En 1972, los países asumieron su responsabilidad ambiental en la célebre Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano. 50 años después son muchos los retos en sostenibilidad que las diferentes naciones siguen teniendo que afrontar. La movilidad sostenible, la salud mental o avanzar en las energías renovables son algunos de ellos.
Autor: Red2030
La sostenibilidad de las montañas
La Organización de las Naciones Unidas ha declarado 2022 como el Año Internacional del Desarrollo Sostenible en las Montañas. Una ocasión para hacer frente a los efectos del cambio climático en los sistemas montañosos con medidas y políticas concretas.
Los desplazados climáticos, una realidad crítica cada vez más extendida
En 2019, la Organización Internacional para las migraciones (OIM) incluyó en su glosario el término migración climática que definió como «el traslado de una persona o grupo de personas por cambios repentinos o progresivos en su entorno debido a los efectos del cambio climático que le obliga a abandonar su residencia habitual». Un problema al alza ya que, según un informe del Banco Mundial, en el año 2050 podría llegar a afectar a más de 140 millones de personas.
Innovación para la transformación digital rural
En España la brecha digital afecta notablemente a los habitantes de las áreas rurales. La innovación en las telecomunicaciones puede ser la clave para reducir este problema y fomentar así la igualdad de oportunidades y el desarrollo económico y social en toda la geografía española.
De las 3 a las 7 erres de la economía circular
La regla de las 3R (Reducir, Reutilizar y Reciclar) fue una iniciativa presentada en la cumbre del G8 de 2004 con el objetivo de promover unos hábitos más responsables con el medioambiente. La necesidad de avanzar hacia un modelo productivo más sostenible basado en la economía circular ha hecho que esta regla evolucione a las 7R.
Consumo local para el Black Friday
Tomar conciencia de nuestra responsabilidad como consumidores y apoyar el comercio de proximidad puede ser clave para ayudar a desarrollar la economía local a la vez que cuidamos el medio ambiente.
El bienestar emocional en la infancia y la adolescencia, una asignatura pendiente
Hay cifras que no se pueden ignorar: en el mundo, uno de cada siete niños, niñas y adolescentes de entre 10 y 19 años tiene un problema de salud mental diagnosticado. Pero más grave aún es el hecho de que cada año 46.000 adolescentes se suiciden. Esos números, que no son simples cifras sino una realidad alarmante, se recogen en el informe del Estado Mundial de la Infancia 2021 En mi mente: promover, proteger y cuidar la salud mental de la infancia, elaborado por Unicef.
De hecho, según dicho informe, la ansiedad y la depresión prevalecen en el 42% de los niños y las niñas diagnosticados con algún problema de salud mental y el suicidio se ha posicionado como una de las cinco principales causas de muerte entre jóvenes de entre 15 y 19 años,sólo superado por los accidentes de tráfico, la violencia interpersonal y la tuberculosis.
46.000 adolescentes se suicidan cada año en el mundo
Aquí, en España, durante 2020, cada dos horas una persona se quitó la vida: es decir 11 cada día. Una cifra que incluye tanto a jóvenes como a adultos, pero que es importante tener como referencia ya que, según los expertos, casi todo problema de salud mental en la adultez tuvo un origen desatendido en la infancia. Por lo tanto, señalar los problemas emocionales y de salud mental como una cuestión menor es sencillamente cerrar los ojos ante una realidad que necesita de acciones concretas y urgentes.
Pobreza, pandemia y violencia
Para elaborar el informe del Estado Mundial de la Infancia 2021, Unicef colaboró con un proyecto llamado Estudio Mundial sobre la Adolescencia Temprana de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad John Hopkins, en el que chicos y chicas de distintos países formaron grupos de debate para compartir sus experiencias y percepciones sobre la salud mental en relación a sus respectivos entornos. La pobreza, el estrés y el caos ocasionado por la pandemia, así como la violencia sexual, aparecieron en los testimonios de estos jóvenes.
Respecto a la pobreza, un chico de Malawi habló de cómo el hecho de que sus compañeros se burlaran de él por ser el único en su clase que no podía llevar unos buenos zapatos le hacía sentir muy mal. “Si tu familia no te puede comprar unos buenos zapatos, te pones unos ‘crocs’. Pero los compañeros te los quitan y los lanzan de unos a otros riéndose y diciendo: -¡Mirad estos zapatos!-. Es muy doloroso, es horrible”, dijo.
Hace falta ‘psicoeducación’, educar a la gente sobre las emociones y a cómo lidiar con situaciones complicadas
Otro de los problemas que siempre ha existido, pero que durante los últimos tiempos se ha visibilizado aún más, es el de la violencia sexual. El testimonio de una chica egipcia, en el grupo de 15 a 19 años, es el siguiente: “Los maestros acosan a las niñas incluso en la escuela primaria y preparatoria. Las tocan de distintas formas y ellas son incapaces de decir nada, porque si lo hacen, las suspenden. Si se lo cuentan a otras personas, les dirán que un maestro es incapaz de hacer algo semejante”.
