cambiarían el curso de la historia estadounidense. Rosa Parks, una mujer de 42 años, desafiaba las normas segregacionistas con una valentía serena que, a primera vista, podría parecer insignificante. Sin embargo, su decisión de no ceder su asiento a un pasajero blanco encendió una chispa que iluminó el camino hacia la igualdad racial en Estados Unidos.

Parks se negó a levantarse de su asiento en la sección de «colores». Este simple acto cuestionó un sistema de opresión enraizado en la sociedad

En la década de 1950, el sur de Estados Unidos estaba profundamente marcado por la segregación racial. Las leyes Jim Crow dictaban que las personas negras y blancas debían mantener diferentes espacios en los lugares públicos, incluidos los autobuses. En Montgomery, estos vehículos estaban divididos en secciones: los asientos delanteros eran para blancos, y los traseros para los negros. Aunque el frente del autobús estaba lleno, Parks se negó a levantarse de su asiento en la sección de "colores". Este simple acto de resistencia no solo desafió la ley, sino que también cuestionó un sistema de opresión enraizado en la sociedad.

Una protesta pacífica de 381 días

El arresto de Parks por no ceder su asiento llevó a la comunidad negra de Montgomery a organizar el boicot de autobuses, una protesta pacífica que duró 381 días. Este boicot, dirigido por un joven y enérgico pastor llamado Martin Luther King Jr., no solo fue un acto de desobediencia civil sino también un poderoso símbolo de resistencia. La movilización de los residentes de Montgomery demostró que la desobediencia pacífica podía desmantelar las estructuras de discriminación racial, un concepto que se convertiría en un pilar del Movimiento por los Derechos Civiles.

Su valentía le valió el reconocimiento como un símbolo de la resistencia contra la injusticia racial

A pesar de enfrentarse a severas represalias, incluyendo la pérdida de su empleo y amenazas a su seguridad, Parks mantuvo su compromiso con la lucha por la igualdad. Su valentía le valió el reconocimiento no solo como una figura central en el Movimiento por los Derechos Civiles, sino también como un símbolo de la resistencia contra la injusticia racial. Rosa Parks no se detuvo con el boicot, pues se mudó a Detroit, donde continuó su activismo participando en protestas y trabajando con líderes de derechos civiles para avanzar en la causa.

Camino hacia la igualdad

Parks también fue una defensora incansable de la educación y el empoderamiento comunitario, trabajando en organizaciones que promovían la justicia social y los derechos humanos. Su legado continúa siendo una fuente de inspiración, recordándonos que el cambio social a menudo comienza con actos de valentía personal y colectiva. Hoy en día, el impacto de Rosa Parks se celebra no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Su contribución al Movimiento por los Derechos Civiles es una prueba palpable de que una sola acción, cuando se lleva a cabo con coraje y determinación, puede desafiar las injusticias más profundas y provocar un cambio significativo.

La historia de Rosa Parks nos recuerda que el camino hacia la igualdad no siempre es fácil ni rápido, pero que cada paso, por pequeño que parezca, puede ser un avance crucial hacia una sociedad más justa. Su vida es un testimonio del poder de la resistencia y la importancia de luchar por lo que es correcto, incluso cuando las probabilidades están en contra. Y es que la próxima vez que veamos un autobús, quizás pensemos en la valentía de esa mujer que, con su firmeza y determinación, ayudó a construir un camino hacia la igualdad y la justicia.

Florence Nightingale, la «dama de la lámpara» que sentó las bases de la enfermería

Florence Nightingale

Florence Nightingale, conocida como la «dama de la lámpara», es una figura icónica en el sector de la salud. Su vida y trabajo no solo transformaron la enfermería, sino que también sentaron las bases de la sanidad moderna, poniendo un énfasis vital en la higiene y el cuidado integral de los pacientes.


Nacida el 12 de mayo de 1820 en Florencia (Italia) en el seno de una familia acomodada británica, Florence Nightingale desafió las expectativas sociales de su época. En un tiempo donde se esperaba que las mujeres de su estatus se dedicaran a labores domésticas y sociales, encontró su vocación en la enfermería, una profesión poco valorada en la sociedad victoriana. Desde muy joven, Nightingale mostró un interés profundo por el bienestar de los demás. A pesar de la fuerte oposición de su familia, que consideraba la enfermería una ocupación inadecuada para una mujer de su clase, perseveró y estudió en el Instituto de Diaconisas Protestantes en Kaiserswerth (Alemania), continuando su formación en hospitales en Francia, donde adquirió conocimientos esenciales que más tarde aplicaría en su carrera.

