Autor: Red2030

Las grandes propuestas de Alexandria Ocasio-Cortez para combatir el cambio climático

green new deal

Si alguien ha logrado escapar de los cánones clásicos que definen el establishment norteamericano y hacerse un hueco en la esfera política, esa es, sin duda, la congresista Alexandria Ocasio-Cortez. De raíces puertorriqueñas y familia humilde, la joven de 28 años triunfó en las primarias demócratas del distrito de Nueva York de 2018. Desde entonces, su carrera no ha hecho más que coger velocidad, guiada por la defensa de la sanidad universal, de los derechos de los inmigrantes, de las mujeres y de la comunidad LGTBI+. Además, Ocasio-Cortez ha estampado su sello en una iniciativa que promete marcar no solo el futuro de la icónica ciudad, sino del país entero. Esta es, la puesta en marcha de un New Deal medioambiental que plantea soluciones a corto plazo para revertir los efectos del cambio climático, que hoy celebra su efeméride más negra: la del día Internacional contra el Cambio Climático.

El conocido como nuevo Green New Deal —nombre que evoca los planes del presidente Roosevelt para luchar contra las consecuencias económicas de la Gran Depresión — tiene un objetivo claro: reducir considerablemente las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en una década. Para alcanzar esa meta, la congresista ha propuesto algunas medidas concretas que lleven a la descarbonización total de la economía y la protección de los derechos de la población.

En primer lugar, el plan defiende la necesidad de que haya una inversión gubernamental en proyectos y estrategias para resistir los desastres naturales y las temperaturas extremas provocadas por el cambio climático. Asimismo, exige la financiación estatal en investigación para el desarrollo de nuevos sistemas de prevención.

El pacto propone que de aquí una década, el 100% de la electricidad sea renovable

En segundo lugar, la hoja de ruta definida por la congresista más joven del Capitolio propone que de aquí a 10 años casi el 100% de la electricidad del país provenga de energías renovables. Para ello, se detalla en el pacto que es preciso digitalizar la red eléctrica del país, mejorar los edificios para que sean más eficientes energéticamente, revisar el sistema de transporte nacional a través de una fuerte inversión en los vehículos eléctricos y los trenes de alta velocidad, y minimizar el número de viajes en avión, el medio de transporte más contaminante.

Además de la carrera por reducir las emisiones en la industria y en las ciudades, el Green New Deal también dirige el foco hacia las zonas rurales y propone, según se cita en el documento, “colaborar estrechamente con los granjeros para eliminar la polución y los gases de efecto invernadero del sector de la agricultura y la ganadería”. En este caso en concreto no se detalla la línea de actuación a seguir, lo que ha favorecido que políticos como el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, un férreo negacionista del cambio climático, lo interprete a su manera. Sin ir más lejos, días después de la publicación del pacto verde, Trump utilizó las redes sociales para criticar “la brillante idea” del partido demócrata de reducir la huella de carbono a base de “eliminar los aviones, el petróleo y las vacas (que generan gas metano)”. No obstante, estas no son las únicas medidas que el presidente republicano ha afeado al Green New Deal de Alexandria Ocasio-Cortez.

Otra de las propuestas que ha levantado la polvareda entre las sillas del Congreso es la de hacer de la lucha contra el cambio climático una oportunidad para acabar con las desigualdades. Para combatir las injusticias sociales, el documento recuerda que el Gobierno debe implantar normas de comercio internacional y ajustes legislativos que garanticen una fuerte protección de los derechos laborales y unos salarios dignos, la creación de empleo y el impulso de la fabricación local. En palabras de Alexandra Ocasio-Cortez, “la crisis climática requiere de una movilización federal y local masiva e inmediata que beneficie al planeta y al conjunto de su población”.

El cambio climático aterriza también en el sector financiero

cambio climático

La lucha contra el cambio climático y la rentabilidad financiera no están reñidos. De hecho, se trata de un matrimonio muy bien avenido en el que los inversores socialmente responsables cuentan con la garantía de que su dinero se destina y gestiona a un proyecto que cumple con criterios de respeto al entorno. Esto se llama financiación verde y ha llegado para quedarse. En 2017, Red Eléctrica se convertía en la primera empresa de Europa en incorporar criterios ambientales, sociales y de buen gobierno en una operación financiera a través de múltiples agentes.