Por otra parte, de acuerdo con este informe, la pandemia ha dejado a una generación de jóvenes muy afectada emocionalmente. Y aún no sabemos, a largo plazo, cómo y cuáles serán los efectos en la salud mental. “Cuando pienso en todos los que han muerto a causa de la enfermedad, me pongo triste, y cuando me entero de que el número de casos está aumentando, me estreso”, expresó un chico de la República Democrática del Congo en el grupo de 10 a 14 años.
Incluso en países altamente desarrollados, como Suecia, aún quedan muchos estigmas sobre el tema. “El estrés y las enfermedades mentales son un tema muy angustioso. Nadie quiere hablar de ello”, resumió una chica sueca en el grupo de 15 a 19 años.
Lo que falta es educación sobre emociones
Entrevistamos a Marisol Cortés, psicóloga, terapeuta especializada en terapia de juego en niños y adolescentes. La experta afirma que lo primero es diferenciar entre la niñez y la adolescencia. “Son dos terrenos y dos etapas de la vida completamente distintas. Aunque problemas como la ansiedad, el estrés y la depresión aparezcan en ambas, se manifiestan en cada una de ellas de forma distinta”.
Para comenzar, Cortés cuenta que ha visto un aumento en los casos de jóvenes con pensamientos suicidas. “Hay muchos chicos y chicas con muy baja autoestima, con mucha ansiedad y con miedos”.
Para ella, hace falta mucho trabajo en la prevención, y, sobre todo, en el apoyo a la salud mental en los adolescentes con ideación suicida. “También es muy importante que ese apoyo exista para las familias y los profesionales de la educación que estén en contacto con esos chicos”, agrega. “Creo que la forma de vida ha cambiado, y con ello, la forma de relación que hay entre muchos padres y sus hijos. Hoy tenemos a muchos niños, niñas y adolescentes que se sienten completamente solos. Pero también a muchos padres y madres que no saben ver que en la conducta de rebeldía de un chico lo que hay en el fondo es un grito desesperado por atención, de necesidad de cariño”, cuenta Cortés.
En opinión de la experta, lo que hace falta es ‘psicoeducación’, es decir, fomentar la educación en emociones y en habilidades para aprender a lidiar con situaciones complicadas y momentos críticos. Todo esto se traduce en prevención y para ello hacen falta recursos públicos para prevenir los problemas de salud mental y detectarlos a tiempo. “Sí que faltan recursos por parte de las administraciones, porque no todos los chicos y las chicas tienen los recursos para pagarse una terapia privada”, asegura Cortés. En este sentido, cabe destacar que según el estudio de Unicef, en los presupuestos mundiales para la salud, sólo el 2% está destinado al cuidado de la salud mental.
Las claves de la COP26: luces y sombras para frenar el cambio climático
La vigésimo sexta Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático ha concluido y el desarrollo de la misma no ha dejado indiferente a nadie. Según afirmó el secretario general de la ONU, Antonio Garrigues, al término de la Cumbre, estamos ante "un paso importante pero no es suficiente. Debemos acelerar la acción climática para mantener vivo el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados".
En primer lugar, las grandes ausencias acapararon los titulares. Específicamente, las de los máximos mandatarios de China, el país que más contamina del mundo, y Brasil, que protagoniza una deforestación descontrolada en el Amazonas. Tampoco ha pasado inadvertido el que la geopolítica primara sobre la cooperación en materia medioambiental o que sigan abiertas dudas y preguntas respecto a la financiación necesaria para que esta lucha pueda cumplir con el objetivo principal de no sobrepasar (ni siquiera llegar) el aumento global de la temperatura de 1,5 grados. Pero entre algunas sombras también se dieron puntos de luz.
Días antes de que se inaugurara esta Cumbre, Sir David Attenborough, designado como Defensor del Pueblo durante esta edición, dio palabras de aliento a los líderes políticos del mundo para hacer lo imposible para evitar ese aumento de temperatura. Y su discurso fue contundente: “si no lo hacemos, el desastre será irreparable y estaremos condenados a la extinción”. En este sentido, España dio buenas noticias respecto a su gestión energética y el abandono del carbón. Y, pese a las tensiones iniciales, China y Estados Unidos anunciaron un acuerdo de cooperación para frenar la crisis climática.
A continuación, algunos de los puntos más destacados de esta COP26:
Adiós al carbón
España, entre otros 23 países, se ha comprometido a no invertir más en centrales de carbón. Y, sobre todo, a eliminarlo definitivamente de sus modelos energéticos. Además, más de 40 países han decidido abandonar este combustible de su mix energético, entre ellos grandes potencias consumidoras de carbón como Polonia, Vietnam o Chile. Y otras 25 entidades (gobiernos y entidades financieras) se comprometieron a no invertir más en centrales de carbón en terceros países.
El gran capital a favor de la ‘descarbonización’ del planeta
En el documento oficial de la COP26, uno de los cuatro puntos primordiales ha sido el de la financiación. Desde el Acuerdo de París, los países desarrollados se comprometieron a destinar más de 87.329 millones de euros, cada año, para la lucha contra el cambio climático.