Impulsó que todas las generaciones de enfermeras descubrieran el concepto de «cuidar de uno mismo, del entorno y al paciente»

La dama de la lámpara

El punto de inflexión en la vida de Florence Nightingale llegó con la Guerra de Crimea (1853-1856). Enviada a un hospital militar británico en Scutari (Turquía), Nightingale quedó horrorizada por las condiciones insalubres y caóticas que encontró. Las tasas de mortalidad eran alarmantemente altas, no solo por las heridas de guerra, sino también por las enfermedades infecciosas que proliferaban en un entorno de higiene deficiente. Con determinación y una visión clara, implementó una serie de reformas que transformaron radicalmente el hospital, realizando prácticas de limpieza estrictas, mejorando la ventilación y estableciendo un sistema de alimentación y ropa limpia para los pacientes. Su impacto fue inmediato consiguiendo que la tasa de mortalidad se redujera drásticamente. Fue durante este tiempo que recibió el apodo de «la dama de la lámpara», ya que se la veía haciendo rondas nocturnas con una lámpara para atender a los heridos, brindándoles no solo cuidados médicos, sino también consuelo y esperanza. 

En 1860, fundó la Escuela Nightingale de Enfermería en el Hospital St. Thomas, en Londres

La mejora de la sanidad

El trabajo de Florence Nightingale no terminó con la guerra. A su regreso a Inglaterra, se dedicó a la reforma de la sanidad pública y la profesionalización de la enfermería. En 1860, fundó la Escuela Nightingale de Enfermería en el Hospital St. Thomas, en Londres. Esta fue la primera escuela laica de enfermería en el mundo, y su enfoque en la formación rigurosa y ética profesional sentó las bases para la enfermería moderna. Tuvo un gran impulso en todas las generaciones de enfermeras para que descubrieran el concepto de «cuidar de uno mismo, del entorno y al paciente, a través de toda su obra. Nightingale también fue una pionera en el uso de la estadística para mejorar los cuidados de la salud ya que utilizó gráficos y datos para demostrar la efectividad de sus métodos, influenciando a políticos y líderes de salud pública a implementar sus recomendaciones.

La vida de Florence Nightingale es un testimonio de la fuerza del compromiso y la compasión y su legado perdura en cada hospital, en cada práctica de salud y en cada enfermera formada bajo los principios que ella estableció. Como pionera de la enfermería moderna, no solo salvó innumerables vidas, sino que también dignificó una profesión crucial, mostrando al mundo el poder transformador del cuidado y la dedicación. Su historia inspira a seguir luchando por la excelencia en la atención médica, recordándonos que un solo individuo, con pasión y determinación, puede cambiar el curso de la historia.

Leymah Gbowee y su lucha por la paz en Liberia

En el seno de la desesperación de una nación devastada por la guerra, surgió una voz que resonó con fuerza en todo el mundo. Leymah Gbowee utilizó su inquebrantable voluntad y liderazgo para traer la paz a Liberia, demostrando que la valentía y el compromiso pueden superar cualquier adversidad.


Leymah Gbowee es una activista pacifista y feminista​ liberiana, reconocida mundialmente por su papel crucial en el fin de la Segunda Guerra Civil Liberiana. Nacida el 1 de febrero de 1972 en Liberia, Gbowee vivió en primera persona los horrores de la guerra civil que desgarraron su país desde 1989 hasta 2003. Esta experiencia traumática se convirtió en el catalizador de su dedicación a la paz y la justicia social. Se formó como trabajadora social y fue en este rol donde comenzó a comprender la magnitud del sufrimiento humano causado por el conflicto. 

En 2003, comenzó a organizar a las mujeres liberianas en un movimiento de paz sin precedentes fundando el Movimiento de Mujeres por la Paz en Liberia

En 2003, comenzó a organizar a las mujeres liberianas en un movimiento de paz sin precedentes y en plena guerra civil fundó el Movimiento de Mujeres por la Paz en Liberia (WIPNET, por sus siglas en inglés), compuesto por mujeres cristianas y musulmanas desafiando tanto las barreras religiosas como culturales. Vestidas de blanco, se manifestaban pacíficamente en lugares públicos, cantando, rezando y llamando la atención del mundo hacia su causa. Este movimiento desempeñó un papel fundamental en la presión al entonces presidente, Charles Taylor, para que participara en las conversaciones de paz. Estas negociaciones culminaron en el Acuerdo de Paz de Accra en 2003, que puso fin a una guerra que había dejado más de 250.000 muertos y desplazado a un millón de personas.