Ahora, la compañía da un paso más para el impulso de este tipo de iniciativas y crea un marco verde de financiación (Green Framework) que le permitirá la emisión de productos financieros que cumplan con todas las garantías de sostenibilidad ambiental. Las energías renovables, la eficiencia energética, con la prevención y control de la contaminación, los vehículos eléctricos o la gestión sostenible de los recursos naturales son algunos de las áreas de desarrollo de proyectos candidatos a recibir capital a través de la financiación ‘verde’ que se engloba dentro de este marco.

Red Eléctrica crea un marco verde de financiación que le permitirá la emisión de productos financieros 

«En Red Eléctrica vinculamos parte de nuestra inversión a la financiación sostenible y contamos con un marco verde que nos permitirá desarrollar proyectos de esta naturaleza», señaló Tomás Gallego, director financiero del Grupo, durante las jornadas ‘Creando juntos un futuro sostenible. El reto de los ODS’ celebradas en octubre en su sede de Madrid. Según detalló Gallego en este encuentro, este marco verde de financiación también pretende diversificar la base de inversores, con el foco en los socialmente responsables y en aquellos llamados verdes; además de contribuir al crecimiento de mercados más respetuosos con el medio en que vivimos.

El marco verde de Red Eléctrica se rige bajos los Principios Verdes (Green Bond Principles), establecidos por International Capital Market Association (ICMA), y exige la garantía de transparencia en la gestión durante la vigencia del bono verde, así como la realización de informes y la revisión externa de todo el procedimiento.

«La transición energética puede ser un impulsor decisivo de este tipo de instrumentos de crédito porque la descarbonización de la economía y el incremento de las renovables conllevan fuertes inversiones a las que hay que hacer frente», concluye Gallego.

Feria Presura: cómo repoblar la España Vacía con innovación social

vacía

"¡Las figuras del campo sobre el cielo!

Dos lentos bueyes

aran en un alcor, cuando el otoño empieza,

y entre las negras testas doblegadas bajo el pesado yugo,

pende un cesto de juncos y retama,

que es la cuna de un niño; 

y tras la yunta marcha

un hombre que se inclina hacia la tierra,

y una mujer que en las abiertas zanjas arroja la semilla".

Antonio Machado describía así una tarde de otoño en los campos de Soria. Con sus versos, el poeta sitúa a un buey, a un niño, a un hombre y a una mujer como protagonistas de una escena que a inicios del siglo XX representaba el día a día de la población de Castilla. Ahora, las tierras que inspiraron al poeta cuentan cada vez con menos figuras del campo: Soria es la provincia con la densidad de población más baja de España y, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), pierde cerca de diez habitantes a la semana.

Lejos de ser un caso aislado, la despoblación rural es un fenómeno cada vez más evidente en zonas de Castilla y León, Castilla La-Mancha Extremadura, Galicia o Aragón. Una vasta superficie (cerca del 80%) en el que vive mucho menos de la mitad de los habitantes. O, dándole la vuelta al porcentaje, cerca del 85% de la población vive concentrada en apenas el 20% del territorio que ocupan las ciudades. Estos datos reflejan una España vaciada o vacía -según la expresión acuñada por el periodista Sergio del Molino- que se desangra a ritmos cada vez mayores.

Para ayudar a redefinir el futuro de las zonas rurales, el Grupo Red Eléctrica se ha comprometido a luchar contra la despoblación del medio rural español a través de acciones que promueven iniciativas emprendedoras para el desarrollo social y económico del entorno rural.

Este es también el foco de Presura, la Feria Nacional para la Repoblación de la España Rural, que celebrará su tercera edición en Soria los días 8, 9 y 10 de noviembre. Presura es una iniciativa que organiza El Hueco – un ecosistema de fomento de la innovación social – y que cuenta con el apoyo de Red Eléctrica.

El reto es atraer a personas con espíritu emprendedor

Estas jornadas se presentan como un punto de encuentro de académicos, expertos en demografía e innovación y emprendedores que explorarán los principales retos a los que se enfrentan las zonas del país con menos habitantes. El reto es atraer a personas con espíritu emprendedor que quieran poner en marcha una idea, un negocio o un proyecto de vida en los territorios rurales. De hecho, el término que da nombre a la feria es ya toda una declaración de intenciones.

En la España medieval existía un sistema conocido como ‘derecho de presura’, una fórmula jurídica destinada a atraer a gente hacia las zonas despobladas. Salvando las distancias, la misma idea planea sobre esta feria Presura que busca facilitar la llegada de nuevos pobladores a esos lugares que han ido perdiendo esas “figuras del campo” por las que suspiraba Machado.