Además, durante la Cumbre de este año, 450 entidades financieras privadas de todo el mundo anunciaron que han destinado 112 billones de euros en la financiación de proyectos que ayuden a las empresas y a los países a lograr cero emisiones netas para 2050. Una cantidad cinco veces el tamaño de la economía estadounidense y que representa alrededor del 40% de los activos financieros del mundo.
Estados Unidos, un viraje de 180 grados en el discurso medioambiental
El actual presidente estadounidense, Joe Biden, ha cambiado el guion en el discurso del país norteamericano respecto al medio ambiente. Sus palabras durante la cumbre fueron claras: “Nosotros lideraremos el cambio con la fuerza del ejemplo”. Además, dos días antes del final de la cumbre declaró: “Las acciones a favor del medio ambiente, no sólo son un imperativo moral, también lo son en lo económico. Invertir en energías limpias para el futuro nos brindará trabajos mejor remunerados y nos llevará hacia la recuperación económica, pero también haremos del mundo un lugar mejor para vivir, para nosotros y para las futuras generaciones”.
Por otra parte, en la intervención de Barack Obama -uno de los principales impulsores del Acuerdo de París en 2015, donde se establecieron los lineamientos discutidos durante la COP26-, el expresidente insistió en que aún falta mucho por hacer para cumplir las metas sobre la reducción de emisiones contaminantes, y realizó una llamada a la acción urgente. Ante la ausencia de China y Rusia, el exmandatario expresó lo siguiente: “Sus planes nacionales reflejan lo que parece ser una peligrosa falta de urgencia y eso es lamentable”.
La ausencia de Xi Jinping y otras dudas
La ausencia del presidente chino en Glasgow no pasó inadvertida. ¿Por qué? Pues porque China es el país que más contamina en el mundo. Sin embargo, meses atrás ya había anunciado que dejará de financiar centrales termoeléctricas de carbón en el extranjero, e invitó a seguir con la lucha contra el cambio climático. A pesar del tan esperado pacto entre Estados Unidos y China, sobre el que Xie Zhenua –el enviado especial sobre medio ambiente a la COP26– declaró, “hay más coincidencias que diferencias entre Estados Unidos y China, por lo que (el medio ambiente) es un área de gran potencial para la cooperación”, las dudas sobre los compromisos del gigante asiático persisten.
La ausencia de Jair Bolsonario también fue noticia. Brasil, debido al gravísimo problema medioambiental que genera la deforestación del Amazonas, no es un actor menor en el escenario medioambiental. A pesar de la ausencia del mandatario brasileño, el país se comprometió a terminar con la deforestación para 2028.
Otra de las sombras de la cumbre fue la de Australia. Se trata de uno de los países con mayor desarrollo en el mundo, pero los objetivos que presentó para la reducción de emisiones tampoco convencieron. Los activistas pusieron en duda el discurso de Scott Morrison, el mandatario australiano, y que su propuesta pueda lograr el objetivo de cero emisiones contaminantes para 2050.
Vladimir Putin tampoco asistió, pero el viceprimer ministro ruso, Alexey Overchuk, hizo una declaración que merece mucha atención. Él pidió que no haya discriminación “en el acceso de los países a la tecnología y a la financiación que permitirá la transición hacia una energía limpia”. Para Moscú, esa es una de las claves del éxito hacia una política medioambiental global exitosa.
Otros acuerdos
Los anuncios a lo largo de las dos semanas que ha durado la COP26 han sido constantes. Entre los principales acuerdos ha destacado el alcanzado por más de 120 países para detener la deforestación antes de 2030. Un importante avance al ser regiones que representan cerca del 90% de los bosques existentes en el mundo.
Además otro centenar de países, entre ellos Estados Unidos y los miembros de la Unión Europea, acordaron reducir las emisiones de metano un 30% para 2030. Un avance que según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, "es una de las medidas más eficaces que podemos tomar para reducir el calentamiento global a corto plazo y mantener el grado y medio. Es la cuestión más fácil de conseguir". Pese a ello, grandes potencias como China no se sumaron a este acuerdo.
Además, el último día de la cumbre se firmó un compromiso para poner fin a la fabricación de turismos y furgonetas que no sean de emisiones cero a partir de 2035. Decenas de países y empresas lo firmaron, pero ni España, ni Francia, ni Alemania se han sumado de momento a esa lista.
Incendios de quinta y sexta generación, una amenaza para el ecosistema
Los incendios de Sierra Bermeja (Málaga) o el de Navalacruz (Ávila) son dos de los ejemplos más recientes de incendios de quinta y sexta generación. Los renombrados como superincendios se caracterizan por ser más impredecibles y destructivos.
El Mediterráneo, clave para la biodiversidad marina mundial
Una flora que alberga entre 15.000 y 25.000 especies, un 60% de ellas endémicas, convierte al mar Mediterráneo en uno de los principales puntos de biodiversidad mundial. Un lugar cuya restauración y preservación debe ser un objetivo fundamental durante los próximos años.