Un reconocido legado

El impacto de Leymah Gbowee no pasó desapercibido. En 2011, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz, junto con Ellen Johnson Sirleaf y Tawakkol Karman, «por su lucha por la seguridad de las mujeres y por su derecho a participar plenamente en la labor de consolidación de la paz». Este reconocimiento internacional destacó la importancia del papel de las mujeres en los procesos de paz y consolidación democrática.

El impacto de Leymah Gbowee no pasó desapercibido y en 2011 fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz

Además de su trabajo en Liberia, Gbowee ha seguido abogando por la paz y la justicia en todo el mundo a través de la Fundación Leymah Gbowee para África, una organización que apoya a mujeres y jóvenes en el liderazgo y la participación cívica. También es una voz prominente en foros internacionales, promoviendo la inclusión y la igualdad de género como pilares fundamentales para la paz duradera.

Un ejemplo a seguir

La historia de Leymah Gbowee es un impulso al concepto de que la paz no es solo la ausencia de guerra, sino la presencia activa de justicia y equidad. «A día de hoy a veces me pregunto por qué tenemos que matar a las personas por el poder», afirma Gbowee. Su valentía demuestra que incluso en los tiempos más oscuros, hay esperanza y capacidad de cambio. Las acciones de Gbowee y las mujeres de Liberia han dejado una huella imborrable, inspirando a generaciones a luchar por un mundo más justo y pacífico. «Estoy convencida de que mi continente va a ser el próximo lugar del mundo. Y si África va a ser el número uno, los africanos tienen que estar preparados. Yo sólo estoy invirtiendo en el futuro del continente», sentencia, antes de afirmar que si ella llegó donde está, con formación cualquier otra mujer podrá.

Enoturismo, una manera de viajar de manera sostenible este verano

El enoturismo se perfila como la opción perfecta para aquellos viajeros que desean explorar el mundo de manera consciente y responsable. Adentrarse en los viñedos y bodegas no solo ofrece una experiencia única y enriquecedora, sino que también promueve la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. Descubre cómo el turismo del vino puede transformar tus vacaciones en una aventura inolvidable y ecológica.


Decía Ortega y Gasset que «el vino da brillantez a las campiñas, exalta los corazones, enciende las pupilas y enseña a los pies la danza». El enoturismo, o turismo del vino, se ha convertido en una de las experiencias más enriquecedoras para los amantes de los viajes y la gastronomía. Lejos de ser una mera visita a unas bodegas, el enoturismo es una modalidad de turismo que se centra en visitar regiones vinícolas viviendo una experiencia inmersiva que puede incluir recorridos por los viñedos, visitas guiadas a las bodegas, talleres sobre la elaboración del vino, catas dirigidas por expertos y, en muchos casos, alojamiento en entornos naturales espectaculares.

España es el primer país a nivel mundial en extensión vitivinícola y el tercer productor de vino en el mundo

El enoturismo puede desarrollarse en regiones vinícolas de todo el mundo, desde los famosos paisajes de la Toscana en Italia, hasta el Valle de Napa en Estados Unidos, pasando por los viñedos de Mendoza en Argentina. Sin embargo, España tiene un lugar destacado, ya que es el primer país a nivel mundial en extensión vitivinícola y el tercer productor de vino en el mundo, sumando un total de 131 zonas vitivinícolas.

Mucho más que vino

El enoturismo también promueve la sostenibilidad y la conexión con la naturaleza. Según el informe Análisis de la demanda turística Rutas del Vino de España realizado por el Observatorio Turístico Rutas del Vino de España, los visitantes de este tipo de turismo combinan su visita a las bodegas con actividades en la naturaleza (11,6%), visita a pueblos (11,5%) o disfrutan de la gastronomía local (9,9%), lo que confirma su interés por el entorno y la naturaleza.

Muchas bodegas están adoptando prácticas ecológicas, como la viticultura biodinámica, que respeta los ciclos naturales y minimiza el impacto ambiental. Además, están aumentando las hectáreas en agricultura ecológica, la incorporación de las energías renovables y el manejo responsable del agua. Esto no solo reduce la huella de carbono, sino que también promueve un modelo de negocio respetuoso con el medio ambiente. Según un informe de la International Organisation of Vine and Wine (OIV), el número de bodegas que adoptan prácticas sostenibles ha crecido un 20% en los últimos cinco años, lo que refleja una creciente conciencia ambiental en el sector.