La necesaria apuesta por el desarrollo rural

Esta feria pone fin a la gira Presura que ha recorrido a bordo de un autobús este verano 26 municipios de la geografía española. La gira ha puesto de manifiesto las dificultades que entraña vivir en áreas rurales y también ha dado visibilidad a los proyectos innovadores que ya se están desarrollando.

Pero Presura no es la única iniciativa apoyada por el Grupo Red Eléctrica focalizada a echarle un pulso al éxodo rural: desde 2018, la compañía apuesta claramente por implementar proyectos innovadores y de futuro en los territorios rurales, con el fin de que las zonas rurales se conviertan en lugares atractivos donde vivir, sin que la distancia con los núcleos urbanos sean una barrera para el desarrollo económico y social.

Desde hace algunas semanas, el pueblo palentino de Paredes de Nava cuenta con un centro de coworking en donde se presta asesoramiento a aquellos emprendedores que deseen poner en marcha ideas innovadoras en este municipio de poco menos de 2.000 habitantes. Se llama Open Space y su objetivo principal, según define en su página web, es “pararse a pensar” y consiste en la creación de un ecosistema comercial donde la innovación deje de ser una idea para convertirse en un proyecto emprendedor a partir de la creación de sinergias entre los diferentes componentes de la comunidad.

Desarrollado también por El Hueco y abrazado por el Grupo Red Eléctrica, la idea, de ser un éxito, podría replicarse en otros puntos de la geografía española como medio para hacer del medio rural un lugar con las mismas oportunidades de crecimiento que ofrece una ciudad con, tal y como ellos matizan, “orgullo rural”.

Sostenibilidad y finanzas, el binomio indisoluble de la transición energética

Director Financiero de Red Eléctrica 
«Uno de los aspectos más relevantes de la transición ecológica es cómo vamos a financiarla. Red Eléctrica en 2017 acometió la primera financiación sostenible sindicada de una utility en Europa y desde entonces hemos avanzado en una regulación que nos permitirá acompañar a la transición y desarrollar emisiones verdes».


 

Enrique M. Blanco

 

Director de Financiación Corporativa e Institucional de ICO
«Además de los bonos verdes, hay que recordar que los bonos sociales también forman parte de las políticas de sostenibilidad y son parte de las alternativas que existen para financiar la transición ecológica». 


Casimir Ferrer

 

Gestor de Carteras de Renta Fija Senior y coordinador de Bonos Verdes para Europa (ISR) de Zurich Insurance
«El rating de una agencia marca tu consumo de capital y ratios de solvencia. Sería ideal que eso se integre y estandarice de aquí a unos años vista».



Fernando Torija

 

Jefe de División en España de Financiación de sector privado en el Banco Europeo de Inversiones 
«Ahora todas las compañías se están tratando de diferenciarse por temas verdes. No solo estamos viendo industrias que emiten bonos, préstamos o incluso hipotecas con las etiquetas de verde, sostenible o circular. No es una moda, es una ola imparable que durará hasta que estemos totalmente descarbonizados».


Aya Batyrbekova

 

Jefa de Departamento de ESG en ISS Corporate Solutions en Europa, Oriente Medio y África 
«Las empresas están incorporando los ODS en sus objetivos y es importante que la junta directiva esté comprometida con su cumplimiento. El consejo de administración tiene que encontrar el balance entre los objetivos y, sobre todo, identificar aquellos que les identifiquen de verdad».


Aunque se habla de la transición ecológica como uno de los principales retos a los que tendremos que hacer frente, su puesta en marcha no es una cuestión que permita hablar de ella en futuro, sino en presente. Las empresas de todos los tamaños juegan un papel fundamental para garantizar la sostenibilidad del sistema no solamente en términos medioambientales, sino también económicos. Pero, ¿cómo pasar de un sistema a otro sin dejar a nadie atrás? ¿Cómo puede el sector financiero adaptarse a los cambios necesarios para frenar la emergencia climática? ¿Están siendo las compañías capaces de poner en valor sus modelos de sostenibilidad? ¿Qué papel están jugando los inversores en la implantación de estos modelos?  Analistas y expertos de todos los ámbitos debatieron sobre la necesidad de pasar a una economía más verde en la segunda jornada del evento Creando juntos un futuro sostenible organizado por el Grupo Red Eléctrica.



