El patrimonio cultural y ambiental, y la necesidad de protegerlos por igual

El avance hacia la sostenibilidad ambiental y la transición energética debe ser necesariamente compatible con la protección y conservación del patrimonio ambiental y cultural como un legado histórico común a preservar. Las actuaciones llevadas a cabo y analizadas en las Jornadas de Patrimonio Arqueológico y Transición Energética, coorganizadas por el Museo Arqueológico Nacional y Red Eléctrica, han demostrado que fomentar la protección y difusión del patrimonio arqueológico aporta un gran impacto neto positivo en el entorno.


El patrimonio cultural y el natural comparten un valor irreemplazable. El primero se relaciona con bienes materiales como monumentos u obras de arte, y el segundo, con ecosistemas y biodiversidad. Pero ambos enfrentan amenazas comunes como el cambio climático, el turismo masivo e irresponsable, la contaminación y los cambios en los usos del suelo y el territorio.

Por ello, tejer alianzas para fomentar la conservación, investigación y difusión del patrimonio tanto natural como arqueológico adquiere cada vez una mayor importancia a la hora de demostrar un compromiso real con la sostenibilidad desde las empresas y las instituciones públicas. El objetivo es garantizar que el desarrollo de infraestructuras necesarias para avanzar en la transición ecológica, como las energéticas, es totalmente compatible con la conservación del patrimonio natural y cultural.

Este es uno de los motivos por los que, en la planificación de proyectos, se estudian todos los aspectos culturales y patrimoniales en las evaluaciones de impacto ambiental, de manera que permita garantizar que no se dañen sitios históricos y que no afecten negativamente al entorno natural.

Tejer alianzas para conservar, investigar y difundir el patrimonio arqueológico refuerza el compromiso con la sostenibilidad

La protección del patrimonio cultural es un aspecto fundamental en el diseño y construcción de instalaciones de Red Eléctrica, que aplica su metodología en la gestión y protección del tesoro común que es el patrimonio arqueológico. Así, antes de iniciar cualquier movimiento de tierras, la compañía hace una prospección arqueológica del terreno y diseña sus infraestructuras de manera que el trazado se integre de manera respetuosa en el entorno, minimizando cualquier posible impacto. Un ejemplo de buenas prácticas para la conservación del patrimonio tanto cultural como ambiental en este sentido es Redeia que, a través de su filial  Red Eléctrica,  y en el marco de su actividad en la operación del sistema eléctrico, ha desplegado más de 300 actuaciones patrimoniales a lo largo de todo el territorio nacional y ha descubierto más de 40 yacimientos relevantes pertenecientes a diferentes épocas históricas en los últimos años.

Este asunto se ha puesto sobre la mesa en las primeras Jornadas de Patrimonio Arqueológico y Transición Energética organizadas por la filial de Redeia y el Ministerio de Cultura. En el marco incomparable del Museo Arqueológico Nacional, más de 25 ponentes y más de 200 participantes procedentes de diversos sectores han abordado alianzas que permitan proteger con las máximas garantías el patrimonio cultural y, al mismo tiempo, facilitar las infraestructuras que permitan impulsar la transición ecológica.

La directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, Ángeles Albert; la directora del MAN, Isabel Izquierdo, y la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, acompañadas por representantes de Redeia en el Museo Arqueológico Nacional.

Avanzar hacia la mejora de la calidad de vida y hacia la transición energética no es incompatible con cuidar y proteger los entornos que nos rodean, ya sea en su faceta puramente natural o en la creada por la mano del hombre. Por otro lado, también existen beneficios a la hora de generar impacto positivo en el territorio y en la sociedad, beneficios que son posibles de la mano de la integración y preservación del patrimonio cultural y ambiental a través del desarrollo e integración de infraestructuras. Por ejemplo, Redeia ha recuperado y musealizado en Fuerteventura, para disfrute y aprendizaje del conjunto de la sociedad, un conjunto de casamatas, las únicas baterías de defensa aérea que existen de la Segunda Guerra Mundial en España contra Alemania. Acciones como esta permiten no sólo conservar y proteger el patrimonio y el legado histórico, sino que también se convierten en un recurso cultural y pueden contribuir positivamente a la economía local del lugar.

Además, Redeia hace posible  iniciativas de conservación, restauración y musealización de yacimientos o bienes culturales. Así, durante la celebración de las jornadas, su presidenta, Beatriz Corredor, destacó el compromiso de la compañía con «la protección y conservación del patrimonio arqueológico, etnográfico y cultural como un aspecto fundamental» en el desarrollo de sus infraestructuras eléctricas, un factor que aporta un gran impacto neto positivo en el entorno, según el último informe de Sostenibilidad.

Red Eléctrica ha desplegado en los últimos años más de 300 actuaciones patrimoniales en el territorio nacional

Para muestra, un botón. Entre los hallazgos más destacados, Redeia ha destacado las  huellas de dinosaurios descubiertas en la provincia de Soria, restos de la ciudad romana de Isturgi, en Jaén, y evidencias de, al menos, cinco yacimientos de diferentes épocas, desde la romana hasta la Segunda Guerra Mundial. Estos vestigios se detectaron gracias al cuidado en las prospecciones que lleva a cabo Redeia, que cuenta con arqueólogos que se encargan de detectar, documentar y salvaguardar este patrimonio para el futuro.

Está claro que estas actuaciones, hallazgos e inversiones permiten no solo cuidar y transmitir a las generaciones venideras un legado de un valor incalculable, sino también avanzar de la mano en la protección patrimonial y en la sostenibilidad ambiental, así como encarar los retos a los que se enfrenta el proceso de transición energética, convirtiéndose el fomento de la promoción del patrimonio cultural en un agente de lucha contra el cambio climático.

Durante estas primeras  Jornadas de Patrimonio Arqueológico y Transición Energética ha quedado demostrado que es posible proteger el medioambiente y avanzar en la transición energética sin renunciar al magnífico legado histórico y cultural español.