Los viñedos suelen estar ubicados en zonas de gran belleza natural, algo que permite a los visitantes disfrutar de caminatas, paseos en bicicleta y, por supuesto, de la calma y la tranquilidad que ofrece el campo. Es una oportunidad para desconectar de la rutina, conectar con la tierra y disfrutar de los pequeños placeres de la vida.

El enoturismo se convierte en una oportunidad para conectar con la tierra y las tradiciones locales de una forma respetuosa y sostenible.

Además, el sector vitícola es un factor determinante contra la despoblación de la España vacía. Según la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), la población de los municipios españoles con menos de 2.000 habitantes que se dedican al cultivo de la vid se ha incrementado hasta un 35,8% en los últimos 20 años, mientras que la de los que carecen de viñedos ha disminuido un 9,6%. 

Esta actividad genera riqueza que va dirigida precisamente a zonas rurales ayudando a sostener a los pequeños productores y a las comunidades rurales. Al visitar bodegas locales, los turistas contribuyen directamente a la economía de la región.

El enoturismo se convierte en una oportunidad para conectar con las raíces y las tradiciones locales de una forma respetuosa y sostenible. Optar por esta forma de viaje es un acto consciente de apoyo a las economías rurales y a prácticas medioambientalmente responsables. Así, cada copa de vino se convierte en un brindis por la preservación del medio ambiente y por un futuro más verde.

Kailash Satyarthi, una vida contra la esclavitud infantil

Desde las calles de India hasta las oficinas de las Naciones Unidas, Kailash Satyarthi ha dedicado su vida a liberar a los niños de las cadenas de la esclavitud infantil y a construir un futuro más justo y esperanzador para las generaciones venideras.


En un mundo donde los niños deberían estar jugando sin preocupaciones y soñando con su futuro, demasiados se ven atrapados en las garras de la esclavitud infantil. En medio de esta cruda realidad, surge un nombre: Kailash Satyarthi, un destacado defensor de los derechos de la infancia y un luchador incansable contra la esclavitud infantil.

Nacido en India en 1954, Satyarthi ha dedicado su vida a intentar salvar a los niños del ciclo de la esclavitud y darles la oportunidad de una infancia digna y un futuro lleno de esperanza. Con su proyecto ha contribuido a liberar de la explotación a más de 85.000 niños y niñas en India mediante la educación y la reinserción social. 

Satyarthi ha liberado de la explotación a más de 85.000 niños y niñas en India mediante la educación y la reinserción social

Desde muy joven Satyarthi enfocó su vida hacia la lucha contra el trabajo infantil. En 1980 creó Bachpan Bachao Andolan, una iniciativa dedicada a rescatar a niños de la esclavitud y la explotación laboral, así como a promover la educación y los derechos de la infancia en toda India. En 1998 lideró la «Global March Against Child Labor» (Marcha Global contra el Trabajo Infantil) un encuentro histórico que reunió a más de 7 millones de personas y atrajo la atención mundial sobre las consecuencias del trabajo infantil influyendo en la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño por la ONU.

En 1998, Satyarthi cofundó la Alianza Global para la Eliminación de la Esclavitud Infantil. Esta entidad ha impulsado numerosas campañas a nivel mundial y ha colaborado con gobiernos y organizaciones internacionales para mejorar las leyes y políticas que protegen los derechos de la infancia, convirtiéndose en una de las organizaciones más grandes del mundo en la lucha contra la esclavitud infantil y la explotación laboral.

Premios por su dedicación

El trabajo de Satyarthi ha recibido numerosos premios y reconocimientos a lo largo de su carrera. En 2007 fue reconocido en la lista de «Héroes que actúan para terminar con la esclavitud moderna» del Departamento de Estado de los Estados Unidos y fue galardonado con la Medalla del Senado Italiano. En 2008 España le concedió el Premio Internacional Alfonso Comín y en 2009 obtuvo el Premio Defensores de la Democracia en Estados Unidos.