Emilio Ontiveros

 

Presidente de de AFI (Analistas Financieros Internacionales)
«Hasta ahora, algunos emisores han tenido financiación verde para hacer proyectos marrones. Cada día será más difícil hacer esto. En ello, es clave la señalización: no hay que estigmatizar la regulación porque a los mercados no se les puede dejar solos»


Carmen Gómez de Barreda

 

Consejera de Red Eléctrica Corporación y Presidenta de la Comisión de Sostenibilidad de Red Eléctrica
«Los objetivos tienen que ser aspiracionales y concretos, pero también alcanzables. Por mucho que orientes tus políticas, si no hay una actitud que impulse al cambio, no conseguiremos que los objetivos sean factibles»


Miguel Santisteve

 

Fundador y director de Leader’s Arena
«Está claro que el sistema capitalista dominante hasta hoy ha generado una desconexión entre las maneras de invertir y los retos que se nos plantean, como la emergencia climática o la desigualdad. Por eso es importante ver a compañías como Red Eléctrica implicadas en los ODS»


Mª Dolores Solana

 

Directora de Gestión de Fondos de Santander Asset Management - Banco Santander
«La sostenibilidad ha pasado de ser una alternativa de inversión de moda a ser una imperiosa necesidad, y todo lo que es necesario es rentable. En el mundo empresarial, no hay nada más verde que la ética»


Rafael García de Diego

 

Secretario general y del Consejo de Administración de Red Eléctrica 
«El consejo no puede delegar la toma de decisiones en materia de sostenibilidad porque es un compromiso ineludible de la empresa. Tampoco en materia de riesgos, que necesitan conocimiento y tiempo de seguimiento porque las circunstancias cambian».



Salomé Bouzas


Analista de Fondos y Gestión de Carteras de Tressis 

«Los dos principales retos son hacer un marco normativo para todos y facilitar que sea el cliente final el que exija que las empresas cumplan con criterios de sostenibilidad. Como podemos obligarlo, así que tenemos que hacer que sea él el que la reclame». 


Juan Prieto

 

Fundador y director de Corporance Asesores de voto (ECGS)
«Nos gusta la palabra ‘sostenibilidad’, porque indica algo claro a largo plazo en medio de la sopa de siglas, pero necesita una definición. Cada compañía debe de establecer sus objetivos dentro de sus parámetros legales y de sus inversores».


Teresa Quirós

 

Directora Corporativa Económico Financiera de Red Eléctrica
«Somos una compañía en bolsa, por lo que mantenemos un diálogo fluido con inversores, analistas y clientes. Entre ellos, cada vez más se entiende que las compañías tienen que ser sostenibles a largo plazo».


Tomás Gallego

Director Financiero de Red Eléctrica 
«Uno de los aspectos más relevantes de la transición ecológica es cómo vamos a financiarla. Red Eléctrica en 2017 acometió la primera financiación sostenible sindicada de una utility en Europa y desde entonces hemos avanzado en una regulación que nos permitirá acompañar a la transición y desarrollar emisiones verdes».


 

Enrique M. Blanco

 

Director de Financiación Corporativa e Institucional de ICO
«Además de los bonos verdes, hay que recordar que los bonos sociales también forman parte de las políticas de sostenibilidad y son parte de las alternativas que existen para financiar la transición ecológica». 


Casimir Ferrer

 

Gestor de Carteras de Renta Fija Senior y coordinador de Bonos Verdes para Europa (ISR) de Zurich Insurance
«El rating de una agencia marca tu consumo de capital y ratios de solvencia. Sería ideal que eso se integre y estandarice de aquí a unos años vista».



Fernando Torija

 

Jefe de División en España de Financiación de sector privado en el Banco Europeo de Inversiones 
«Ahora todas las compañías se están tratando de diferenciarse por temas verdes. No solo estamos viendo industrias que emiten bonos, préstamos o incluso hipotecas con las etiquetas de verde, sostenible o circular. No es una moda, es una ola imparable que durará hasta que estemos totalmente descarbonizados».


Aya Batyrbekova

 

Jefa de Departamento de ESG en ISS Corporate Solutions en Europa, Oriente Medio y África 
«Las empresas están incorporando los ODS en sus objetivos y es importante que la junta directiva esté comprometida con su cumplimiento. El consejo de administración tiene que encontrar el balance entre los objetivos y, sobre todo, identificar aquellos que les identifiquen de verdad».


Cómo dar luz (verde) al mundo antes de 2030

«Vivimos en un mundo sin gobernanza global. En ese contexto, la responsabilidad de las empresas transnacionales es mayor», así definió Jordi Sevilla, presidente del Grupo Red Eléctrica, el nuevo marco de actuación en el que las empresas están asumiendo un papel protagonista y un compromiso firme con el desarrollo sostenible.

«Nos están fallando, pero los jóvenes están empezando a entender su traición. Los ojos de todas las generaciones futuras están sobre ustedes. Y si eligen fallarnos, nunca los perdonaremos. No dejaremos que sigan con esto. Justo aquí, ahora es donde trazamos la línea. El mundo se está despertando. Y se viene el cambio, les guste o no». Con esas contundentes palabras terminaba Greta Thunberg su intervención en la Cumbre del Clima organizada por Naciones Unidas hace poco más de una semana en Nueva York. La joven se ha convertido en la cara más visible de las reclamaciones de las nuevas generaciones, que enarbolan con energía la bandera verde. Sin embargo, tanto Greta como sus coetáneos saben que no pueden hacerlo solos y que, para cumplir los compromisos y plazos que exige el planeta, será necesario que todos sean parte activa de la lucha. Y son las empresas las que hoy están a la vanguardia de la batalla.

Ese fue el leitmotiv principal de la segunda jornada del evento Creando juntos un futuro sostenible organizado por el Grupo Red Eléctrica, una sesión especial para facilitar el encuentro con analistas, inversores ESG y proxy advisors. «El cambio climático va a afectar al modelo energético, y los mercados financieros son conscientes de esta problemática y la comparten», introducía el consejero delegado de la entidad, Roberto García Merino, que destacaba la importancia de la regulación para cumplir los objetivos de reducción de emisiones a nivel nacional, europeo y global. Sin embargo, el cambio empieza en los individuos como inversores, pero también como ciudadanos y consumidores.

«En 2050, si queremos garantizar que exista un planeta para nuestros hijos o para nuestros nietos, tenemos que garantizar una situación en la que el sector eléctrico no use combustibles fósiles ni produzca emisiones. Y, dentro de este panorama, electrificar el transporte es una de las soluciones para dar paso a un planeta más sostenible», explicaba Ángel Mahou, director corporativo de Telecomunicaciones e Internacional, tras incidir en que el transporte supone un tercio del uso energético mundial y, por tanto, es un sector que tiene mucho que decir en la descarbonización –de hecho, en España se calcula que supone un 42% de ese consumo–. «El vehículo eléctrico es un reto y una oportunidad industrial, medioambiental y energética, pero sobre todo es una oportunidad para las personas. En las ciudades, apostar por el eléctrico significa bajar los niveles de contaminación nociva para los humanos y también el ruido», destacaba.

Es precisamente en las ciudades donde se encuentran, para muchos expertos, gran parte de las complicaciones a la hora de plantear la obligada transición ecológica. Para otros, es donde pueden nacer también un buen número de soluciones. Es en ellas donde la electrificación del transporte es hoy más prevalente, no solamente con turismos y nuevos modelos de movilidad compartida, sino con apuestas por otros tipos de medios como las bicicletas, motos o los patinetes eléctricos, que ya suponen un porcentaje significativo de las ventas en nuestro país –solo en 2018, estas superaron los 63.000 vehículos–.

Que la próxima década será crucial en la electrificación del parque español es algo asumido, pero no por ello es posible relajarse: anticiparse a algo que sabemos que va a ocurrir es primordial para minimizar el impacto de la transformación. «Un parque de un millón de vehículos eléctricos supondría el 1% de la demanda eléctrica actual. Para 2030, estamos con un escenario central de 2,5 millones eléctricos. Eso significaría un crecimiento de la demanda de un 2,5% en diez años. En el pasado hemos gestionado y absorbido en el sistema eléctrico crecimientos muy superiores», reconocía Miguel Ángel Muro, director de Servicios para la Operación, mientras subrayaba la necesidad de anticiparse a la demanda de un crecimiento que no será lineal en los próximos años. «La pregunta no es si la electricidad será suficiente para alimentar la flota de vehículos, sino si el sistema de carga de baterías está preparada para ser alimentada con energía eléctrica procedente de fuentes renovables en un porcentaje razonable», planteaba.