«Mi único objetivo en la vida es que cada niño sea libre de ser niño»

En 2014, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, junto con la activista paquistaní Malala Yousafzai, por su lucha contra la esclavitud infantil y la promoción de la educación para todos los niños y niñas. Satyarthi fue el primer ciudadano indio en recibir este premio y uno de los pocos activistas sociales que han sido honrados con este galardón. «Mi único objetivo en la vida es que cada niño sea libre de ser niño. Libre para crecer y desarrollarse. Libre para comer, dormir y ver la luz del día. Libre para reír y llorar, para jugar y aprender. Libre para ir a la escuela y, sobre todo, libre para soñar», defendió Satyarthi en su discurso.

Wallace Smith Broecker, el padre del cambio climático

Conocido como el «padre del cambio climático», Wallace Broecker no solo destacó como científico, sino que también fue un visionario cuyas ideas y descubrimientos han dejado una gran huella en nuestra percepción del mundo.


Nacido en Chicago en 1931, Broecker destacó por su valentía al enfrentarse a la realidad de temas relacionados con el cambio climático, en una época en la que era poco menos que una preocupación secundaria. Fue quien introdujo el término  «calentamiento global»  en un artículo de la revista Science en 1975 titulado «Calentamiento global: ¿Estamos al borde de un calentamiento global pronunciado?», que arrojaba luz sobre el impacto devastador de las actividades humanas en el clima del planeta. Sus palabras conmocionaron al mundo y siguen generando debate entre expertos y sociedad civil.

Broecker introdujo el término «calentamiento global» en un artículo de la revista Science en 1975

Broecker fue uno de los primeros en proponer soluciones concretas para abordar el cambio climático. Sus investigaciones fueron fundamentales para comprender los mecanismos que regulan la temperatura de la Tierra y para concienciar al público sobre la importancia de abordar el calentamiento global. Durante sus estudios se dio cuenta de que el clima del planeta era capaz de cambiar de forma brusca en períodos muy cortos. Para combatir este fenómeno, propuso un «Plan B», que consistía en capturar el dióxido de carbono de las emisiones industriales y almacenarlo de forma segura bajo tierra. Esta idea revolucionaria proporcionó una vía prometedora para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar los impactos del cambio climático.

No obstante, el legado de Broecker va mucho más allá, ya que fue de los primeros científicos en poner de relieve la importancia de la interacción de los océanos y la atmósfera en la regulación del clima a través del intercambio de CO2.

Su descubrimiento de la circulación termohalina, la «cinta transportadora oceánica», reveló un complejo sistema de corrientes que influye sobre la temperatura del aire y sobre los patrones de lluvia. Las corrientes marinas intervienen en la constitución del clima; el agua salada y fría del Atlántico Norte, al descender, permite crear una corriente desde América del Norte hasta Europa, consiguiendo que las aguas superiores sean cálidas y el clima europeo no sea perpetuamente frío. Es la corriente que distribuye el calor entre los océanos.

Broecker consideró esta cinta transportadora oceánica el punto débil del sistema climático, que podría cambiar de manera rápida e inexplicable. Este hallazgo no solo amplió el conocimiento sobre los océanos, sino también demostró la interconexión entre los sistemas terrestres y marinos en la regulación del clima global.

Wallace Broecker nos recuerda la importancia de la curiosidad, la valentía y la acción en la lucha contra el cambio climático

A lo largo de su carrera, recibió múltiples premios y reconocimientos por su destacada labor científica como el Premio Vetlesen (1987), la Medalla Nacional de Ciencia del Gobierno de Estados Unidos (1996), el Tyler Prize for Environmental Achievement (2002) y el Premio Crafoord (2006). Tres años después, en 2009, obtuvo el Premio de la Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de cambio climático, precisamente por su investigación en los océanos y el papel de estos en el calentamiento global.

Sus contribuciones siguen inspirando a científicos, líderes y ciudadanos de todo el mundo a tomar medidas para proteger el planeta. Broecker falleció en Nueva York en 2019 siendo doctor honoris causa, entre otras, de las Universidades de Cambridge, Oxford, Harvard o la Pennsylvania State.

Rhoda N. Wainwright: «Una variable importante en la producción de cine debería ser la sostenibilidad medioambiental»

Rhoda N. Wainwright

Rhoda N. Wainwright, figura destacada en la industria del cine con más de 20 años de experiencia en producción, dirección y guion, ha dejado una huella significativa en el mundo cinematográfico. Sus obras premiadas y seleccionadas en numerosos festivales internacionales la han consolidado como una experta en la industria. Además, como cofundadora de Fiction Changing the World, empresa especializada en el desarrollo de contenidos que integran mensajes de sostenibilidad en ficciones audiovisuales y Mrs. GreenFilm, empresa de consultoría enfocada en reducir los impactos medioambientales de las producciones audiovisuales, Rhoda ha demostrado un compromiso notable con la sostenibilidad en el cine. En esta entrevista, exploramos con ella la evolución de la conciencia sostenible en la industria cinematográfica y los desafíos que enfrenta en un panorama audiovisual en constante cambio.