Sin recurrir a una bola que permita ver el futuro, está claro que las renovables van a jugar un papel esencial en los próximos años, especialmente la fotovoltaica y la eólica. «El año pasado, el 40,8% de la energía que se produjo en España vino de fuentes renovables. Pasar al 77% que se plantea en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima es un reto ambicioso que va a requerir de acciones esenciales para conseguirlo», explicaba Miguel Duvison, director general de Operación, mientras incidía en la necesidad de contar con interconexiones y tecnologías de almacenamiento para hacer posible esta transformación.

En un territorio tan extenso como el español, las potencialidades de recursos –y también las necesidades de infraestructuras– son diferentes y especialmente complicados en las islas. «La mejora en la interconexión de sistemas más pequeños nos dará una mayor oportunidad de integrar la generación de renovables, porque se podrá utilizar más allá de la isla donde se produzcan la oferta y la demanda», explicaba Concha Sánchez, directora de Desarrollo del Sistema.

En esa línea, Tomás Domínguez, director de Operación, incidía en el cambio de paradigma eléctrico que ha tenido lugar en los últimos años y que seguirá cambiando cada vez más rápido. «La integración de energías renovables plantea un reto porque son fuentes no controlables, ya que dependen de un recurso primario variable como el sol o el viento». Según Domínguez, en los sistemas insulares podremos afrontar esta transformación si contamos con recursos controlables como las tecnologías de almacenamiento, una herramienta que será esencial para la operación de los sistemas eléctricos insulares.

Proyectos como los que se están llevando a cabo ya en las islas Baleares o en Canarias –como la central hidroeléctrica de Chira-Soria– son solo un ejemplo de los esfuerzos que se realizan para avanzar en el largo camino de la transición ecológica y que ya están reportando beneficios. Aunque en ese camino todas las voces indican que llegamos tarde, acelerar el paso se ha convertido en una necesidad para que el retraso no sea imperdonable. La inversión en la red de transportes y en fortalecer las interconexiones entre países e islas están en las medidas más destacadas en la hoja de ruta para los próximos años. Como destacaba Eva Pagán, directora general de Transporte, precisamente ese fortalecimiento de las redes con Portugal (que permitirá que ellos también cumplan sus objetivos de interconexión) y Francia, así como los proyectos que están sobre la mesa en Baleares y Canarias permitirán «fortalecer las interconexiones no solamente entre islas, sino entre países».

Todas estas metas concretas se unen al plan global de Red Eléctrica para demostrar su compromiso con la Agenda 2030. Fátima Rojas, directora corporativa de Sostenibilidad y Relaciones Externas, y Antonio Calvo, director de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad, volvieron a resumir el documento para los presentes en esta segunda jornada.

«La sostenibilidad no es una moda en el caso de Red Eléctrica, ni una cuestión individual: está en nuestro propósito y nuestros compromisos, que son algo compartido», concluía el presidente del Grupo Red Eléctrica, Jordi Sevilla. Ni una moda ni un capricho pasajero: la transición ecológica es un compromiso ineludible no solo de sus empresas con sus grupos de interés… sino de todo el planeta.

Red Eléctrica presenta su hoja de ruta sostenible

red

“Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros”. Esta es, quizá, una de las citas más famosas que se le atribuyen al reconocido humorista y actor Grouxo Marx. Más de 40 años después de su muerte, la ingeniosidad del cómico sigue aflorando en conversaciones y situaciones cotidianas y, sin embargo, el humor se esfuma al aplicarse a los grandes desafíos de nuestro siglo.

“Cuando hablamos de sostenibilidad no tenemos otros principios más allá de los definidos por Naciones Unidas en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Ni podemos ni debemos cambiarlos”, ha recordado Antonio Calvo, director de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de Red Eléctrica de España, durante la jornada Creando juntos un futuro sostenible. El reto de los ODS, organizada por la compañía como antesala del cuarto aniversario de la aprobación de la Agenda 2030.

En una sesión dirigida a los proveedores, Calvo ha presentado los principales retos en sostenibilidad a los que a los que se enfrenta el sector energético en el futuro más inmediato. Grupo Red Eléctrica se ha fijado once objetivos par luchar contra los desafíos globales con horizonte a 2030. La lucha contra la emergencia climática, garantizar el acceso de energía no contaminante para el total de la sociedad, alcanzar la igualdad de género o la adaptación a la cuarta revolución industrial (la digital) son algunos de los retos más cercanos en su horizonte.