¿Cuándo y cómo surgió tu interés por la sostenibilidad en la producción cinematográfica?

La primera vez que oí hablar de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenibles) fue a finales de 2017. Había quedado con una de mis mejores amigas, Paloma Andrés Urrutia, que llevaba años trabajando en sostenibilidad, para tomar un café y ponernos al día. Mientras charlábamos me contó lo frustrada que estaba porque apenas nadie conocía los ODS. Yo tampoco sabía lo que eran y cuando me lo explicó casi me explota el cerebro. Resulta que por fin existía un acuerdo global que podría significar que la humanidad no se extinga, y la población en general no lo conocíamos. Paloma me contaba que la información era pública, pero que básicamente solo llegaba a quienes ya trabajaban en sostenibilidad y que además estaba escrita en un lenguaje complejo, técnico y lleno de acrónimos. Para el ciudadano de a pie, leer esos textos era básicamente como enfrentarse a un texto en latín. 

Mi trayectoria profesional siempre ha estado ligada al audiovisual y este es un sector que llega a miles de millones de personas en todo el mundo. Así que decidimos unir nuestro conocimiento y experiencia para transmitir de forma sencilla las metas de la humanidad (ahora mismo reflejadas en los ODS) y diversos mensajes de sostenibilidad a través de contenido de ficción dirigido a audiencias masivas. A partir de ahí fundamos Fiction Changing the World

Cuando estábamos generando la metodología que permitiera integrar con rigor esos mensajes de sostenibilidad en la ficción nos dimos cuenta de que era fundamental que la producción de estos contenidos también fuera sostenible. En España eso no estaba sucediendo, así que decidimos ponernos a trabajar en ello y acabamos creando Mrs. Greenfilm con tres socias más para ayudar a la industria audiovisual española a reducir sus impactos medioambientales y producir de una forma más sostenible. 

Personalmente, amo la industria del cine y haber podido ser parte del grupo de pioneros que está ayudando a su transformación está siendo una experiencia maravillosa.

«Ser parte del grupo de pioneros que está ayudando a la transformación de la industria del cine es una experiencia maravillosa»

En tu experiencia, ¿cuáles consideras que son los mayores descuidos ambientales en la realización de películas y programas de televisión?

En mi opinión, la falta de una planificación estratégica que incluya criterios de sostenibilidad es lo que puede llevar a tener mayores impactos. A la hora de crear el diseño de la producción, una variable importante a tener en cuenta debería ser la sostenibilidad medioambiental. Hasta ahora, el criterio creativo y el económico mandaban. Nosotros proponemos añadir a la balanza el criterio de la sostenibilidad para intentar evitar situaciones como rodar escenas de lluvia torrencial donde se consumen decenas de miles de litros de agua potable cada jornada en una zona afectada por la sequía. La correcta gestión de los residuos también es otro tema que está constando implementar al 100% porque son muchos los residuos generados a diario en un rodaje, además de los derivados de la construcción y desmontaje de decorados.

¿Como cofundadora de Mrs. Greenfilm, ¿puedes compartir algunos proyectos específicos en los que se hayan implementado prácticas sostenibles?

En los últimos dos años hemos trabajado en más de 100 proyectos de series y películas españolas que han incluido criterios de sostenibilidad con mayor o menor intensidad. Algunos de los que ya se han estrenado son La Sociedad de la Nieve, Los Farad, Élite, Operación Triunfo, Saben Aquel, Cerrar los ojos, Las Niñas de Cristal, Maridos, Chinas, Culpa Mía, Montecristo o Zorro.

¿Cómo impacta la sostenibilidad en la toma de decisiones creativas durante el proceso de producción y dirección?

De momento impacta poco. El criterio creativo manda.  Desde sostenibilidad se hacen sugerencias para intentar evitar los impactos, pero en muchas ocasiones esto no es posible por lo que trabajamos en reducir los impactos derivados de las decisiones creativas. Hay que tener en cuenta que, en la mayoría de las ocasiones, cuando nos incorporamos a los proyectos, los guiones ya están cerrados y es muy difícil que se hagan cambios sustanciales en ese momento. Lo ideal sería poder trabajar con los guionistas, directores y productores en la fase de desarrollo del proyecto para así buscar maneras de reducir aún más los impactos. Es polémico pensar en que la sostenibilidad afecte a lo creativo, hay quien se lleva las manos a la cabeza cuando este tema se menciona, sin embargo, nadie pestañea cuando son criterios económicos los que ponen límites a la creatividad. En mi opinión deberíamos ser capaces de trabajar conjuntamente en la fase de desarrollo para que se generen las mejores producciones posibles reduciendo al máximo sus impactos.

Con la proliferación de plataformas de streaming y la creciente demanda de contenido, ¿cómo crees que la industria del cine puede equilibrar la producción masiva con la sostenibilidad?

Para equilibrar la producción masiva sería necesario que se crearan leyes que marcaran criterios claros de sostenibilidad para la industria del cine. Sin embargo, mientras esto no ocurra, son precisamente agentes como las plataformas de streaming y los grandes estudios cinematográficos los que tienen que hacer esfuerzos para reducir los impactos de cada una de sus producciones. Esto ya está ocurriendo en algunas plataformas en las que se dedica una partida presupuestaria para la inclusión de un departamento de sostenibilidad y para la implementación de medidas que reduzcan la huella de carbono de los proyectos. También hay que tener en cuenta que la industria cinematográfica depende de los avances en otros sectores para poder reducir sus impactos, como sucede ahora mismo con el uso de vehículos más eficientes. Por mucho que una productora quiera alquilar los vehículos más eficientes para su rodaje, si las empresas de alquiler de vehículos apenas tienen vehículos de bajas emisiones no podrán tener acceso a esos camiones, furgonetas y coches. Sucede lo mismo con los generadores eléctricos de energía, cuyo uso reduciría significativamente las emisiones directas de las producciones, pero de momento en España solo se están pudiendo utilizar pequeños generadores que no tienen suficiente potencia para alimentar al rodaje entero y es necesario seguir usando generadores de combustible de gran potencia.

«Hasta ahora, el criterio creativo y el económico mandaban, nosotros proponemos añadir a la balanza el criterio de la sostenibilidad»

¿Cuál es tu opinión sobre las medidas que se están tomando a nivel global para promover la sostenibilidad en la industria cinematográfica? 

Las medidas más destacables que estamos viendo a nivel global son la inclusión en presupuestos de partidas para la reducción de impactos y la creación de premios y sellos con cierto prestigio a producciones que implementan medidas de sostenibilidad o que incluyen mensajes de sostenibilidad. Por otro lado, también vemos que tanto productoras, plataformas, estudios y actores están tomando conciencia del riesgo reputacional que puede suponer para todos ellos que en alguno de sus proyectos haya algún impacto medioambiental grave y esto hace que cada vez se alineen más con objetivos de sostenibilidad en sus proyectos. No obstante, todavía nos queda mucho camino por andar, hace falta más formación y concienciación para que la sostenibilidad forme parte de la manera estandarizada de producir.

Dada tu experiencia en festivales internacionales, ¿has notado un aumento en la conciencia sostenible en la selección y premiación de películas? 

En los últimos años estamos viendo ese aumento en la conciencia sostenible a la hora de premiar. Existen ya premios como los EMA Awards en EE.UU, los Sustainable Development Goals Lions en Cannes, los Premios Produ en Latinoamérica, la Espiga Verde en Seminci, el Another Way Film Festival en Madrid, el festival FINCA en Argentina o el FICMA en Barcelona. Sería muy interesante verlo reflejado en más festivales y premios de gran prestigio internacional como los Goya, los Oscar o los Globos de Oro.

¿Qué consejos darías a los y las cineastas emergentes que desean incorporar prácticas sostenibles desde el principio de sus carreras?

Les recomendaría que se formaran para tener un mínimo de nociones básicas de sostenibilidad en rodajes, que cuenten con un departamento de sostenibilidad en sus proyectos y que incluyan los criterios sostenibles desde la fase de desarrollo.

¿Existen barreras significativas para la implementación generalizada de prácticas sostenibles en la industria del cine? ¿Cómo se pueden superar? 