Pero no son los únicos. Según ha señalado la directora corporativa de Sostenibilidad y Relaciones Externas de REE, Fátima Rojas, la compañía bucea en las metas definidas en la Agenda 2030 para contribuir con el progreso sostenible desde todos los frentes. “El Grupo Red Eléctrica se ha comprometido a reducir un 40% sus emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2030”, ha anunciado Rojas.

Se trata de uno de los once objetivos definidos por la compañía para luchar contra los desafíos globales. Le siguen la integración del 100% de las energías renovables en el sistema eléctrico y el alcance de la paridad de género en el equipo directivo, así como la creación de una hoja de ruta que impulse a la compañía para convertirse en líder de la economía circular y la definición de una cadena de valor responsable.

En esta línea, el responsable de Departamento de Sostenibilidad, Vicente González, ha hecho un llamamiento a los proveedores: “Os proponemos establecer una alianza del mayor alcance posible para que tracemos juntos un camino que nos lleve a la reducción de la huella de carbono”.

Este septiembre, Red Eléctrica ha lanzado un proyecto para reducir la huella de carbono en el que los diferentes eslabones de la cadena de suministro pueden unirse para contribuir a crear un espacio de colaboración en el ámbito de la sostenibilidad. De esta manera, se busca recopilar información directa sobre las emisiones de gases de efecto invernadero que permita identificar nuevas oportunidades para acelerar el trayecto hacia ese futuro que será sostenible, o no será.

Fátima Rojas

Directora corporativa de Sostenibilidad y Relaciones Externas de REE

"Queremos explicar a los grupos de interés cuál es nuestro compromiso con la Agenda 2030, porque nos enfrentamos a retos que tienen una dimensión cada vez mayor. Es imprescindible que todos trabajemos juntos para afrontarlos".

 

Antonio Calvo

Director de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de Red Eléctrica de España

"Ha transcurrido una tercera parte del tiempo que tenemos para cumplir los ODS y solo hemos colgado carteles pesimistas. ¡No vamos a llegar!, nos decimos. Por eso, necesitamos es generar ilusión, con un espíritu positivo y de colaboración: tarde o temprano llegaremos a 2030 con los deberes hechos".

 

Vicente González

Responsable de Departamento de Sostenibilidad

“En Red Eléctrica queremos ser una compañía a la cabeza de la economía circular. No podemos seguir consumiendo como estamos consumiendo, o acabaremos consumiendo completamente al planeta”.

'Cuadernos en Red', los monográficos de REE para impulsar la Agenda 2030

cuadernos

“El cambio climático va más rápido que nosotros; estamos perdiendo la carrera y podría ser una tragedia para el planeta”. Con esta frase el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, recordó a los líderes de todo el mundo reunidos la semana pasada en la Cumbre de Acción por el Clima, la necesidad de aumentar los esfuerzos contra la crisis climática. Asimismo, subrayó la importancia de implicar al conjunto de la sociedad para descarbonizar las economías y evitar que los efectos del cambio climático sean irreversibles.

Con el objetivo de abordar la transición energética desde diferentes perspectivas, Red Eléctrica de España (REE) acaba de lanzar los Cuadernos en Red, una colección de monográficos divulgativos que tienen la vista puesta en la Agenda 2030, cuyos primeros pasos ya se han definido en el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima de España. Desde la primera página, los cuadernos buscan introducir al lector en el paradigma del nuevo modelo energético construido sobre cinco pilares: energías renovables, innovación tecnológica, eficiencia energética, redes inteligentes y el papel central del consumidor. Por el momento, están disponibles dos adelantos de los monográficos.

En el primer monográfico disponible, Descarbonización de la economía, se revisan los diferentes escenarios de los efectos del calentamiento global del planeta a través de la mirada de científicos, investigadores y organismos nacionales e internacionales. En el segundo volumen, Cómo llega la luz a casa, se propone un recorrido por los caminos que recorren los vatios (W) desde su previsión, programación y generación hasta que, con un clic, encienden la luz de nuestras casas o nos dan calor para cocinar y calentarse. Como transportista único y operador del sistema eléctrico español, Red Eléctrica de España es una figura fundamental e imprescindible en todo el trayecto.

cuadernos

 

"El cambio climático es la mayor batalla de nuestro siglo, por eso, con Cuadernos en Red pretendemos concienciar a la sociedad de la urgencia de apostar por la sostenibilidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible", ha subrayado Antonio Calvo, Director de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de REE, durante la presentación de los monográficos celebrada este lunes en la  Escuela Técnica Superior de Ingenieros  Industriales de Madrid.