Son varios los retos para conseguirlo. Es necesario que se siga formando personal especializado, pues casi no hay cantera de Eco PA [asistentes de producción] y Eco managers. También es importante que los clientes entiendan bien qué es lo que hacemos, que no basta con separar bien los residuos o con reducir el uso de botellas de plástico. Sigue habiendo bastante desconocimiento sobre lo que significa aplicar criterios de sostenibilidad en rodajes y es importante que la sostenibilidad sea un criterio más a la hora de tomar decisiones. Otra barrera sería la falta de disponibilidad de vehículos y generadores de bajas emisiones, todos los sectores han de transformarse y eso lleva tiempo.

Como parte de Fiction Changing the World, ¿cómo crees que las historias pueden ser agentes de cambio para promover la sostenibilidad y la conciencia ambiental?

El cine es un gran generador de empatía y de referentes, nos muestra otras partes del mundo, otras personas y formas de vida. El ser humano siempre ha utilizado los relatos para transmitir información importante en forma de parábolas o cuentos con moralejas, el cine tiene que seguir haciendo eso. La industria audiovisual llega a millones de personas en todo el planeta y hay que aprovechar su potencial sensibilizador para seguir transmitiendo mensajes tan importantes como las metas de la humanidad para no extinguirse y para hacer una llamada a la acción.

Hotel de insectos, nuestra ayuda para el ecosistema

Hotel de insectos, nuestra ayuda para el ecosistema

Ilustración por Valeria Cafagna

Con el objetivo de conservar la diversidad biológica y evitar la degradación de su hábitat surgen los hoteles de insectos, una forma de cuidar al grupo de animales más numeroso del planeta.


Los insectos constituyen una parte esencial para la vida. Según datos de la Royal Entomological Society de Londres, asociación que se dedica al estudio de los insectos, se estima que existen unos 10.000 millones de insectos por kilómetro cuadrado, superando cualquier otra forma de vida en términos de diversidad y número. La importancia de estos diminutos seres va más allá de su cantidad, pues desempeñan funciones cruciales para la vida en nuestro planeta.

Los insectos son polinizadores fundamentales para la reproducción de plantas, contribuyen a la descomposición de materia orgánica, controlan poblaciones de insectos perjudiciales y sirven como fuente alimentaria para una amplia variedad de animales, incluidos pájaros y mamíferos. Sin embargo, en las últimas décadas, las poblaciones de insectos han experimentado un declive alarmante debido a la pérdida de hábitat, el uso indiscriminado de pesticidas y otros factores ambientales. 

La extinción de los insectos podría suponer el desequilibrio de los ecosistemas; existen numerosos ejemplos de plantas con flores que necesitan un insecto específico para la polinización

Ante este escenario crítico, ha surgido una iniciativa ingeniosa para cuidar a estos pequeños héroes: los hoteles de insectos. Estos refugios, normalmente creados con materiales reciclados procedentes de la naturaleza, como troncos, cortezas, ramas o cañas, son diseñados para ofrecer un entorno seguro y propicio para la reproducción y descanso de los insectos.

La idea ha ganado terreno y se estima que hay millones de hoteles de insectos en todo el mundo, desde pequeños refugios en jardines particulares hasta instalaciones más grandes en parques urbanos y áreas naturales.

La repercusión de los hoteles de insectos en la vida y el entorno es significativa, pues estas estructuras ofrecen refugio a insectos para promover su presencia y, por tanto, mejorar la polinización de plantas y la reducción de plagas. Además, al proporcionar hábitats específicos, los hoteles de insectos contribuyen a conservar la diversidad biológica en áreas urbanas, donde la degradación del hábitat es una amenaza constante.

Un ejemplo inspirador de esta iniciativa es el Bee & Bee, un hotel de insectos creado por la organización Friends of the Earth. Este singular refugio urbano cuenta con una variedad de compartimentos diseñados para atraer a diferentes especies de insectos, de forma que se promueve la biodiversidad en medio de la bulliciosa vida urbana.

Los hoteles de insectos ofrecen un entorno seguro y propicio para la reproducción y el descanso

En definitiva, los hoteles de insectos representan una respuesta creativa y eficaz para contrarrestar el declive de las poblaciones de insectos y preservar la biodiversidad. Al proporcionar refugio y hábitats adecuados, estas estructuras no solo benefician a los insectos, sino que también fomentan un equilibrio saludable en los ecosistemas. Es importante reconocer la importancia de estos pequeños habitantes y trabajar en conjunto para garantizar su supervivencia, recordando que el bienestar de los insectos es fundamental para el orden natural que sustenta toda la vida en nuestro planeta.