Los cuadernos abordan el reto de la transición energética desde diferentes perspectivas

En los textos también se incide en la revolución de las energías renovables que se presentan como la única fuente de energía que cumple con el doble objetivo de contribuir a mitigar los efectos del cambio climático y de ser naturalmente abundantes en España. Con todo, representan una oportunidad única que, desde Red Eléctrica de España, ha sabido aprovechar. Además, desde un punto de vista legal, la compañía se ha comprometido a asegurar el correcto funcionamiento del sistema eléctrico y garantizar en todo momento la continuidad del suministro, supervisando y coordinando el sistema de generación y de transporte. Se ocupa también de que haya luz cada vez que se pulsa el interruptor y de diseñar, construir y mantener la red de alta tensión.

Bajo esta doble responsabilidad, en 2006 la compañía se convirtió en protagonista del plan de integración segura de las energías renovables con la inauguración del Centro de Control de Renovables (CECRE), un referente a nivel mundial. Hoy, de nuevo, Red Eléctrica de España se ratifica como actor clave para asegurar el éxito de las políticas de transición energética, garantizando que los cambios en el sistema de producción y demanda se realicen de manera justa y segura. Además, en todas sus actuaciones sitúan al consumidor en el centro del sistema eléctrico. En los siguientes cuadernos, próximamente disponibles, se abordarán otros temas tan relevantes como la apuesta por la implantación del vehículo eléctrico, el autoconsumo o el desarrollo de las interconexiones eléctricas inagotables.  

Apuntes para entender la Cumbre de Acción por el Clima

cumbre

Más de 70 países. Más de 100 ciudades. Más de 100 compañías. La Cumbre de Acción por el Clima celebrada esta semana en Nueva York ha dejado números de gran impacto en un momento en el que la crisis climática ha subido un nuevo escalón y ha alcanzado la categoría de emergencia. Este mismo lunes, el Consejo Asesor Científico de la ONU publicaba el informe United Science, en el que se recordaban algunos datos de esta alarmante realidad. Entre ellos, que el último lustro ha sido el más cálido jamás registrado y que la temperatura media mundial ha aumentado 1,1ºC desde la era preindustrial.

Con estas evidencias bajo el brazo, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha dejado claro el propósito de esta cumbre extraordinaria: que los países se comprometan a poner en marcha hojas de rutas más ambiciosas y concretas que las originalmente trazadas en el Acuerdo de París de 2015. Y ha avisado a los participantes con contundencia: “No hemos venido a hablar ni a negociar. Con la naturaleza no se negocia”. Su determinación no ha sido en vano, ya que la cumbre se ha saldado con dos buenas noticias. Guterres ha anunciado que 77 países han acordado reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a cero neto para 2050. Además, ha informado de que 70 países pondrán en marcha planes más potentes de recorte de emisiones. Y no se trata de un hecho baladí, puesto que se ha conseguido que, durante el encuentro, 23 países se hayan adherido a este convenio.

77 países han acordado reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a cero neto para 2050

Al término de la jornada, hubo más anuncios destacados. Entre ellos, los planes de Francia o Alemania. El país galo, por ejemplo, ha prometido no adoptar ningún acuerdo comercial con países que apliquen políticas contrarias al Acuerdo de París. Por su parte, nuestro vecino germano se ha comprometido a la neutralidad de carbono para 2050. Paralelamente, la Unión Europea ha informado de que al menos el 25 % del próximo presupuesto comunitario se destinará a acciones relacionadas con el clima.

El sector privado también ha mostrado un impulso sin precedentes. Más de 87 grandes compañías han proclamado inversiones por 2,3 billones de euros para reducir emisiones, así como la modificación de sus estrategias de negocio para frenar la inercia imparable del cambio climático. Pero no todo han sido buenas noticias. Los mayores emisores de carbono —China, Estados Unidos e India— no están haciendo lo suficiente. Mientras que sus emisiones crecen, su compromiso con la descarbonización sigue siendo demasiado débil. A pesar de ello, durante la cumbre, India y China anunciaron medidas que hacen pensar que aún hay lugar para la esperanza. Concretamente India ha prometido aumentar la capacidad de energía renovable a 175 Gw para 2022, mientras que China ha apostado por reducir sus emisiones en 12.000 millones de toneladas cada año. Si bien toda acción es bienvenida, el tiempo corre en contra. Como sentenció Guterres durante la cumbre: "la emergencia climática es una carrera que estamos perdiendo, pero aún podemos ganarla".